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Alicia Arés
Jueves, 16 de enero de 2014

Malos tiempos para la lírica

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Germán Coppini fue un hombre de talento que supo armar el pop español de los 80-90 con letras cultas, refinamiento instrumental y originalidad. Falleció esta Navidad, mientras las listas de los libros más vendidos nos mostraban, que efectivamente, como Coppini nos cantaba, son 'malos tiempos para la lírica'.

[Img #17119]Por una de esas coincidencias del destino, el mismo día que Felipe González (sí, ese que era socialista y ahora es consejero de Gas Natural por 200.000 euros al año, y acaba de crear una fundación para el estudio de sí mismo) presentaba su libro biográfico en La Casa del Lector en Madrid, yo, como editora de poesía, justamente en el salón de al lado, presentaba el último libro de Jesús Hilario Tundidor, un poeta refinado, reconocido por la crítica y los lectores como clave en la cultura de nuestro país. Aún se me llenan los ojos de lágrimas  y emoción recordando el punto final del recital, sintiendo su voz quebrada recitando RETIRADA:

Todos somos un viejo ejército, un achacoso ejército vencido, un ejército triste sin banderas ni nombre. Somos la trágica milicia destrozada del tiempo, el deshonor, la sombra que se queda prendida sobre el agua…

Por una vez, los aplausos estaban en la sala de la poesía, y en la próxima, en la de la política, se oían toses y clics de fotógrafos de prensa hastiados de la vacuidad; pero la emoción, la pasión trágica que vive en nosotros se quedaba en las palabras, en los versos

Y avanzamos así, como en un valle las huestes derrotadas entre el polvo y el humo de la lid en el desastre, la ceniza misericordia, el bastión roto, el ala rota, sin esfuerzo ni pluma. Somos el mar bajo la noche, triste y desamparado, hierba que se pudre sin sol, sin lluvia, en nieve que pudo ser eterna.

Y como ningún político quiere ser menos que otro, también Aznar y Zapatero nos presentaron recientemente sus libros, sus memorias encuadernadas en tapa dura que nos hacen ver lo duro que trabajaron para la nación, y cómo ahora tienen su reconocido sueldazo como consejeros de eléctricas, empresas afines en sus mandatos y destinos de puerta giratoria de “ahora os toca darme lo que yo os di metiendo mano en el bolsillo de todos los españoles”.

Todos
sin mando ya, sin grito, sin posible victoria, desertores.


Y como guinda de una tarta podrida, venenosa y amarga nos situamos en la cima de la lista de éxitos literarios, el libro más vendido y más regalado de estas pasadas navidades, y nos encontramos con las memorias de Belén Esteban, una cabaretera yonqui que se casó con un torero analfabeto y desde entonces vive de la lágrima fácil en las televisiones.

Nada
puede sacarnos limpia la mirada,
restregar la metralla de los párpados,
hacernos ver el trigo y las colinas.


Me niego a creer que seamos un pueblo tan necio como para preferir estas lecturas, ¿es esto lo que elegimos realmente?

Las cifras parecen decir que sí, las estadísticas diseccionan el tipo de sociedad que somos y definen que España sigue reclamando “charanga y pandereta”, y como tal los políticos que hemos elegido determinan que el fútbol y los toros graven un IVA reducido mientras que el cine y el teatro lo hagan con el 21%.

...Y avanzamos así, sin voz ni patria,
sólo
sintiendo los latidos del pulso compañero,
la asegurada muerte del herido,
oliendo a pus hasta en los corazones,
errabundos mortales, muertos sin tierra húmeda
de esperanzas. Los pueblos
tiemblan con nuestra peste sobre el hombro.


Pienso en Tundidor, en su elegante figura con sombrero y pañuelo, le veo en su casa rodeado de cuadros y fotografías, escucho sus libros, siento sus palabras, su adoración a la vida, la ternura en su voz:

Y amo la paz y el viento y la quimera
de los hombres iguales y es mi empeño
la luz, la luz hermosa y perseguida
y amo, tal como es, la puta vida.


Y recuerdo al Coppini de mi adolescencia, reivindico el arte, lo que perdura y marca nuestro carácter, sella nuestra historia como pueblo que avanza hacia el progreso.





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4 Comentarios
Fecha: Domingo, 26 de enero de 2014 a las 00:46
Tundidor
Alicia es una mujer maravillosa, una editora llena de fe y empeño y valor, una gran amiga a la que hemos de agradecer la emoción que nos hace.
Fecha: Miércoles, 22 de enero de 2014 a las 16:43
Carina
Coppini y Tundidor: un buen duo de artistas, llenos de talento y ambos, lamentablemente, poco reconocidos por el público. Público borrego
Fecha: Sábado, 18 de enero de 2014 a las 14:11
julio collado
¡Qué bello artículo! Y qué necesario para huir de la mediocridad que ha invadido como los anuncios nuestras vidas. Quiero pensar que "nunca son malos tiempos para la lírca" a pesar de todo. Y si fueran malos, hay que cambiarlos.
Fecha: Sábado, 18 de enero de 2014 a las 13:14
Macanaz
Si el elogio de un libro consiste en la crítica fácil a otros libros mal vamos.

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