Día Martes, 15 de Septiembre de 2026
La Guardia Civil ha detenido a 29 personas e investiga a otras 57 en una macrooperación contra una red dedicada presuntamente a estafas bancarias mediante SMS y llamadas telefónicas. La segunda fase del operativo, desarrollada en numerosas provincias, ha alcanzado también a Ávila. Los investigadores atribuyen al grupo un fraude superior al millón de euros y han recuperado 256.708 euros.
El balance global de la denominada operación Ibermellow se conoce tras una investigación que atribuye a la red 43 delitos de estafa, además de blanqueo de dinero y pertenencia a organización criminal. Según la Guardia Civil, los autores utilizaron un sistema basado en el envío masivo de mensajes SMS fraudulentos y posteriores llamadas telefónicas para conseguir acceso al dinero de las víctimas.
Por el momento, las 43 víctimas identificadas residen en Aragón: 25 en la provincia de Huesca, 11 en Zaragoza y siete en Teruel. La Guardia Civil cifra en más de un millón de euros el dinero defraudado mediante este procedimiento.
Ávila aparece dentro de la relación de territorios en los que se ha actuado junto a A Coruña, Álava, Alicante, Badajoz, Barcelona, Cantabria, Cádiz, Córdoba, Gerona, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valladolid, Valencia y Zaragoza.
SMS falsos y llamadas
La operación comenzó el pasado año después de que se presentaran numerosas denuncias en Huesca con un mismo patrón. El procedimiento combinaba las técnicas conocidas como ‘smishing’ y ‘vishing’.
En una primera fase, las víctimas recibían un SMS que aparentaba proceder de su banco y las alertaba de cargos elevados en su cuenta. El mensaje incluía un número de teléfono al que supuestamente debían llamar para detener la operación.
Posteriormente entraban en contacto con ellas personas que se hacían pasar por gestores de la entidad bancaria. Los presuntos estafadores disponían previamente de parte de los datos personales de las víctimas, circunstancia que daba mayor credibilidad al engaño.
De esta forma, según la investigación, conseguían que las víctimas realizaran transferencias a cuentas controladas por la organización o contrataran préstamos personales cuyo dinero era después desviado. Los investigadores siguieron el rastro de los fondos y comprobaron que el dinero pasaba por diferentes cuentas bancarias antes de ser retirado en cajeros de Barcelona, Madrid y Murcia.
100.000 mensajes por hora
Las pesquisas permitieron identificar la estructura utilizada para mover el dinero. La Guardia Civil sitúa en ella a las denominadas mulas económicas, personas que facilitan cuentas bancarias, billeteras virtuales o datos personales para recibir y transferir fondos de origen ilícito a cambio de una comisión.
La investigación también señala la existencia de captadores de estas personas y de encargados de retirar el efectivo. El dinero terminaba, según el instituto armado, a disposición de la cúpula de la organización, en la que se encontraban los falsos gestores bancarios y el responsable del centro desde el que se enviaban masivamente los SMS.
La primera fase de la operación se desarrolló el pasado marzo con entradas y registros en Badalona y Terrassa, en Barcelona; Carabanchel, en Madrid; y Cartagena, en Murcia. Los agentes desmantelaron entonces un call center con capacidad técnica para enviar más de 100.000 mensajes por hora.
Esta actuación terminó con cinco detenidos considerados miembros de la cúpula. La Guardia Civil intervino 57.520 euros en efectivo, 365 tarjetas SIM, 176 tarjetas bancarias, 95 máquinas para el envío masivo de SMS, 70 teléfonos móviles, artículos de lujo y documentación.
Más de 256.000 euros recuperados
En la segunda fase, en la que figura Ávila entre las provincias donde se ha actuado, la Guardia Civil da por desmantelado el sistema empleado para blanquear el dinero. Esta parte del operativo terminó con 24 detenciones y 57 personas investigadas entre mulas económicas, captadores y extractores de efectivo. Los agentes han conseguido además recuperar 256.708 euros depositados en diferentes cuentas bancarias controladas por los presuntos ciberestafadores.
La investigación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial y el Equipo Arroba de Huesca, con participación de otras unidades de la Guardia Civil. Las diligencias han sido remitidas a juzgados de diferentes partidos judiciales de Huesca, Zaragoza y Teruel.
La Guardia Civil recomienda desconfiar de los SMS con enlaces relacionados con supuestas alertas de seguridad bancaria y comprobar cualquier aviso directamente a través de la aplicación oficial, un teléfono legítimo de la entidad o de forma presencial. También recuerda que no deben facilitarse por teléfono contraseñas, códigos PIN o claves bancarias completas y aconseja cortar las llamadas en las que se presione al usuario para actuar con urgencia.



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