Del Viernes, 14 de Agosto de 2026 al Domingo, 23 de Agosto de 2026
Los cazadores de Castilla y León podrán elegir desde esta media veda entre el móvil y una ficha en papel para registrar las capturas de codorniz común y tórtola europea. La Junta equipara ambos sistemas y elimina también el registro mediante aplicación para la paloma torcaz, dentro de una estrategia de simplificación de los trámites cinegéticos.
Así se ha estrenado la media veda de 2026 con cambios en el sistema de seguimiento de las capturas. Los cazadores podrán registrar las piezas de codorniz común y tórtola común o europea mediante un dispositivo móvil o utilizando una ficha en papel, sin que la Administración otorgue preferencia a ninguno de los dos procedimientos. La Dirección General de Caza, Pesca y del Medio Rural ha establecido esta posibilidad mediante una instrucción que reconoce idéntica validez administrativa y para el seguimiento de las capturas a ambos sistemas.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha presentado la medida durante la apertura de la temporada en Valladolid, en el Polideportivo Cinegético Faustino Alonso. “Puede parecer una modificación menor, pero refleja un cambio enorme en la manera de hacer las cosas: cuando la Administración puede facilitar las cosas sin rebajar las garantías, tiene la obligación de hacerlo. Si existen dos sistemas igualmente válidos, debe poder elegir el cazador”, ha afirmado.
Registrar las capturas de tórtola y codorniz
La elección del papel no elimina la obligación de comunicar las capturas, sino que modifica el procedimiento y establece diferentes plazos según la especie. En el caso de la tórtola común o europea, quienes prescindan del registro mediante dispositivo móvil deberán anotar diariamente sus capturas en una ficha de seguimiento. Después tendrán que entregarla al titular cinegético, que dispondrá de 48 horas desde su recepción para introducir los datos en el sistema de registro.
Para la codorniz común también será posible escoger entre el dispositivo móvil y el papel. En este último supuesto, el cazador tendrá hasta el 21 de septiembre para entregar los datos al titular del coto. Este dispondrá hasta el 30 de septiembre para incorporarlos a la aplicación habilitada por la Administración.
La Junta sostiene que mantendrá de esta forma la información necesaria para conocer las capturas y atender las obligaciones nacionales y europeas relacionadas con el seguimiento y la conservación de las especies. “Cumpliremos la normativa nacional y europea porque hacerlo bien es también lo que nos permite defender la continuidad de la actividad cinegética. Pero cumplir no significa convertir al cazador en administrativo ni hacerle soportar trámites que la Junta puede simplificar”, ha señalado Pino.
La paloma torcaz tampoco
Los cambios alcanzan también a la paloma torcaz. Sus capturas no tendrán que comunicarse mediante la aplicación móvil y la Junta suprime, además, la vinculación que existía entre esos registros y la adhesión a la caza de la tórtola en 2027. El procedimiento que se aplicará durante la próxima campaña será objeto de una regulación posterior y, según la consejería, se comunicará con antelación.
La Administración autonómica atribuye estas modificaciones a las peticiones planteadas por cazadores, titulares cinegéticos, federaciones y organizaciones representativas del sector. Pino ha asegurado que este criterio se extenderá a otras decisiones sobre caza durante la legislatura. “No queremos -ha dicho- decidir desde un despacho y comunicar después al sector lo que tiene que hacer. Queremos escuchar primero a los cazadores y a sus federaciones, regular después y asumir como Administración la responsabilidad de que las normas sean claras, proporcionadas y funcionen”.
Más cambios
La Junta sitúa entre sus próximas actuaciones la modificación del precinto digital para que su utilización deje de ser obligatoria y la regulación del empleo de visores térmicos nocturnos en determinadas modalidades de caza mayor. La Junta prevé contrastarlas previamente con cazadores, federaciones, titulares cinegéticos y otras organizaciones representativas antes de culminar su regulación.
Según la consejería, los cambios persiguen facilitar la gestión de la fauna silvestre y el ejercicio legal de la caza, además de contribuir a prevenir riesgos sanitarios y accidentes de tráfico y reducir los daños causados por la fauna en explotaciones agrarias.
El consejero ha pedido que, mientras tanto, “paciencia y confianza” al sector ante unas modificaciones condicionadas por normativa autonómica, estatal y europea. “La dirección está clara. Queremos facilitar la gestión, eliminar cargas que no aportan nada y defender cada margen que permita mejorar las condiciones de quienes practican y gestionan legalmente la caza”, ha señalado.
La actividad cinegética se desarrolla, según los datos facilitados por la Junta, en más del 88 % de la superficie de Castilla y León. La Comunidad cuenta con aproximadamente 5.500 cotos y diez reservas regionales de caza.
La consejería considera la caza una actividad estratégica para el medio rural por su incidencia en la gestión del territorio, la conservación de las especies, el empleo y la economía de distintas comarcas.
Pino ha defendido además que el modelo que pretende impulsar Castilla y León tenga presencia en el debate nacional sobre la actividad. “España necesita una política cinegética que confíe en el cazador y reconozca su papel en la gestión del territorio. La caza sostenible no es enemiga de la conservación, sino que forma parte de ella cuando existe una gestión seria, conocimiento y responsabilidad”, ha añadido.




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