La evolución durante la pasada madrugada ha estado marcada por unas condiciones meteorológicas favorables. Según ha explicado el director técnico de extinción, Alejandro Peñalvo, la escasa intensidad del viento ha impedido que el fuego registrara avances significativos, lo que ha permitido al operativo centrar su trabajo en la vigilancia permanente del perímetro y en la atención de numerosos avisos ciudadanos.
“Con una velocidad de viento muy baja, el incendio prácticamente no se ha movido", ha señalado Peñalvo. El responsable técnico ha explicado que buena parte de las intervenciones nocturnas no han respondido a nuevos focos activos, sino a fenómenos derivados de la propia combustión del terreno.
"Hemos tenido -ha explicado- durante la noche un montón de avisos por puntos en los que se veían llamas y fuego, que eran tocones o árboles que se caían por estar prácticamente comidos por el fuego y que levantaban alguna llama y causaban algún tipo de alerta en la población”. De ahí que por la noche se haya acudido a estos avisos para apagarlos y “evitar que se pudiera propagar”.
“La mañana sigue estando calmada y con ayuda de medios aéreos hemos ido a vigilar los puntos que más atención nos presentaban a lo largo de la madrugada", ha manifestado.
Refrescar zonas humeantes
Con el inicio de la jornada, la estrategia del dispositivo se orienta a consolidar el trabajo realizado durante la noche y reducir al máximo el riesgo de reactivaciones antes de que aumenten las temperaturas, para con los helicópteros “poder hacer un refresco de las zonas que están humeando”.
El principal punto de vigilancia se sitúa en el Valle de Iruelas, donde persisten zonas con humo, aunque sin presencia de llamas de intensidad. Es una zona que “preocupa” porque “sin tener intensidad de llama, se ve humear en ciertas zonas”. Por eso “vamos a intentar que durante la mañana se pueda quedar suficientemente tranquilo como para pasar el resto del día y evitar que en las horas de máximo calo tenga algún tipo de reproducción", ha afirmado.
Además de las descargas de agua desde el aire, el operativo mantiene desplegados los recursos terrestres a lo largo de todo el perímetro del incendio con un doble objetivo: detectar cualquier punto susceptible de reactivarse y reforzar las líneas de contención.
Según Peñalvo, llevan a cabo “una labor de vigilancia”. “Estamos yendo por todos los sitios para ver que no haya zonas que se pueda salir del perímetro y trabajando con los bulldozers afianzando los perímetros para que el incendio no se pueda salir en ningún caso de los límites que tenemos establecidos", ha señalado.
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