Además, según ha explicado la fiscalía, este juicio debía haberse celebrado antes, pero uno de los acusados no compareció porque se encontraba fugado. Una vez que las fuerzas y cuerpos de seguridad tuvieron conocimiento del lugar donde se encontraba, fue detenido, puesto a disposición judicial y entró en prisión para garantizar su presencia en juicio, debido a la gravedad de los hechos.
La Fiscalía solicitaba inicialmente una condena de 33 años de prisión para el primero de los acusados, que ha comparecido en la Audiencia Provincial de Ávila custodiado por agentes de la Policía Nacional al encontrarse en prisión provisional por esta causa y por otros procedimientos. El Ministerio Público le atribuía inicialmente hasta cuatro delitos, entre ellos agresión sexual a una menor, revelación de secretos de carácter sexual y robo, porque no solo habría robado el teléfono de la víctima, también habría grabado los hechos y lo habría difundido. Para el segundo acusado, la Fiscalía reclamaba una pena de 12 años de prisión como presunto autor de un delito de agresión sexual a una menor de 16 años.
Sin embargo, antes de comenzar la vista oral, que no ha contado con acusación particular, la defensa ha solicitado que, de los cuatro hechos por los que se acusaba al primero de ellos, solo se enjuiciase el de agresión sexual, de manera que se anulasen el delito de revelación de secretos de naturaleza sexual y el de robo, por considerar que vulneraban los derechos del acusado al haberse incorporado a la causa posteriormente a la denuncia de agresión sexual.
A esta petición a la que la fiscalía se ha opuesto, pero que el tribunal de la sala sí ha estimado. De esta manera, de todos los delitos por los que se acusaba al primer investigado, que le hacían enfrentarse a 33 años de cárcel, finalmente se le juzgará solo por uno, lo que le llevará, finalmente, a enfrentarse a una pena de máximo 14 años.
Hechos
Aunque los dos acusados se han declarado inocentes durante la vista oral, respondiendo solo a preguntas de su defensa, según el relato de la víctima y de su madre, los hechos habrían ocurrido en 2015 en un descampado de la capital abulense.
La menor ha explicado que había quedado con una amiga en el instituto y que esta le pidió que la acompañara, aunque no le detalló con quién. Al llegar, se encontraron a los dos acusados sentados en un banco. La amiga se acercó al banco, mientras ella se quedó más alejada, sin escuchar la conversación. Según su relato, conocía al primero de los acusados del barrio porque era amigo de su amiga. Este acusado, para el que pedían inicialmente más pena de prisión, también la llamaba a veces tras haberla visto por el barrio con una riñonera que él quería y la amenazaba para quedarse con ella. En cualquier caso, la víctima ha negado haberle facilitado su teléfono al acusado.
El día de los hechos, en un descampado, el acusado hizo un gesto a la joven y la llevó hacia una caseta. Según se ha podido conocer por las preguntas de la defensa a la víctima, el acusado le dio la mano y ella hizo fuerza porque no quiere ir con él, pero en una segunda ocasión, le volvió a dar la mano y ahí ya sí, ella voluntariamente accedió a ir con él hacia los exteriores de una caseta ubicada en el descampado. En ese momento, el acusado le habría “obligado” a hacerle una felación a la víctima mientras la amenazaba para, posteriormente, penetrarla analmente.
“Terminó, me quitó el móvil, no supe nada del móvil y después me fui a ver a mi madre llorando, pero no se lo quería contar”, ha narrado la víctima a preguntas de la fiscalía, asegurando que tampoco se lo quería confesar con posterioridad a su madre.
Sin embargo, según ha explicado la progenitora, esta se enteró de la sucedido por unas imágenes que una conocida le envió. "Me mandó unas fotos que habían pasado ellos por todo Ávila haciendo una felación mi hija a este señor. Fui a buscarla al instituto inmediatamente para ver qué es lo que había pasado. Me contó que la habían amenazado con mandarle vídeos y fotos a su hermano, y que le quitó el móvil ese día".
Restos biológicos del segundo acusado
Según ha explicado el ministerio público, fue la madre de la menor quien llevó a la policía las prendas para que fueran analizadas. Y es que en un pantalón apareció ADN del semen del segundo acusado. Preguntada por qué en su ropa aparecieron restos biológicos del acusado, la menor ha contestado desconocerlo y ha negado haber mantenido relaciones sexuales con él.
“Yo estaba de espaldas, no sé si en algún momento se acercó porque yo sé perfectamente quién es cada uno. Yo estaba de espaldas; si se llegó a acercar [el segundo acusado] en algún momento, no me acuerdo”, ha asegurado la víctima, quien, a preguntas del ministerio público sobre si recordaba que, durante las relaciones sexuales con el primer acusado, se parara y empezara de nuevo, la entonces menor ha reconocido que “algo sí que noté, pero yo era menor de edad, nunca había tenido relaciones sexuales y no sé cómo era eso y no lo sé”.
La víctima ha manifestado también que un día, estando declarando para tramitar la denuncia, el primer acusado la escribió para amenazarla. A preguntas de la fiscalía, la menor ha reconocido que las amenazas del primer acusado hacia ella no han afectado a su testimonio ofrecido en el juicio, pero sí a ella en general.
Mi hija no estaba en venta
Precisamente, la madre de la víctima, a preguntas de la fiscalía, ha explicado que intentó en un principio retirar la denuncia de su hija menor. “El patriarca quería que no denunciásemos. Pero después ya dije que no, que mi hija no estaba en venta, porque quería darnos dinero y dije que mi hija no estaba en venta”.
Una conversación que mantuvieron los padres de la víctima con el patriarca en un bar de la capital y que, según la madre a preguntas del ministerio público, el hombre les ofreció mil euros para que retirasen la denuncia. Asimismo, ha reconocido que no recibieron ningún otro tipo de presión ni amenaza. Si bien ha finalizado su declaración señalando que "espera que caiga todo el peso de la ley" a los acusados.
Y así las cosas, en tres horas y antes de lo previsto ha finalizado la primera de las dos sesiones fijadas para este juicio contra los dos acusados. Y es que también estaba citada a declarar para este miércoles la amiga de la víctima, con la que quedó el día de los hechos, pero que no se ha personado por encontrarse en el médico de cabecera en el momento que debía declarar y precisar de una silla de ruedas.
Sin embargo, la sala ha acordado mantener la declaración presencial de la testigo al considerar que la Audiencia Provincial dispone de personal y medios de accesibilidad suficientes para garantizar su comparecencia, tal y como ha señalado el presidente del tribunal. Por este motivo, la vista se reanudará este jueves y la testigo deberá acudir a la sesión bajo apercibimiento en caso de no comparecer.
Budiñito | Miércoles, 08 de Julio de 2026 a las 21:50:19 horas
¿¿¿Y le rebajan la pena??? Así funcionamos en esta capital. Esperemos que cumplan todos los años que se les impone, porque ya sabemos que si luego, buena conducta, que si participan en talleres del centro penitenciario, en fin pamplinas. También enhorabuena por la madre, que no cedió a los chantajes, y a su hija por tener la valentía de denunciarlo ante su madre.
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