Del Viernes, 05 de Junio de 2026 al Lunes, 08 de Junio de 2026
La plaza de Cibeles de Madrid ha acogido la mayor celebración eucarística celebrada hasta la fecha en España en la solemnidad del Corpus Christi, en la que el papa León XIV ha vuelto a referirse a San Juan de la Cruz en su homilía.
Después de haber nombrado a Santa Teresa y al místico de Fontiveros el primer día, este domingo la obra de San Juan de la Cruz ha servido de hilo conductor para una parte central de la reflexión papal sobre la eucaristía, presentada como una presencia discreta pero transformadora en medio de la historia humana.
Durante la homilía, León XIV evocó uno de sus textos: “Qué bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche”. La referencia no se limitó al contenido espiritual del poema. El pontífice contextualizó la composición de estos versos recordando las circunstancias extremas en las que fueron escritos. Según señaló, San Juan de la Cruz los compuso durante su encarcelamiento en la prisión conventual de Toledo, en unas condiciones especialmente duras y “precisamente en torno al Corpus Christi de 1578”.
A partir de esa experiencia histórica, León XIV destacó cómo el santo carmelita fue capaz de descubrir la presencia de Dios en medio de la oscuridad. Desde aquella celda, explicó el papa, el religioso “reconoce la presencia escondida del Señor, de la que brota una luz que no conoce ocaso y mana una vida que no se agota”.
La imagen de la fuente utilizada por el místico sirvió al pontífice para profundizar en el significado de la eucaristía. Jesús sacramentado, afirmó siguiendo la inspiración sanjuanista, es “aquella eterna fuente que está escondida”, una fuente que corre y sacia la sed del ser humano «sin deslumbrar, sin imponerse con poder exterior, sin presentarse de modo espectacular”.
Presencia abulense
Por otra parte, la representación de la Iglesia abulense tuvo visibilidad durante la celebración presidida por el papa. Entre los obispos y cardenales que concelebraron la eucaristía estuvieron presentes el obispo de Ávila, monseñor Jesús Rico; el obispo emérito, monseñor Jesús García Burillo; y el cardenal Ricardo Blázquez, expresidente de la Conferencia Episcopal.
Rico participó junto al pontífice en la posterior procesión eucarística por las calles del centro de Madrid.
El momento de mayor carga simbólica para la tradición espiritual abulense llegó al comienzo de la procesión eucarística. Mientras la custodia iniciaba su recorrido por las calles madrileñas, el gran coro de la celebración interpretó el célebre poema ‘Nada te turbe’, atribuido a Santa Teresa de Jesús. La pieza fue ejecutada por una formación integrada por cerca de 400 voces procedentes de distintos puntos de España.






Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.236