Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
Gil Tamayo es felicitado por el arzobispo de Granada, Javier Martínez. Foto: Gonzalo Glez. de Vega,.“Vengo a servir, a serviros. No soy ningún líder, ideólogo o superhombre. Soy solo un obispo”, ha expresado José María Gil Tamayo al tomar posesión como arzobispo coadjutor de Granada, antes de que en diciembre asuma la titularidad de la diócesis cuando el actual prelado renuncie por su edad.
Quien ha sido obispo de Ávila hasta hace escasas fechas, se ha presentado ante más de una treintena de obispos, cientos de sacerdotes y numerosos fieles. Entre ellos los cardenales Aquilino Bocos, el abulense Ricardo Blázquez y Antonio Cañizares, quien fue también obispo de Ávila. En el altar también se encontraban otros abulenses como el vicario general, los vicarios de Pastoral y Clero o el deán de la catedral, además de trabajadores y colaboradores de la diócesis; el alcalde de la capital, Jesús Manuel Sánchez Cabrera; el concejal de Obras y Servicios, Javier Ajates; la rectora de la Universidad Católica, María del Rosario Sáez Yuguero; y la presidenta del Consejo Directivo de la UCAV, Lidia Jiménez.
Gil Tamayo portaba la misma casulla que llevó el día de su toma de posesión en Ávila, en diciembre de 2018, y que lleva bordado el escudo de la diócesis.
El arzobispo de Granada, Javier Martínez, ha mostrado gratitud por el nombramiento del nuevo prelado, a quien aseguraba que la Iglesia de Granada le recibe “con los brazos abiertos”. Y ha asegurado que los granadinos oraban y pedían para él “esa sabiduría que vale más que el oro y que las piedras preciosas, esos rasgos del buen pastor que le hacen modelo del rebaño, a imagen de Cristo que te ha elegido para que des fruto, y para que tu fruto permanezca”.
“Vengo a ejercitar mi servicio episcopal en misión compartida con don Javier, en profunda comunión con él y con el presbiterio de Granada”, ha señalado Gil Tamayo al final de la eucaristía.
“¡No somos administradores de decadencia! ¡Que el pesimismo no nos contamine ni nos paralice! ¡Fortalezcamos la esperanza! Dios no nos va a faltar”, ha animado a los fieles, a quienes ha expresado que los primeros deben ser los excluidos de la sociedad: “nuestra tarea, nuestra misión, no sería la de Jesús si no ponemos en un primer lugar a los pobres, a los enfermos, a los más desvalidos”.
Para lograrlo ha apuntado las palabras del papa Francisco: “nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil”. Gil Tamayo ha sido recibido con un sonoro y largo aplauso, como el que recibió en su despedida de Ávila.





ciudadano sin mas | Martes, 04 de Octubre de 2022 a las 14:27:25 horas
A Dios rogando... ..., otro viejecito más pa na...
Esto de la Iglesia cada vez lo entiendo menos, HAY QUE PREDICAR CON EL EJEMPLO, vaya católicos de bien... gastos y más gastos, es como en la política pero aplicado al clero.
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