Aunque el incendio mantiene estable su perímetro, la evolución meteorológica seguirá siendo determinante durante las próximas horas.
Declarado a las 13 horas del miércoles, el fuego obligó durante la jornada del martes a elevar la emergencia al Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2, una situación que se activa cuando el fuego supera determinados umbrales de riesgo por la superficie afectada y la posible incidencia sobre la población o infraestructuras.
A las 11 horas de este jueves, el delegado territorial de la Junta en Ávila y director del Plan Infocal en la provincia, José Francisco Hernández, que no habia ofrecido información hasta este momento, ha explicado que el incendio continúa bajo estrecha vigilancia y que la prioridad absoluta del operativo pasa por impedir que el fuego alcance zonas habitadas, especialmente en el entorno de Navaluenga, de donde se encuentra a un kilómetro y medio del casco urbano.
El operativo continúa concentrando recursos para impedir que las llamas se aproximen a Navaluenga, consolidar la protección de la zona evacuada de Puente Nueva y mantener bajo control el frente situado hacia Piedralaves.
Con un amplio despliegue de medios terrestres y aéreos, el Cecopi mantiene un seguimiento permanente de la situación mientras las altas temperaturas previstas y el comportamiento del viento condicionarán la estrategia de extinción a lo largo de la jornada.
Uso de maquinaria
Según ha explicado Hernández, el incendio comenzó en el término municipal de Burgohondo y, aunque las causas continúan bajo investigación por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad y de los técnicos de la Junta de Castilla y León, la hipótesis inicial apunta al uso de maquinaria. "Tuvo como causa probable e indiciariamente por la utilización de una maquinaria", ha señalado.
La rápida propagación de las llamas favorecida por las condiciones meteorológicas hizo que el incendio avanzara inicialmente por los términos municipales de Burgohondo y Navaluenga, alcanzando posteriormente también parte del municipio de Piedralaves.
El delegado ha explicado que ha mantenido un contacto permanente con los alcaldes de los tres municipios para facilitar un intercambio constante de información sobre la evolución del incendio y las decisiones adoptadas durante la emergencia.
La evolución del fuego durante la tarde y la noche llevó a declarar el Índice de Gravedad Potencial 2 al superar las 300 hectáreas de masa arbolada afectada y existir riesgo para núcleos habitados. La activación de este nivel de emergencia permitió constituir el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), órgano encargado de coordinar todos los recursos implicados en la emergencia.
El Cecopi ha celebrado este miércoles por la mañana su segunda reunión, en la que se ha analizado la evolución del incendio y las prioridades operativas para las siguientes horas.
Uno de los datos más relevantes transmitidos por el delegado territorial fue que el incendio no había ampliado su perímetro durante la noche. "El perímetro no ha crecido", ha afirmado.
Masa de no excesivo valor
Respecto a la vegetación dañada, las llamas afectan principalmente a robledales, monte bajo, castaños y otras masas forestales, “una masa arbórea de no excesivo valor", ha afirmado, aunque ha matizado que ello no resta gravedad al incendio, añadiendo que la situación sería considerablemente peor "si no hubiera sido por la eficacia de los trabajos del operativo llevados a cabo desde el primer momento".
Aunque el perímetro permanece estabilizado, la situación continúa siendo delicada debido a las previsiones meteorológicas. “Hay mucho trabajo por delante", ha dicho, destacando que el incremento de las temperaturas previsto durante la jornada y el viento, especialmente durante las primeras horas de la tarde, pueden dificultar las labores de extinción. Por ello, el dispositivo mantiene desplegados 12 medios aéreos junto a un importante contingente de medios terrestres para actuar con rapidez ante cualquier reactivación del fuego.
La principal preocupación de los responsables del operativo se concentra ahora en impedir que el incendio se aproxime al casco urbano de Navaluenga. “Actualmente vamos a volcar nuestras energías en mantener alejado del casco urbano de Navaluenga, del que dista el incendio aproximadamente un kilómetro y medio", según el delegado. El viento de componente sur constituye el principal factor de incertidumbre para esa zona.
Además, continúan los trabajos para asegurar el entorno de Puente Nueva, en Burgohondo, donde fue necesario ordenar evacuaciones preventivas, y también la zona de cumbre que afecta al término municipal de Piedralaves. En este último sector la dificultad se encuentra en el terreno ya que es zona muy pedregosa, circunstancia que condiciona especialmente la actuación de los medios terrestres y hace más relevante el trabajo aéreo siempre que las condiciones de viento lo permitan.
La rápida evolución del incendio obligó durante la jornada del martes a desalojar preventivamente la zona de Puente Nueva, en el término municipal de Burgohondo. Fueran evacuadas aproximadamente cien personas, de ellas la mitad han pasado la noche en el polideportivo de la localidad, acondicionado como albergue provisional. El dispositivo de acogida se completó con un hospital de campaña y camas instaladas por Cruz Roja.
Operativo
Ante la magnitud del incendio, la Junta solicitó durante la jornada del martes la incorporación de efectivos de un batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME. Junto al operativo autonómico participan también efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica y agrupaciones de Protección Civil procedentes de numerosos municipios de la provincia, coordinadas por la Diputación Provincial de Ávila.
Durante las labores de extinción resultó herida una integrante del operativo, que sufrió quemaduras de segundo grado. El delegado ha aprovechado este episodio para destacar los riesgos que asumen diariamente los profesionales que participan en la lucha contra los incendios forestales. "Creo que es un ejemplo no solamente de la implicación de nuestro operativo, sino de los riesgos que tiene cualquier labor de control y de extinción de un incendio”, ha afirmado.
Hernández ha aclarado que el traslado de los menores del campamento de Venero Claro a El Oso no respondió a una orden de evacuación dictada por las autoridades, sino que fue la Fundación Ávila la que decidió trasladar voluntariamente a los participantes del campamento para desarrollar actividades en otro lugar. “No ha producido ninguna evacuación", sino una decisión adoptada por la propia organización y comunicada posteriormente a la Administración.
Todo arde | Jueves, 23 de Julio de 2026 a las 15:58:33 horas
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