Las cancelaciones de reservas, la ausencia de visitantes y la percepción de que toda la zona ha quedado devastada han provocado un desplome de la actividad en plena temporada alta, precisamente cuando muchos negocios concentran buena parte de sus ingresos anuales.
Es la realidad que describe Montserrat Simón, responsable de Piraguas Valle de Iruelas y del Albergue Sierra de Gredos, quien asegura que el impacto económico del incendio continúa agravándose, pese a que parte del entorno mantiene su actividad con normalidad.
Los primeros efectos llegaron durante los días más críticos del incendio, cuando las reservas comenzaron a desaparecer. Sin embargo, el problema se ha prolongado una vez controlada la emergencia. "Había algún grupillo pero, a raíz del incendio, cancelaron. Luego la gente ha ido diciendo que no y ya está", explica, cuando en realidad ya no hay problemas.
La empresaria asegura que muchas personas siguen asociando el destino con un paisaje completamente destruido, una imagen que, según sostiene, no responde a la realidad de la zona donde desarrolla su actividad. "La gente no viene porque dice que está quemado y creerán que la zona está arrasada, pero hay actividad. El restaurante de la zona está perfecto y donde estamos nosotros con las piraguas también y la orilla del pantano está limpia", ha explicado.
Navegar y bañarse
Por supuesto, “el agua está limpia y se puede navegar y bañarse con normalidad" con el pantano “abierto”, a diferencia del embalse de San Juan, donde existe prohibición de ambas actividades. Incluso quienes conocen desde hace años el entorno muestran dudas antes de desplazarse, cuenta Simón que, ante esta situación, hace un llamamiento a quienes habían pensado visitar la zona durante el verano: “Hay que venir, por lo menos para ayudar a las pequeñas empresas que estamos en el terreno".
A su juicio, mantener la actividad resulta esencial para evitar que desaparezcan servicios turísticos que llevan años funcionando alrededor del embalse. "Si un negocio cierra, después vendrán otros. Al final puede quedarse todo sin actividad". Para muchas empresas vinculadas al turismo activo, el verano concentra prácticamente toda la facturación anual. La pérdida de visitantes supone, por tanto, un golpe que trasciende los meses estivales.
En su caso, explica que la actividad principal del negocio es el albergue y que las rutas en piragua complementan esa oferta. Aun así, reconoce que dejar de trabajar durante la temporada alta supone renunciar a recursos destinados al mantenimiento del material y a futuras inversiones: "No trabajar este verano significa perder un dinero que luego sirve para comprar más piraguas, reparar las que se rompen o invertir en el negocio".
Más allá de su empresa, Simón advierte que el incendio ha golpeado a otros negocios del entorno. Según explica, algunas instalaciones dedicadas a actividades de ocio han quedado destruidas por el fuego y otros empresarios estudian abandonar definitivamente su actividad. "La hípica ha sido arrasada por el fuego", dice como ejemplo. Y si hay negocios que desaparecen, la zona perderá parte del atractivo turístico que había conseguido consolidar durante los últimos años.
La empresaria dice que la situación dependerá en gran medida de cambiar la percepción que existe fuera del territorio sobre el estado real del entorno. "El agua está limpia y está templada y las vistas cambian un poco, pero seguimos siendo los mismos" de cara a practicar piragüismo. Su zona no se ha quemado, tampoco el restaurante y la Casa del Parque del Valle de Iruelas.
Mientras esperan la recuperación del turismo, Simón asegura que ya hay clientes habituales que han trasladado su apoyo. "Nos ha escrito mucha gente preguntando cómo estábamos. Nos han dicho que vendrían”, ha contado, a la vez que planean organizar en otoño una iniciativa vinculada a la recuperación del monte, con actividades de reforestación y convivencia. Y cree que recibir las visitas de grupos y colectivos a conocer la zona sería una buena forma de apoyar a la zona. (Con Piraguas Valle de Iruelas puede contactarse en el teléfono 619 24 29 99. Para la tarde del eclipse han preparado una actividad para observar el sol en piragua, de 19 a 12 horas, al precio de 16 euros por persona).
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