Del Viernes, 05 de Junio de 2026 al Domingo, 14 de Junio de 2026
El conocido pozo de nieve de Mijares, una singular construcción tradicional situada a 2.117 metros de altitud en la Sierra del Cabezo, ha sido incorporado a la Lista Roja del Patrimonio elaborada por la asociación Hispania Nostra, por su abandono, estructura derruida y abundante vegetación en su interior y exterior.
La inclusión responde al estado de abandono y deterioro que presenta esta infraestructura histórica vinculada al aprovechamiento y almacenamiento de nieve, una actividad que durante siglos formó parte de la economía y de las costumbres de la localidad.
El enclave se encuentra en una ladera próxima al límite de los términos municipales de Mijares, Gavilanes y Serranillos, a escasos metros del hito fronterizo que marca la división de los tres municipios. Actualmente, gran parte del muro de piedra seca que conforma la estructura se encuentra derruido y su interior ha sido invadido por piornos y vegetación, circunstancias que han motivado su incorporación a la relación de bienes patrimoniales en riesgo, según los datos de la asociación por los que ha incluido este elemento patrimonial en la lista, aportados por el investigador David Sánchez González.
Sistema tradicional
La construcción consiste en un muro de piedra seca con forma de media luna levantado aprovechando las rocas existentes en el lugar. Su función era almacenar la nieve acumulada durante el invierno para conservarla durante los meses más cálidos del año.
Según la tradición oral conservada entre los vecinos de Mijares, la nieve se compactaba y se cubría con piornos para favorecer su conservación. Posteriormente, era transportada mediante animales de carga hasta el pueblo. Para ello se utilizaban las conocidas como "aguaeras" de esparto, donde la nieve se depositaba protegida con paja para retrasar su deshielo durante el trayecto.
Los testimonios recogidos entre los habitantes más veteranos recuerdan que este recurso era utilizado principalmente por personas con mayor capacidad económica durante el verano. También se conserva el recuerdo de que en las fiestas locales se empleaba para elaborar leche helada, una práctica que refleja el valor que tenía este producto antes de la generalización de los sistemas modernos de refrigeración.
Documentos
La existencia de estos depósitos de nieve está documentada desde al menos mayo de 1672, apenas unos años antes de que Mijares lograra su independencia administrativa de Mombeltrán, hecho que se produjo el 14 de octubre de 1679.
Un documento de la época menciona expresamente el arrendamiento de la nieve acumulada en estos espacios: “Dijeron en renta y arrendamiento por este presente año toda la nieve que hay en los arrimaderos que dicha villa tiene junto al lugar de Mixares aldea de esta villa sin que por razón alguna esta villa haya de poder vender dicha nieve a otra persona por más o menos cantidad ni dado ni vendido exceso lo que esta villa y lugares de su lugar necesitasen (…)”.
Según se expone, esta referencia histórica demuestra la importancia económica que tuvo el aprovechamiento de la nieve en la zona durante la Edad Moderna, cuando el hielo constituía un producto valioso para la conservación de alimentos y determinados usos domésticos.
Cartografía
La relevancia territorial de este lugar también quedó reflejada en la documentación oficial del Estado. En julio de 1902 se llevó a cabo el reconocimiento de la línea divisoria entre los términos municipales de Mijares y Gavilanes, una operación en la que participaron los alcaldes de ambas localidades y dos ingenieros geógrafos.
El acta de aquella reunión describe la instalación de un mojón en el paraje conocido como Los Pozos: “Reunidos el día 11 de julio de 1902 en el sitio denominado ‘Los Pozos’ los señores con sus respectivos cargos (…) se erigió un mojón de forma irregular de 98 cm tiene grabada una cruz, las letras M, S y G y la cifra 1. Hallase en la divisoria de las aguas de la Sierra del Cabezo (…) se ve al norte La Serrota y al oeste El Cabezo (…)”.
A partir de ese momento, el topónimo comenzó a figurar de forma continuada en la cartografía oficial, apareciendo en mapas de 1903, 1936, 1940 y en numerosas ediciones posteriores hasta la actualidad. En las proximidades también se conserva la denominación de Collado de los Pozos, igualmente recogida en la documentación cartográfica histórica.
Características
Las dimensiones actuales de la estructura permiten comprender la capacidad de almacenamiento que tuvo este depósito de nieve. El conjunto presenta una circunferencia aproximada de seis metros, una altura cercana a 1,70 metros y un grosor de alrededor de 1,80 metros. Su capacidad se estima en algo más de 4,8 metros cúbicos, lo que permitía almacenar entre 480 y 1.400 kilogramos de nieve, dependiendo de si esta se encontraba recién caída o ya prensada.
La construcción constituye además un ejemplo representativo de la arquitectura tradicional de montaña basada en la técnica de piedra seca, un sistema constructivo históricamente utilizado en numerosas zonas rurales por su adaptación al entorno y por el aprovechamiento de los materiales disponibles en el terreno.
Pese a su interés histórico, etnográfico y paisajístico, el pozo carece actualmente de una figura de protección legal específica. Esta circunstancia, unida al abandono prolongado, ha favorecido el deterioro progresivo del enclave.





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.209