Durante su comparecencia de balance del curso político en el Palacio de La Moncloa, Sánchez ha reclamado unidad institucional, responsabilidad ciudadana y un pacto de Estado frente a la emergencia climática, al tiempo que ha anunciado el inicio del despliegue de las ayudas destinadas a reparar los daños personales y materiales provocados por el fuego.
Sánchez ha abierto su intervención con un recuerdo para las víctimas, las personas evacuadas y quienes han perdido viviendas, explotaciones, negocios o medios de vida, además de reconocer el trabajo de los efectivos desplegados en unas condiciones que ha calificado de “extraordinariamente difíciles”.
El jefe del Ejecutivo ha señalado que todavía permanecen activos ocho grandes incendios en el país y ha garantizado que el Estado mantendrá movilizados todos los recursos necesarios “hasta la última llama”. Sobre la evolución general de la emergencia, ha afirmado que, gracias al trabajo realizado por los operativos, “estamos cambiando las tornas y podemos empezar a ver el final del túnel”.
Ola de calor
La valoración relativamente favorable expresada por el presidente se produce en un escenario todavía marcado por la incertidumbre meteorológica. Sánchez ha advertido de que el aumento de las temperaturas previsto para los próximos días puede dificultar los trabajos de extinción, favorecer reproducciones dentro de los perímetros y elevar el riesgo de nuevos incendios.
Por ese motivo, ha pedido a la ciudadanía que actúe “con la máxima responsabilidad y prudencia” y que respete las órdenes de evacuación, confinamiento, restricciones de movilidad y prohibiciones establecidas por las autoridades. El presidente ha insistido en que la mejora observada durante las últimas horas no permite dar por controlados los grandes fuegos ni rebajar las medidas de prevención.
Ayudas por los incendios
Sánchez ha explicado que el Consejo de Ministros ha acordado declarar como zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil los territorios dañados por los incendios forestales. Esta figura jurídica, conocida anteriormente como declaración de zona catastrófica, permite activar ayudas estatales para atender daños personales y materiales, viviendas, establecimientos industriales y comerciales, explotaciones agrarias, infraestructuras municipales y redes viarias.
“Se comienzan a desplegar todas las ayudas destinadas a los daños personales y a los daños materiales”, ha explicado el presidente durante su comparecencia. Ha precisado que también se habilitarán “vías de ayudas adicionales, como son los beneficios fiscales, las exenciones de cuotas a la Seguridad Social, ayudas para reparar las infraestructuras, entre otras muchas ayudas que, evidentemente, iremos poniendo en marcha conforme vayamos haciendo una evaluación mucho más certera de la magnitud de esta catástrofe”.
La declaración aprobada por el Ejecutivo abre el procedimiento para que las administraciones cuantifiquen los daños y concreten posteriormente las partidas económicas. Su aplicación afectará a los territorios damnificados por los incendios de Castilla y León, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, entre ellos los municipios abulenses alcanzados por el incendio de Burgohondo.
El anuncio desarrolla el compromiso expresado por Sánchez el pasado domingo durante su visita al Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga, donde asistió a una reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias junto al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen.
Prestación para trabajadores afectados
Entre las medidas aprobadas figura una prestación extraordinaria destinada a las personas trabajadoras que no puedan acudir a sus empleos o desarrollar su actividad como consecuencia directa de los incendios. Según la información difundida tras el Consejo de Ministros, la prestación alcanzará el 70% de la base reguladora y podrá percibirse durante un máximo de cuatro meses.
El paquete contempla igualmente mecanismos de protección laboral para quienes se vean afectados por evacuaciones, confinamientos, cortes de carreteras, destrucción de centros de trabajo o paralización temporal de la actividad empresarial. Su desarrollo deberá concretar los requisitos, los procedimientos de solicitud y la documentación necesaria para acreditar los perjuicios.
El Gobierno ha indicado que las ayudas iniciales podrán ampliarse a medida que las comunidades autónomas, las diputaciones y los ayuntamientos completen la valoración de los daños. En el caso de Ávila, esa evaluación deberá abarcar no solo las viviendas y negocios afectados, sino también explotaciones ganaderas y agrícolas, infraestructuras públicas, redes de abastecimiento, carreteras, instalaciones turísticas y una extensa superficie forestal de elevado valor ambiental.
Cooperación entre administraciones
Sánchez ha defendido la cooperación mantenida hasta ahora entre el Gobierno central, las comunidades autónomas, las diputaciones y los ayuntamientos, y ha pedido que esa coordinación continúe durante la fase de reconstrucción.
“Todos deberíamos actuar unidos contra el fuego”, ha afirmado. “La emergencia climática se está agravando año tras año y los ciudadanos exigen que estemos unidos en la respuesta, pero también en la prevención y la recuperación”.
El presidente ha aprovechado su intervención para reiterar su propuesta de alcanzar “un pacto de Estado frente a la emergencia climática” que reúna a partidos políticos, agentes sociales, comunidad científica y organizaciones de la sociedad civil.
“Es imperativo lograrlo entre las fuerzas políticas, agentes sociales, la ciencia, la sociedad civil... Es una obligación por parte de todas. La realidad no se puede negar”, ha declarado.
Sánchez ha dirigido además una “petición expresa a todos los actores políticos” para combatir el “negacionismo climático”, al que ha definido como “el peor combustible contra la emergencia climática”. El presidente considera que el acuerdo debería abarcar tanto la respuesta inmediata ante las catástrofes como la prevención, la adaptación de los territorios, la gestión forestal y la reconstrucción de las zonas dañadas.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.53