Rio Maior y Torre Bela, en Portugal, y Tuli & Helios, en México, son los dos proyectos energéticos de mayor tamaño que Grupo Aldesa ha llevado a cabo bajo la fórmula EPC, el modelo que responsabiliza a una sola empresa del diseño, la construcción y la puesta en marcha completa de una instalación.
En conjunto, ambas instalaciones alcanzan 647 megavatios de potencia instalada, la mayor cifra que Grupo Aldesa ha reunido hasta la fecha en un solo encargo EPC. Asumir un EPC llave en mano implica para la empresa hacerse cargo de la ingeniería, la construcción y la puesta en marcha de la instalación, además del riesgo técnico y de plazos que conlleva cada fase.
Un contrato de tal naturaleza obliga a la firma responsable a contar con solidez técnica y financiera para hacer frente a imprevistos durante la obra, ya que el riesgo recae sobre ella y no sobre el cliente final. Los proyectos de Portugal y México muestran de qué forma tal exigencia se adapta a alcances contractuales distintos según el mercado.
En Portugal, Grupo Aldesa completa el mayor parque solar del país con un EPC integral
En el distrito de Lisboa, en el municipio de Azambuja, las plantas de Rio Maior y Torre Bela alcanzan conjuntamente 272 megavatios pico y cerca de 500.000 módulos fotovoltaicos, la mayor instalación solar de Portugal. El proyecto fue ejecutado por Grupo Aldesa bajo un EPC integral, que abarcó la ingeniería de detalle, el suministro, la construcción y la puesta en marcha de ambas plantas.
La energía generada llega a la red nacional portuguesa a través de una línea aérea de 400 kV conectada a la subestación de Redes Energéticas Nacionais, en Rio Maior. Ese tramo de alta tensión también formó parte del encargo, ya que un EPC integral incluye, junto a las plantas, toda la infraestructura necesaria para evacuar la energía generada hasta la red de transporte.
México aporta la escala con el proyecto Tuli & Helios
En el estado de Zacatecas, la planta fotovoltaica Tuli & Helios suma 375 megavatios y se sitúa entre las mayores instalaciones de energía limpia de América Latina, además de ser la segunda más grande de México. El proyecto comprendió la construcción e instalación de dos plantas fotovoltaicas con más de 1,13 millones de paneles solares distribuidos sobre unas 800 hectáreas, junto con la ejecución de una línea de 400 kV y la adecuación de la subestación eléctrica.
Frente al EPC integral desarrollado en Portugal, el proyecto mexicano presenta un alcance centrado en la construcción de las plantas y de las infraestructuras necesarias para evacuar la energía generada. En ambos casos, la responsabilidad de ejecutar obras de gran escala recayó sobre la empresa, manteniendo elevados estándares técnicos y de coordinación.
Los riesgos que Grupo Aldesa asume en un EPC de tal escala
Coordinar un proyecto de tal envergadura bajo fórmula EPC requiere planificar con rigor la llegada de materiales, organizar a numerosos subcontratistas y prever contingencias climáticas o normativas que puedan retrasar el calendario. Cualquier demora recae sobre la empresa ejecutora, no sobre el cliente, lo que convierte la gestión del riesgo en una tarea tan relevante como la propia ejecución.
Los casos de Portugal y México confirman que Grupo Aldesa ha sabido ajustar ese nivel de exigencia a marcos regulatorios y técnicos diferentes, sin renunciar a la responsabilidad que implica un EPC de gran escala.
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