Del Viernes, 28 de Agosto de 2026 al Domingo, 06 de Septiembre de 2026
Escritor, poeta, dibujante, caricaturista, pintor, dramaturgo y maestro. Domingo del Prado Almanza, nacido en la localidad leonesa de Pobladura de Yuso, ha fallecido a los 70 años en su tierra de origen.
Del Prado ha desarrollado durante décadas una trayectoria en la que literatura e imagen avanzan prácticamente de la mano. Autor de más de una veintena de libros y colaborador habitual de la prensa, buena parte de su vida profesional y creativa está vinculada a Ávila, donde ha residido durante varias décadas.
La escritura ocupa un lugar central en su obra, pero a ella se unen el dibujo, la caricatura, la pintura, el teatro y una prolongada dedicación a la enseñanza. Esa combinación ha terminado configurando una voz propia en la que el humor y la observación de la actualidad constituyen dos de sus elementos más reconocibles.
Durante su infancia se trasladó a la cercana Pinilla de la Valdería y estudió en los seminarios de La Bañeza y Astorga antes de continuar su formación universitaria en Salamanca, donde se licenció en Ciencias de la Educación. Su profesión fue durante años el magisterio. Ejerció como docente en León, Zamora y Ávila, con paso por El Barraco, y posteriormente trabajó como asesor de nuevas tecnologías en el CFIE de Ávila. Su vinculación con la provincia abulense acabaría prolongándose durante unas tres décadas y trascendiendo ampliamente el ámbito educativo.
Gentes
Una de las características de su producción es precisamente la convivencia entre palabra e imagen. En 1984 publicó ‘Gentes de León’, un volumen que reunía biografías y caricaturas de 65 personajes populares leoneses. Una década después apareció ‘Gentes de Ávila’ (1994), con semblanzas y caricaturas de 85 personajes vinculados a la provincia.
Para entonces, Del Prado había encontrado en la caricatura una de sus principales formas de expresión. Sus trabajos gráficos han aparecido en numerosas publicaciones y periódicos, entre ellos Diario de León, El Adelanto de Salamanca, Diario de Ávila, La Crónica de León, Ávila Siete o El Adelanto Bañezano, además de revistas especializadas.
Su primera exposición de caricaturas y dibujos en Ávila tuvo lugar entre 1994 y 1995 en el Monasterio de Santa Ana. Posteriormente desarrolló más de una docena de exposiciones con técnicas que abarcan óleos, acrílicos, acuarelas, plumillas y caricaturas. Y una de ellas se convirtió en libro en 2019: 'Caras y sonrisas'.
Romance con humor
La prensa ha sido otro de los grandes escenarios de su trayectoria. Entre 2001 y 2004 mantuvo en Diario de Ávila la sección semanal ‘El humor del Domingo’, donde abordaba la actualidad local combinando una caricatura con un romance. A lo largo de los años ha utilizado otros juegos con su propio nombre para titular colaboraciones como ‘Los lunes de Domingo’ o ‘Los viernes domingueros’. Ese trabajo periodístico ha terminado alimentando también una parte significativa de su producción literaria. El romance satírico, asentado en una forma tradicional pero aplicado a acontecimientos políticos, sociales y cotidianos contemporáneos, se ha convertido en una de sus señas de identidad.
En 2023 publicó ‘Versos y reVersos. Romancero político-jocoso’, donde reunió romances aparecidos anteriormente en Diario de Ávila. Tres años después ha continuado esa línea con ‘Como Pedro por su casa’, presentado en mayo en el Auditorio Municipal de San Francisco de Ávila.
Esta última publicación reúne 42 poemas narrativos en forma de romance y cuenta con prólogo del poeta Antonio Colinas. Los textos proceden principalmente de sus colaboraciones publicadas entre septiembre de 2023 y julio de 2025 en Diario de Ávila y El Adelanto Bañezano y abordan asuntos de actualidad mediante la ironía, el doble sentido y el humor.
Ciclismo, teatro y poesía
Su bibliografía, sin embargo, se extiende mucho más allá de los romances de actualidad. Del Prado ha cultivado especialmente la literatura infantil y juvenil, con títulos como ‘Los pastorcitos de Primaria’, ‘Belén, siglo XXI’, ‘Marcianos en Belén’, ‘La fiesta más bonita’ o ‘¡Esto es de fábula!’.
También ha llevado el verso al deporte. En ‘Romances en bici’, publicado en 2008 con prólogo del periodista Javier Ares, dedicó poemas al ciclismo y a corredores como Carlos Sastre, José María Jiménez ‘Chava’ o Víctor Sastre. Su producción incluye asimismo trabajos como ‘Segismundo de Santibáñez -un poeta del pueblo-’ y proyectos en los que literatura y representación escénica se encuentran, como ‘El pescador de estrellas’.
Su trayectoria ha recibido distintos reconocimientos. En 2003 obtuvo el I Premio Nacional de Poesía Tostón o Cochinillo de Arévalo y fue distinguido como Popular Abulense 2002. En 2010 recibió el III Premio Nacional de Poesía Infantil Charo González.





Que pena | Miércoles, 02 de Septiembre de 2026 a las 21:15:41 horas
Descanse en paz, profesor. Ya está con su Estrella en el cielo; en El Barraco le echaremos de menos.
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