La resolución concluye que el proyecto no precisa someterse a evaluación de impacto ambiental ordinaria porque no tendrá efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas preventivas y correctoras establecidas.
El proyecto contempla la urbanización de una superficie de 74.530 metros cuadrados, situada al suroeste del núcleo urbano candeledano, junto a la carretera CL-501. La actuación prevé el desarrollo de siete manzanas destinadas a usos industriales, dotacionales y terciarios.
Las obras incluirán la construcción de viales, redes de abastecimiento y saneamiento, alumbrado, suministro eléctrico, telecomunicaciones, drenaje de aguas pluviales, mobiliario urbano y zonas verdes. El pasado octubre, una vez finalizada la redacción del proyecto, el Ayuntamiento de Candeleda anunció que pediría financiación para la primera fase de su polígono industrial.
Durante la tramitación ambiental se solicitaron informes a distintos organismos, entre ellos la Confederación Hidrográfica del Tajo, los servicios territoriales de Medio Ambiente, Cultura y Urbanismo, Protección Civil y Ecologistas en Acción. El informe de la Junta concluye que el proyecto no afecta a espacios incluidos en la Red Natura 2000, ni a montes de utilidad pública, vías pecuarias o zonas húmedas catalogadas.
Condiciones ambientales
No obstante, sí coincide con el área de aplicación del Plan de Recuperación de la Cigüeña Negra, por lo que la ejecución del proyecto deberá ajustarse a las condiciones de protección fijadas. El informe también recoge diversas condiciones ambientales que deberán cumplirse durante las obras.
Entre ellas figuran medidas para proteger el suelo, la vegetación, la fauna y los recursos hídricos, minimizar las emisiones de polvo y ruido, reducir la contaminación lumínica, gestionar adecuadamente los residuos y prevenir incendios forestales.
En materia de abastecimiento de agua, la Confederación Hidrográfica del Tajo ha advertido que, si el desarrollo del polígono incrementa las necesidades hídricas respecto a la concesión actualmente vigente para el municipio, el Ayuntamiento deberá solicitar la correspondiente modificación de la concesión.
Asimismo, las aguas pluviales se conducirán a una balsa de laminación para su reutilización en riego y protección contra incendios, mientras que las aguas residuales se dirigirán a la red municipal para su tratamiento en la estación depuradora.
La resolución de la Junta establece que el Ayuntamiento deberá elaborar un programa de vigilancia ambiental, remitir informes anuales sobre el cumplimiento de las medidas correctoras y mantener la vigencia del expediente, que caducará si el proyecto no obtiene autorización en el plazo de cuatro años desde su publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).
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