Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Carlos de Miguel
Sábado, 11 de noviembre de 2017
El Barco de Ávila le recuerda en el 450 aniversario de su muerte

El exministro de Perú Alejandro Tudela reivindica la figura de Pedro Lagasca

Guardar en Mis Noticias.

El exministro de Justicia de Perú Alejandro Tudela ha reivindicado la figura de Pedro Lagasca en el 450 aniversario su muerte en El Barco de Ávila, donde nació el que es conocido como “el gran pacificador”.

[Img #78610]

 

El abogado Tudela ha escrito un libro dedicado al barcense, pero su acercamiento al personaje se produjo “por pura casualidad”, ya que fue en Valladolid donde le dijeron que frente al bar en el que se encontraba -la iglesia de La Magdalena- estaba enterrado un virrey del Perú. Admirado por el lugar, lo primero que hizo fue advertir que el cartel que lo anunciaba era erróneo puesto que no fue virrey sino presidente de la Audiencia de Lima. Después se adentró en el personaje y le dedicó un libro.


Nacido en Navarregadilla en 1493, Lagasca fue sacerdote, funcionario, diplomático y militar, para el exministro peruano es “el tipo de personaje que le hace falta hoy en día a este mundo”. “Lo que buscaba, en vez de soluciones militares y violentas, eran ideas de convivencia, moralidad y austeridad”, ha destacado.


“Para tristeza mía, desafortunadamente en Perú lo no lo tienen en cuenta”, cuando Lagasca destacó como “el salvador de la patria en esa época”. Si bien ha reconocido que “por lo menos en El Barco de Ávila se han dado cuenta de su importancia”.


En época de conflictos entre conquistadores y descendientes de conquistadores después de una corriente que abogaba, influido por la corriente de Bartolomé de las Casas, por un trato más humanitario para los indígenas, apareció Lagasca, “un hombre de perfil negociador”, que en 1546 fue designado presidente de la Real Audiencia de Lima para terminar con la rebelión de Gonzalo Pizarro.

 

Según el exministro, fue destacada su labor, que hace honor al apelativo con el que ha pasado a la historia, “el gran pacificador”, porque además ordenó el territorio del virreinato. A su regreso a España fue obispo en Palencia y Sigüenza antes de su muerte en 1567, cuando se levantaba la iglesia vallisoletana en la que fue enterrada.


Antes de la conferencia de Alejandro Tudela, el Ayuntamiento de El Barco de Ávila ha descubierto una placa en recuerdo a Pedro Lagasca en el lugar donde habitó en la localidad.

 

[Img #78611]

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
Comenta aquí esta noticia
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Avilared • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress