Ambos dirigentes han coincidido en destacar la vigencia de ese legado durante la inauguración del curso de verano 'Adolfo Suárez, presidente del Gobierno', organizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), coincidiendo con el 50 aniversario del nombramiento del político abulense como presidente del Ejecutivo.
La localidad natal de Suárez acoge hasta el viernes este encuentro académico, que reúne a historiadores, juristas, politólogos y responsables institucionales para analizar el papel desempeñado por el expresidente durante la Transición, los principales desafíos que afrontó al frente del Gobierno, las decisiones que marcaron aquel periodo y los retos que permanecieron abiertos tras la consolidación del sistema democrático.
Legado político y humano
Durante su intervención, Fernández Mañueco ha puesto el foco en la necesidad de preservar la memoria de Adolfo Suárez y trasladar su legado a las nuevas generaciones. El presidente de la Junta he ensalzado tanto la dimensión política como la humana del expresidente y ha defendido la importancia de mantener vivos los principios de "concordia, diálogo y entendimiento" que hicieron posible uno de los procesos políticos más relevantes de la historia reciente de España.
También ha subrayado que acercar la figura del dirigente abulense a los jóvenes resulta esencial para comprender cómo se construyó el actual sistema democrático y para conservar la memoria de una etapa decisiva en la consolidación de los derechos y las libertades.
La celebración de este curso se enmarca en los actos organizados con motivo del cincuentenario del nombramiento de Suárez como presidente del Gobierno, una efeméride que está propiciando nuevas reflexiones sobre el alcance de su liderazgo y sobre el consenso político que permitió culminar la Transición.
Audacia y entendimiento
Por su parte, el presidente del Principado de Asturias ha aprovechado su intervención para establecer un paralelismo entre las enseñanzas de la Transición y los desafíos que afrontan actualmente las instituciones democráticas. Barbón ha sostenido que "la audacia, la concordia y el entendimiento" continúan siendo elementos imprescindibles para responder a los problemas del presente y ha defendido una política "que comprende al oponente" y que "mantiene abierta la puerta al diálogo".
Asimismo, ha asegurado que "la diferencia ideológica no impide el reconocimiento ni la admiración" y situó la concordia como uno de los principales legados que dejó Adolfo Suárez, reivindicando la capacidad de alcanzar acuerdos entre posiciones políticas enfrentadas.
Durante su discurso, Barbón ha rechazado tanto la idealización como las interpretaciones más críticas de aquel proceso histórico. "No fue un cuento de hadas, libre de tensiones", ha afirmado, aunque tampoco "un pacto de élites para anestesiar a la sociedad". A su juicio, la Transición representó "un ejercicio mayúsculo de responsabilidad" que hizo posible construir "un espacio de derechos y libertades del que disfrutamos desde hace medio siglo".
El presidente asturiano ha explicado que su defensa de aquella etapa nace del análisis histórico y no de una vivencia personal. "La defiendo con la razón más que con el sentimiento", ha señalado, al recordar el contexto de violencia, incertidumbre política y profundas transformaciones que acompañaron aquellos años.
La Transición no hubiera sido como fue
Barbón también ha dedicado parte de su intervención a analizar el papel desempeñado por el político nacido en Cebreros. Aunque ha rechazado cualquier intento de convertirlo en una figura mitificada, ha defendido que su liderazgo resultó determinante para el desarrollo del proceso democrático.
"Sin Adolfo Suárez en la Presidencia, la Transición no hubiera sido como fue", ha asegurado el presidente del Principado, quien ha definido al expresidente como "el timonel de la Transición" y destacó "su coraje, su intuición y, sobre todo, su audacia".
Como ejemplo de esa capacidad de liderazgo, ha recordado algunas de las decisiones más complejas adoptadas durante aquellos años, entre ellas la legalización del Partido Comunista y el impulso del Estado de las Autonomías, medidas que fueron asumidas en un contexto político especialmente delicado.
Retos actuales de la política
El presidente asturiano ha trasladado finalmente esa reflexión al contexto político actual y ha considerado que "la falta de audacia explica parte de la erosión de credibilidad de la política", tanto en España como en el conjunto de Europa. Entre las reformas que, a su juicio, deberían abordarse, ha mencionado la actualización del sistema de financiación autonómica, una reforma de la Constitución para avanzar hacia un modelo federal y la modificación del sistema electoral. Además, ha advertido que convertir la Carta Magna en "un texto inmóvil" favorecería "el desapego ciudadano y el auge del populismo".
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