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Gabriel Téllez
Sábado, 22 de abril de 2017

El expolio sobre las herencias: robando vengo, robando voy

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A sus 82 años, la asturiana Clavelina García exhibe una dialéctica imbatible. Su elocuencia y activismo la han convertido en la mejor imagen del movimiento que lucha contra el expolio de las herencias y que, finalmente, ha levantado una ola de indignación que sin duda tendrá un coste electoral en las comunidades autónomas que más se caracterizan por este robo a los muertos…y ruina para sus herederos. Pasen y vean.

[Img #70032]Ella, Clavelina, tuvo que reunir de aquí y de allá 80.000 euros para pagar por una herencia siempre sobrevalorada en exceso por la Hacienda regional de Asturias, la taifa más vampira de España después de la andaluza. En febrero pasado, los exprimidos y los futuros exprimibles de la región asturiana entregaron cerca de 150.000 firmas contra esta iniquidad recaudatoria. En Andalucía, también decenas de miles de afectados se dieron cita en una reciente manifestación para sacarle los colores a la Omaíta, a Susana Díaz.  El cabreo ya es generalizado entre las clases baja y media, y el movimiento Stop Impuesto de Sucesiones no va a parar hasta poner al descubierto una de las caras más miserables del llamado “Estado de las autonomías”.


Allá por 1978, cuando lo del café para todos, se pretendió arrinconar el término región en beneficio del de comunidad autónoma. Decían que ese tinglado era para acercar la Administración al ciudadano, pero ocultaron o se callaron los santones autonómicos que el supuesto acercamiento no tenía otra finalidad que la de chupársela mejor al ciudadano –la sangre, su patrimonio… ¿pero en qué estaba pensando algún lector?- para mantener un ridículo, superfluo y carísimo sistema de cobijo a la casta política que se había quedado sin plaza en el Congreso, el Senado (otra reiteración de lo inútil y desechable) o los puestos de libre designación en la Administración central y que ahora buscaban acomodo en el chollo de las autonomías.  Apelaron los mentores del proyecto al más mostrenco espíritu de loa aldeana para crear 17 parlamentillos, 17 gobernillos y 17 jefecillos. La ecuación perfecta para resucitar el caciquismo, que en su versión actualizada se llama clientelismo político y electoral a tope.


De ese maremágnum de idioteces, de ese deshacer y rehacer las tierras de España surgieron, entre otros, los descojonantes casos de las taifas uniprovinciales. Incluso Segovia, al albur de esos tiempos de mirársela continuamente a ver quién la tenía más larga y más gorda, estuvo a punto de conseguirlo.


A lo que iba: que al final, tras las encendidas soflamas regionalistas, todo esto había que pagarlo. Y hete aquí al ingenuo español de 1978 tragándose lo de las bonanzas autonómicas que le vendían los trileros de entonces; y también al que no cayó víctima de la trola, pero que se vio obligado a aflojar la pasta por activa y pasiva para costear las nuevas y onerosas estructuras administrativas y todo tipo de despilfarro teñido de un insufrible buenismo. Por ejemplo, la Junta de Andalucía montó una extensa red de centros de acogida para los menores más conflictivos del norte de África que entraban ilegalmente en esa zona de España, en vez de retornarlos de inmediato a sus países de origen. O los 22 centros de materno-infantil en Marruecos costeados por la misma dadivosa Junta, tan comprensiva ella a la hora de pagar las alegrías de los marroquíes en la cama.


¡Será por dinero…! Eso es lo que dicen los consejeros o ministrillos y presidentes de las taifas más carroñeras, que además sustentan a un auténtico ejército de enchufados asistentes o asesores de nada. Claro, siempre que haya muertos a los que robar. Esos muertos que se han sacrificado en vida para dejar un modesto legado económico a su familia o el piso que consiguieron comprar machacándose con infinitas horas extras, son ahora una auténtica mina de plata para los expoliadores autonómicos. Y ni que decir tiene que todo lo testado hasta el momento del óbito había cumplido con cualquier clase de impuesto o fiscalidad imperante.


La lista de las taifas más expoliadoras la encabeza Andalucía, seguida por Asturias, Extremadura y Aragón, aunque tampoco se quedan cortas las que van a continuación de las nombradas: Castilla y León, Murcia y Valencia. Las que menos practican la rapiña con las herencias son Canarias, Cantabria y Madrid. Heredar en una región u otra es 100 veces más caro.

 

[Img #70033]Susana “Omaita” Díaz, la castiza gerifalte aficionada a las corridas de toros y sucesora de sus generosos jefes implicados en el más grueso asunto de corrupción –el de los ERE, sin hacer memoria de los otros- en una tierra que no levanta cabeza, ha llegado hasta la mayor sonrojante mentira para justificar los expolios. Dice, refiriéndose a los gravámenes de las herencias, que es “un impuesto para ricos”. ¿De verdad, Susanita? ¿Es rica Clavelina García, la rebelde anciana de Asturias? ¿Lo es un malagueño de 40 años, en paro, que heredó  un piso de sus padres sobretasado por la Junta en 200.000 euros pero que en realidad vale la mitad y que para recibirlo ha tenido que pedir prestados 28.250 € (en Madrid sólo habría pagado 282 euros)? ¿Es una potentada Carmen, que heredó de su tía una tienda de chucherías y dos pequeños solares en un barrio marginal de Coria del Río y por los que se le exigen 500.000euros? O…? Son demasiados casos, todos ellos visibles en los archivos de la asociación Stop Impuesto de Sucesiones. Con lo que no contaban los confiscadores que incluso succionan a los muertos para mayor disfrute de sus chiriguitos en las taifas, es que la rebelión comienza a aflorar y cada vez en mayor medida.


Lo que Omaita oculta es que a los ricos de verdad, a los genuinos ricos, la mordida andaluza del impuesto de sucesiones o la de cualquier otra región se la refanfinfla por completo. Ellos poseen los recursos necesarios para dejar todo atado y bien atado, mediante sociedades interpuestas y la contratación de los más exclusivos especialistas jurídicos que pondrán a salvo del zarpazo el legado correspondiente.


Los paganos verdaderos del fiestorro autonómico son usted, el vecino de al lado, el currito de más allá, el otro y Paco el de la moto. No les quepa ni la menor duda.

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9 Comentarios
Fecha: Viernes, 12 de mayo de 2017 a las 11:30
Julio
Respondiendo a la pregunta de Manuel Mateos, he de confirmar que el llamado "estado de las autonomías" fue obra del populista Suárez, que decía siempre que "sí" a todas las propuestas con tal de no perder ni un voto, aunque aquellas fuesen disparatadas o insostenibles para España. Esta ha sido la principal causa del enorme déficit nacional. Dispendio y desmadre han caracterizado a unas autonomías que se basan en montar redes clientelares de votantes. Como lo hace Susana Díaz en Andalucía o Javier Fernández (presidente de la gestora nacional del PSOE) en Asturias. Ambos exprimen al ciudadano hasta la extenuación y, en efecto, roban a los muertos.
Fecha: Sábado, 29 de abril de 2017 a las 14:33
Eva
Me parece una vergüenza este hecho.
Está claro que por ser "andaluz" hemos de pagar, además de la situación de paro que muchos jóvenes sufren, de emigrar a Alemania u otros países, ya. que nos cobre por lo que nuestros padres han conseguido ahorrar, en mi caso, mi padre es de Avila, nacido en la guerra, y criado en la posguerra, con la dificultad que ello conlleva. Por el hecho de venir mi padre a Andalucía, no sáber lo que puedo o no pagar.
En mi DNI pone que soy andaluza, pero no me siento yo Andaluza, pues es una comunidad atrasada y con políticos retrasados, que ni siquera saben hacer un uso correcto de la lengua española y castellana, siendo la lengua y el lenguaje, lo que nos permite articular nuestro pensamiento.
Además de no robar, un político es un orador, y debería saber orar, y hablar, y si no, que no se presente a elecciones.
Otra cosa que debe hacer un político es crear empleo y riqueza, y no robar los ahorros de sus ciudadanos.
Y por último, invertir en educación, y no recortar.
Es una vergüenza, Susanita, lo mal que gestiona Andalucía. Y lo mál que algunos políticos hacen uso de la lengua castellana.
Fecha: Sábado, 29 de abril de 2017 a las 12:27
Mnauel Mateos
Las autonomias se establecieron cuando Suarez?
Llamar Castellano al idioma español lo pusieron en la Constitución pues ello da peso a varias autonomias.
Se puso un AVE pero con ancho aleman para pedir unas 80 locomotoras alemanas (no del Talgo) y comprar vagones europeos- Se establecieron impuestos como el IVA a los españoles y pegas en la época de Felipe González con lo que yo no hubiera sido empresario o sea emprendedor. Desapareció mi Mutua privada en la época de Felipe Gonzáles y viviria de otra manera ahora de jubilado, despues de pagar tal Mutua toda la vida.
Fecha: Viernes, 28 de abril de 2017 a las 12:31
Araceli
Las autonomías son un negocio para los políticos, pero una ruina para los ciudadanos. Nosotros somos los que pagamos sus excesos, por eso tienen incluso la desvergüenza de robar incluso la herencia de los muertos. ¡Vaya con la Susana Díaz, el Javier Fernández (presidente de Asturias) y los demás asaltantes de herencias! ¡Qué morro tienen!
Fecha: Martes, 25 de abril de 2017 a las 12:54
Ricardo
Nos han forrado a impuestos desde que existen las **** es autonomías, agravándose la cosa desde la entrda en la Unión Europea. Todo parece insuficiente para mantener estas taifas insaciables que pugnan para que su ego sea mayor que el de las otras. Y encima hay alguna, como la de Andalucía, que se gasta el dinero en acoger a todos los menores de 18 años que llegan de cualquier lugar de África, en vez de devolverlos a los gobiernos de las naciones de procedencia.
Para compensar todo este derroche, no se les ocurre otra cosa que expoliar y abusar de los españoles que han pagado sus impuestos en vida y que al morir los dejan a su familia. ¡Qué desvergüenza! ¡Qué robo más inicuo!
Fecha: Domingo, 23 de abril de 2017 a las 16:52
Manuel M
Cuando yo era joven apenas habia impuestos y hasta cuando me hice empresario tampoco, ni siquiera el IVA, pero el siguiente a Adolfo Suarez, Felipe González empezó a poner impuestos para todo empezando por el IVA para recaudar varias veces más que anteriormente. El Iva en Estados Unidos era de un 2 o hasta un 6 % solamente y el pais marchaba bien. Lo de poner impuestos a los que heredan una empresa que ya paga todos esos impuestos nuevos acaba con destruir la empresa. Cambiadlo, señores politicos.
Fecha: Sábado, 22 de abril de 2017 a las 20:13
Eva
Obviamente se da la coincidencia que Andalucía a pesar de sus playas, su costa, producción de olivos, es la comunidad con más paro.
Este impuesto viene a afixiar al andaluz. Muchos jóvenes se van de Andalucía porque no tienen trabajo. Entonces dicen en las estadísticas que el paro decrece, no, no decrece, la gente se va de aquí. os que nos quedamos y trabajamos, hemos de luchar para mantener lo que nuestros padres han conseguido.
Se habla de que la gente se va a vivir fuera o se empadrona fuera. Pues muy bien políticos andaluces, dejen la costa para que vivan alemanes e ingleses jubilados, que se pueden permitir el lujo, de comprar casas en nuestra costa, y echen a los andaluces fuera, por paro, o por situaciones como la que éste artículo describe.
Tengo la mala suerte y la vergüenza de ser de Andalucía.
Pero si puedo, me voy y me iré a Castilla, a Madrid o a Europa. Dado que aún con una nómina, me siento aquí acorralada con/ por sus impuestos.
No fomentan que la gente ahorre con estos impuestos, sino que viva el momento y se gaste lo que tiene antes de que se lo quiten. Una política extraña, en todo caso y poco justa.
Fecha: Sábado, 22 de abril de 2017 a las 18:57
paloma
Estan echando al ciudadano, hay un deseo de irse de Andalucía, todo por que no crea empleo, es una Tierra con mucho paro, y al que trabaja le amargan la vida con impuestos. Es vergonzoso.
Fecha: Sábado, 22 de abril de 2017 a las 18:53
paloma diaz
Nos estan echando del pais, aun con trabajo serás pobre, y te intentaran robar. Es el impuesto de nacer en una cimunidad que no crea empleo y roba, una verguenza, soy Andaluza y me estan echando de mi Tierra. Mi Padre es Abulense, trabajador, por que Susanita quiere quedarse con su esfuerzo, su ahorro. Me da verguenza see Andaluza.

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