Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Alfredo Rodríguez
Lunes, 6 de febrero de 2017

Una sociedad cada vez más infantilizada

Guardar en Mis Noticias.

El mayor logro social del capitalismo, en connivencia con las doctrinas políticas socialdemócratas y liberales, ha sido la construcción, el desarrollo y la articulación del llamado Estado del Bienestar. Un modelo que nos ha traído un sistema público de salud, una educación pública y gratuita, un sistema de pensiones y un régimen asistencial para ayudar a quienes han perdido su trabajo y a quienes carecen de recursos propios para vivir.

Todo un logro que ha cambiado drásticamente la vida de las personas. Pero no solo ha cambiado nuestras vidas, también ha cambiado nuestras percepciones y nuestra moralidad. El orgullo de proveerse a sí mismo, de aceptar la responsabilidad individual del fracaso, del éxito, de la culpa, han ido desapareciendo como valores intrínsecos del individuo y de la sociedad.

 

Las generaciones nacidas en tiempos de bienestar, de abundancia, de consolidación de derechos sociales, han sido educadas en la superioridad del Estado que todo lo provee y en la ideología laica de lo políticamente correcto. No valoran el esfuerzo y sacrificio que hay que hacer para acceder a los bienes materiales. Creen de verdad, porque así les hemos educado, que los derechos están por delante de los deberes. Y eso ha traído una nueva moralidad que se ha convertido en el estado natural de las cosas, al menos en sus mentes.

 

Toda generalización acarrea injusticia, pero de alguna manera hay que advertirlo. Hoy, las nuevas generaciones no reflexionan sobre la proveniencia de tantos beneficios y comodidades. No se paran a pensar quién paga, y a que coste, tantos servicios y bienes materiales como consumimos. No escuchan a sus mayores; hombres y mujeres que poseen el orgullo de haber sido soberanos de sus vidas, que hicieron posible con su esfuerzo, su lucha, que hoy tengamos un Estado del Bienestar como el que tenemos.

 

La educación recibida y la sobreprotección con la que han crecido para evitarles frustraciones, ha hecho que las nuevas generaciones transfieran su propia responsabilidad a los padres, al colectivo y en última instancia a papá Estado. Les falta comprender el verdadero y natural orden de las cosas y eso ha hecho que su lógica mental cambie sustancialmente. Pero ellos no son responsables, responsables son quienes nos gobiernan y nos han gobernado. Responsable es la sociedad en su conjunto. Responsables son las Universidades, que dejaron de ser templos del saber y del conocimiento para ser templos de adoctrinamiento y, en algún caso, de reclutamiento.  

 

La sociedad actual se está volviendo hedonista, infantil e inmadura porque ya no se educa a los jóvenes en valores de toda la vida. Ya no se enseña que la vida está llena de insatisfacciones,  de frustraciones, de fracasos, también de placeres. Ya no se enseña a superar las dificultades, a responsabilizarse individualmente de nuestros actos, a distinguir lo bueno de lo malo. Hoy todo es relativo. Se enseña a los jóvenes que todos son iguales, que nadie puede sentirse diferente al resto. En vez de educar para afrontar la vida, se educa para vivir la vida, que es muy distinto. Y así, cuando llegan a adultos, muchos creen que la vida puede ser como cada uno de nosotros quiere que sea, y cuando descubren que esto no es así… acaban volviéndose indiferentes a la verdad y reaccionan contra  quienes les contaron una mentira.

 

Pero mejor que yo, y en menos palabras, nos lo advertía Julián Marías: el ser humano necesita de una jerarquía de verdades donde se puedan asentar las ideas, las creencias y las opiniones. Explicaba que en tiempos de incertidumbre y confusión, cuando se han dado las condiciones adecuadas para dar un paso adelante, muchas veces han venido los extremismos a estropearlo todo y dar un paso atrás.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
Comenta aquí esta noticia
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
10 Comentarios
Fecha: Jueves, 23 de febrero de 2017 a las 11:57
Sonsoles escritora del ciprés.
!Qué verdad mas grande Alfredo!.
Fecha: Martes, 14 de febrero de 2017 a las 13:21
Pim pam al muñeco
Lo de gente como el tal Uno habla de la sociedad que estamos construyendo. Nadie puede decir ni una sola palabra porque aparecen críticos profesionales a criticar absolutamente cualquier cosa. Pero a la hora de la verdad...
Fecha: Lunes, 13 de febrero de 2017 a las 15:45
Con Alfredo
Señor Uno: Lo que realmente hace la educación es ayudar a crear opiniones constructivas y no destructivas. Tal vez si todos construyéramos nos iría mejor...Pero somos expertos en crítica al parecer.
Fecha: Viernes, 10 de febrero de 2017 a las 19:09
Uno
Es que la educación hace que la gente sea critica... o es que acaso esto es la hoja parroquial,gracias por los consejos pero ...así no Alfredo,así no....
Fecha: Viernes, 10 de febrero de 2017 a las 13:58
Rosendo
Tiene usted Señor Rodriguez toda la razón, una sociedad cada vez más infantilizada, sólo hay que leer sus articulos, aire su mente, viaje, escuche, reflexione y después escriba.
Fecha: Viernes, 10 de febrero de 2017 a las 12:56
Alfredo
Siempre que leo a Alfredo, veo al menos 4 o 5 comentarios criticando y siempre los mismos. Un consejo ante su lucha: 1.-No entren a leerle, dado que hay cientos de opciones alternativas a este espacio y 2.-Abran su propio blog e ilústrennos a los demás de cómo se deberían contar las cosas. Que como dijo un sabio, aquí hasta el más tonto hace relojes de madera.
Fecha: Miércoles, 8 de febrero de 2017 a las 20:12
Uno
reflexiones pueriles,simplistas,injustas....y complacientes con los de siempre,sin autocritica...me aburre..
Fecha: Miércoles, 8 de febrero de 2017 a las 15:30
Álvaro LG
40 años de viñetas de El Roto reflejando con perfección y maestría la verdadera naturaleza del capitalismo y ahora viene el Señor Alfredo Rodríguez abriéndonos los ojos sobre las escondidas veleidades sociales del modelo capitalista. Sin palabras.
PD: el Estado del Bienestar lo pagamos todos con nuestros impuestos, no es ningún secreto. No somos tan infantiles.
Fecha: Miércoles, 8 de febrero de 2017 a las 14:53
Alucinante
Hombre, infantil creo yo que es pensar que el capitalismo fue el creador del estado de bienestar. Después de eso, no he podido leer más. Hágaselo mirar o léase unos libros de historia...
Fecha: Miércoles, 8 de febrero de 2017 a las 12:41
Rosa
No creo que el Estado del Bienestar sea ningún logro del capitalismo ni de las políticas liberales ni neoliberales, claramente son fruto de las conquistas de la ciudadanía y de posteriores consensos obtenidos en ciertas épocas entre gobiernos socialdemócratas, los sindicatos y colectivos sociales de profesionales de áreas como la salud, los servicios sociales, etc. Asi se conseguía "rebajar" o limitar, en beneficio del interés general, los beneficios al alza de potentes sectores económicos, que seguramente en el fondo veían mas rentable aceptar, momentáneamente, unas políticas sociales y postergar para épocas en las que gobernasen representantes más proclives hacia el beneficio de la gran oligarquía económica del país que les facilitasen aumentar las ganancias aun poniendo en riesgo la cohesión social y el bienestar de la ciudadanía. Digamos que es lo que ha pasado en los últimos años en España, lo que algunos han llamado "crisis" y otros hemos llamado "estafa". No creo que en los consejos de administración de una gran empresa o multinacional se hable de derechos sociales, de bienestar colectivo ni de coberturas públicas, en esos órganos no hay sentimientos ni emociones.

Avilared • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress