Con algunas zonas de la localidad quemadas y tras varios días de lucha para proteger la localidad, la prioridad se centra ahora en afrontar una compleja situación de emergencia marcada por la falta de agua, el confinamiento, el cierre de accesos y el impacto emocional que ha dejado el fuego entre los vecinos.
El alcalde de El Tiemblo, Arturo Varas, ha descrito un escenario especialmente complicado para la localidad, tanto por los daños sufridos como por las dificultades que afronta la población mientras continúan las restricciones derivadas de la emergencia.
Varas ha explicado que durante la jornada del sábado los esfuerzos del operativo se concentraron en defender las últimas grandes áreas del municipio que permanecían sin ser alcanzadas por las llamas. Ese día “nos planteamos las últimas tres zonas que quedaban sin calcinar, que eran las dos grandes urbanizaciones del pueblo, y así solicitamos ayuda para ello".
El alcalde ha subrayado que la prioridad absoluta fue siempre la protección de las personas antes que cualquier otro objetivo. “Entonces se metieron medios aéreos, se metieron muchas brigadas y, evidentemente, con los pastos y el bosque que tiene la organización de La Atalaya, el fuego se pasaba increíblemente; a lo mejor en 100 metros, con una pavesa que pasara, se incendia", ha explicado.
Según ha relatado, las condiciones del incendio hicieron extremadamente difícil contener el avance de las llamas en esa zona. "Entonces fue complicado detenerlo, pero sí se trabajó duro para proteger las viviendas", ha afirmado.
El Castañar
Una vez que el fuego alcanzó parte de las urbanizaciones, el operativo concentró buena parte de sus esfuerzos en defender el principal espacio natural del municipio.
"Una vez que entró el fuego, intentamos trabajar duro para la joya de la corona de España”, en una labor en la que “las brigadas locales hicieron una labor altamente extraordinaria", ha destacado.
Superada la fase más crítica del avance de las llamas, El Tiemblo afronta ahora las consecuencias directas del incendio. Según el alcalde, el municipio ha despertado el lunes completamente cubierto por el humo. “El Tiemblo está en una situación muy caótica con humo, sin que viera prácticamente nada, en una situación insufrible".
Varas ha descrito además el profundo impacto que la emergencia ha provocado entre la población. “La verdad es que El Tiemblo es un pueblo alegre que ahora se le ve muy desolado y que necesita que pasen estos días", ha indicado.
Entre los problemas más urgentes figura el abastecimiento de agua potable, después de que el incendio dañara parte de las infraestructuras que alimentan la red municipal. “Urgentemente necesitamos agua porque se han quemado las tuberías que sustentan el agua del pueblo, además de una bomba, por lo que estamos en una situación muy precaria”, ha relatado, indicando que pedirá ayuda a la Junta.
"El pueblo está cerrado”, ha dicho sobre el confinamiento. “La gente no puede salir a comprar porque no hay locales abiertos, y es el pez que se muerde la cola: no podemos comer, no podemos salir, no podemos entrar", ha explicado.
Varas ha querido trasladar un mensaje de reconocimiento a la población por el comportamiento mostrado durante la emergencia y ha garantizado el compromiso del Ayuntamiento durante la recuperación del municipio.
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