Para ello, como es norma en Onyx, el lucernario ha integrado vidrio fotovoltaico en un edificio concebido con criterios de "calidad arquitectónica" y "eficiencia energética", de manera que su cubierta se transforma en una superficie que produce energía, al tiempo que deja pasar la luz natural hacia el interior.
La solución, diseñada a medida para el proyecto, está formada por 50 unidades de silicio cristalino (c-Si) adaptadas a la geometría del lucernario. Según describe la empresa abulense, cada unidad aporta una potencia pico nominal de 418 Wp -vatios pico- y conserva un grado de transparencia que deja pasar la luz.
Según Onyx Solar, para un centro deportivo en el que las instalaciones se usan a diario y durante muchas horas, contar con una cubierta que produce parte de la energía que consume es "una forma directa de ganar en eficiencia sin renunciar al diseño".
El proyecto de Estrasburgo se suma a una transición en la que la energía solar se integra cada vez más en la propia arquitectura del edificio, siguiendo en la dirección en la que trabaja Onyx Solar, que pretende convertir fachadas, cubiertas y lucernarios en superficies capaces de generar energía, adaptando el vidrio fotovoltaico a la forma y a las necesidades de cada proyecto.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.74