Del Viernes, 11 de Septiembre de 2026 al Lunes, 14 de Septiembre de 2026
La Comunidad de Madrid volverá a estudiar la conversión en autovía de la M-501, la carretera de los pantanos, desde Navas del Rey hasta el límite con la provincia de Ávila, una prolongación que recupera una aspiración planteada repetidamente desde hace tres décadas.
El proyecto atravesará uno de los corredores ambientalmente más sensibles del suroeste madrileño y deberá afrontar unos condicionantes que ya llevaron a los tribunales españoles y europeos las anteriores obras de esta carretera. La carretera de los Pantanos vuelve a ser actualidad. Isabel Díaz Ayuso anunció el jueves, durante la primera jornada del debate sobre el estado de la región, que su Gobierno llevará a cabo un estudio para prolongar el desdoblamiento de la M-501 desde Navas del Rey hasta el límite de Castilla y León, en la provincia de Ávila. La actuación tiene una estimación inicial de 416 millones de euros.
Se trata de una carretera para desplazarse entre Madrid, la Sierra Oeste o el Valle del Tiétar. La Comunidad madrileña plantea estudiar primero un nuevo trazado entre Navas del Rey y Pelayos de la Presa y abordar después los 22 kilómetros restantes, pasando por San Martín de Valdeiglesias hasta alcanzar el límite autonómico. Allí conectaría con la CL-501, carretera de la red autonómica de Castilla y León que vertebra buena parte del Valle del Tiétar.
El anuncio, sin embargo, no parte de cero. La prolongación de la autovía hacia San Martín de Valdeiglesias y Ávila ha aparecido, desaparecido y reaparecido en la agenda política durante tres décadas. Y el antecedente de las obras ya ejecutadas convierte cualquier nueva intervención en la M-501 en un proyecto especialmente condicionado por la legislación ambiental.
M-501 hasta Ávila
La historia del desdoblamiento comenzó formalmente en 1997. La Dirección General de Carreteras de Madrid aprobó entonces el proyecto de trazado para duplicar la M-501 y el correspondiente estudio de impacto ambiental fue sometido a información pública. El problema estaba en el territorio atravesado: parte de la carretera discurría por la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de los Encinares de los ríos Alberche y Cofio y por espacios con hábitats y especies protegidos.
La declaración de impacto ambiental de abril de 1998 dividió de hecho el futuro de la carretera. Resultó favorable para el primer sector, hasta el punto kilométrico 21,8, pero desfavorable para continuar la duplicación entre los kilómetros 21,8 y 39,5. La parte autorizada acabó ejecutándose y entró en servicio en 2001.
La Comunidad encargó posteriormente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) un análisis específico sobre los efectos del desdoblamiento en la fauna y el espacio protegido. El estudio, terminado en noviembre de 2000, concluyó que las obras y la puesta en servicio de la infraestructura tendrían efectos negativos sobre los elementos naturales a corto, medio y largo plazo, y propuso una alternativa para la circulación. Aquel conflicto entre seguridad vial, capacidad de la carretera y conservación ambiental acompañaría desde entonces prácticamente cada intento de prolongar la autovía hacia el oeste.
Desdoblamiento que acabó en los tribunales
En 2005, durante la presidencia de Esperanza Aguirre, la Comunidad decidió duplicar la M-501 entre Quijorna y Navas del Rey y defendió la actuación principalmente por razones de seguridad vial. Alcaldes de municipios de la zona, entre ellos los de la provincia de Ávila, reclamaban convertir la carretera de los pantanos en autovía, mientras organizaciones ecologistas y sectores de la oposición advertían de las afecciones sobre el espacio protegido.
Las obras comenzaron en 2006 y el tramo desdoblado hasta Navas del Rey quedó abierto al tráfico en julio de 2008. La autovía terminaba allí, aproximadamente en el mismo punto desde el que el Ejecutivo de Ayuso plantea ahora continuarla.
Pero la ejecución física de la carretera no cerró el conflicto jurídico. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló los acuerdos que habían permitido ejecutar el tramo entre Quijorna y Navas del Rey, y el asunto terminó en el Tribunal Supremo. Este confirmó que la falta de declaración de impacto ambiental y la omisión de la consulta previa a la Comisión Europea constituían vicios sustanciales del procedimiento y ratificó la nulidad de los acuerdos de 2005.
La controversia llegó también a Luxemburgo. En diciembre de 2011, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró que España había incumplido distintas obligaciones de las directivas europeas de evaluación ambiental y hábitats en los proyectos de duplicación o acondicionamiento de varios tramos de la M-501. Entre otras cuestiones, el tribunal determinó que no se habían evaluado adecuadamente efectos indirectos y acumulativos y que las autoridades no habían adoptado todas las medidas de protección exigibles sobre espacios de interés comunitario.
Ese precedente explica por qué el anuncio actual de la Comunidad subraya expresamente que los nuevos estudios deberán considerar la orografía, las características ambientales y las medidas necesarias para cumplir la normativa.
Primer proyecto al límite de Ávila
Mientras se desarrollaba aquella batalla jurídica, la idea de continuar hacia Ávila ya había aparecido de forma explícita. En febrero de 2008 salió a la luz que la evaluación ambiental encargada para el conjunto de la M-501 contemplaba como tramos en estudio tanto Navas del Rey-Pelayos de la Presa como Pelayos-límite provincial. En el sector más complejo, junto a los embalses de San Juan y Picadas, se llegó a estudiar un nuevo trazado para evitar el corredor existente, precisamente por sus dificultades ambientales.
La reivindicación tenía además respaldo municipal. Ya en agosto de 2007, los tres grupos representados entonces en el Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias habían aprobado por unanimidad pedir a la Comunidad que prolongara el desdoblamiento hasta el límite de Ávila o, al menos, hasta la conexión con la N-403. La Federación Madrileña de Municipios se sumó en 2009 a las demandas para buscar una solución que permitiera mejorar seguridad y accesibilidad en la Sierra Oeste y prolongar la actuación hacia el límite provincial, aunque reclamando que se preservara el medio ambiente.
Esperanza Aguirre anunció el desdoblamiento
El precedente político más directo del anuncio de Ayuso llegó el 22 de junio de 2009. Esperanza Aguirre anunció que la Comunidad desdoblaría la carretera entre Navas del Rey y San Martín de Valdeiglesias. “Vamos a desdoblar también este tramo de la M-501 porque los vecinos lo necesitan”, afirmó entonces la presidenta madrileña. Aguirre vinculó la decisión a la seguridad vial y al tráfico registrado en la zona.
El proyecto no llegó a materializarse. Dos años después, en marzo de 2011, la crisis económica ya condicionaba abiertamente los planes. Aguirre mantenía la intención, pero evitaba comprometer una fecha: “Si la economía se recupera y tenemos un poco de dinero, llegaremos hasta San Martín de Valdeiglesias. No me puedo comprometer porque estamos muy mal de dinero”.
Pocas semanas después, el PP de Madrid incorporó a su programa electoral autonómico de 2011 la duplicación de la M-501 entre Navas del Rey y San Martín de Valdeiglesias. A finales de aquel mismo año, sin embargo, el Ayuntamiento de San Martín reclamaba ya que los presupuestos regionales de 2012 incluyeran financiación para comenzar la actuación. El desdoblamiento volvió a quedar pendiente.
Reclamación desde Ávila
La demanda tampoco desapareció al otro lado del límite autonómico. Para la provincia de Ávila, la M-501 constituye una de las principales conexiones por carretera con Madrid para el este provincial y enlaza con la CL-501, eje básico del Valle del Tiétar. En 2017, la Diputación de Ávila aprobó una moción de apoyo al proyecto que recordaba las reclamaciones mantenidas durante años por habitantes y ayuntamientos del suroeste de Madrid y el sureste abulense.
En 2019 la presidenta de la Comunidad de Madrid lo propuso en Sotillo de la Adrada, y la institución provincial volvió sobre la cuestión en mayo de 2021. El pleno acordó instar a la Comunidad de Madrid a estudiar la viabilidad del desdoblamiento hasta San Martín de Valdeiglesias con soluciones compatibles con las condiciones ambientales, especialmente en la zona del puerto de San Juan, y a prolongarlo posteriormente hasta el límite con Castilla y León, a la vez que pedía a la Junta desdoblar también la CL-501 por el Valle del Tiétar.
En 2024 se descartaba
Uno de los datos que mejor permite medir el cambio de posición del Gobierno madrileño se encuentra apenas dos años y medio antes del anuncio de Ayuso. En una respuesta parlamentaria publicada en marzo de 2024, la Comunidad de Madrid afirmaba expresamente que no preveía duplicar la M-501 entre Navas del Rey y Pelayos de la Presa. El Ejecutivo justificaba esa posición por las “considerables afecciones ambientales” de una actuación que afectaría a espacios protegidos, entre ellos las zonas especiales de conservación de la cuenca del río Guadarrama y de las cuencas de los ríos Alberche y Cofio, además de la ZEPA Encinares del río Alberche y Cofio. Añadía que el análisis de los niveles de servicio solo había detectado problemas puntuales asociados a singularidades del trazado.
El anuncio de septiembre de 2026 supone así un cambio sustancial: la Administración que en 2024 decía no prever el desdoblamiento comienza ahora a estudiar no solamente ese tramo, sino su continuación hasta la provincia de Ávila. La propuesta tampoco figuraba como tal entre las actuaciones inicialmente planteadas en el proyecto del Plan de Carreteras de la Comunidad de Madrid 2025-2032, actualmente en tramitación. El documento fue aprobado como proyecto en abril de 2025 y posteriormente sometido a información pública junto con su estudio ambiental estratégico.
416 millones
La nueva estimación económica eleva la actuación a 416 millones de euros. Como referencia, un informe de infraestructuras elaborado por la patronal de grandes constructoras Seopan había calculado anteriormente en 153 millones la duplicación de la M-501 desde Navas del Rey hasta el límite entre Madrid y Ávila, sobre una intensidad media de unos 13.000 vehículos diarios.
Según los datos difundidos ahora por la Comunidad madrileña, las partes de calzada única de la M-501 soportan más de 15.000 vehículos diarios, mientras que en determinados puntos de los sectores ya convertidos en autovía se alcanzan cerca de 70.000. El volumen aumenta en determinadas épocas por los desplazamientos hacia los embalses y por el tráfico relacionado con el Valle del Tiétar.
La importancia del corredor para Ávila también puede observarse en el transporte público. La línea interurbana 551 conecta Madrid con Navas del Rey, Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias y continúa hasta El Tiemblo y Cebreros, ya en territorio abulense. En 2024, la Comunidad incrementó sus expediciones durante el verano por la elevada demanda del corredor de la carretera de los pantanos.
El medio ambiente será de nuevo la prueba decisiva para ampliar la M-501. La experiencia de las dos últimas décadas demuestra que en la M-501 este elemento no constituye un trámite secundario. La ZEPA Encinares del río Alberche y río Cofio alberga especies incluidas en la normativa europea de protección de aves y fue uno de los espacios expresamente examinados por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en su sentencia de 2011. El tribunal recordó que una evaluación adecuada debe permitir a las autoridades tener la certeza de que un proyecto no perjudicará la integridad del espacio protegido y que, cuando persista incertidumbre sobre la inexistencia de esos efectos, la autorización no puede concederse en los términos ordinarios.
La propia Comunidad reconoce ahora esas dificultades. El estudio anunciado deberá determinar qué alternativa resulta técnicamente viable teniendo en cuenta el tráfico, la orografía, las afecciones ambientales y las medidas de protección exigidas por la legislación. El siguiente paso será definir el trazado entre Navas del Rey y Pelayos de la Presa y comprobar si una solución que lleva décadas enfrentando las necesidades de movilidad de la Sierra Oeste y del este de Ávila con la protección de uno de los espacios naturales más sensibles del corredor puede superar esta vez las exigencias técnicas, económicas y ambientales que frenaron los proyectos anteriores.





Castellano | Domingo, 13 de Septiembre de 2026 a las 00:46:11 horas
A ver, está muy claro. Sí, todos los tribunales que han opinado sobre el asunto han dicho que no se puede, pues Ayuso debe aceptar que no puede ir más deprisa a su refugio rural en Ávila. Como no haga una autopista por el cielo...
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