Del Jueves, 28 de Mayo de 2026 al Domingo, 31 de Mayo de 2026
La V Jornada de Actualización en Cardiología, organizada por la Sociedad Castellano-Leonesa de Cardiología, ha reunido a más de un centenar de profesionales para analizar la evolución de las enfermedades cardiovasculares, los nuevos tratamientos y los desafíos asociados al envejecimiento de la población y a los cambios en los hábitos de vida.
La cita ha servido para poner el foco en una realidad que sigue marcando la salud pública en España y en los países desarrollados: las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de mortalidad. En este contexto, los especialistas insistieron en la importancia de la prevención, el control de los factores de riesgo y la actualización permanente de los conocimientos clínicos para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estas patologías.
Durante la jornada, con profesionales de Cardiología, Medicina Interna, Atención Primaria, Urgencias y Enfermería de los hospitales de Castilla y León, el presidente de la Sociedad Castellano-Leonesa de Cardiología y jefe del Servicio de Cardiología del Complejo Asistencial de Ávila, Pedro Daniel Perdiguero, ha explicado que el aumento de los factores de riesgo asociados al estilo de vida y el progresivo envejecimiento de la población están detrás de la elevada incidencia de estas enfermedades.
"Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España y en buena parte del mundo desarrollado" y, entre las causas que favorecen esta situación, se encuentran "la alimentación a base de procesados, el sedentarismo, el sobrepeso, el tabaquismo" y la creciente prevalencia de patologías como la hipertensión, la diabetes o la hipercolesterolemia.
“A día de hoy es la primera causa de mortalidad", si bien el especialista ha apuntado que hay una característica que dificulta la percepción social del problema, a diferencia del cáncer: el desarrollo silencioso de buena parte de estas patologías. "La enfermedad cardiovascular mata poco a poco", ha resaltado, a diferencia de otras que presentan síntomas más evidentes o una evolución más rápida, ya que los daños provocados por la hipertensión, el colesterol elevado o la diabetes suelen acumularse durante años sin manifestaciones claras. "Son problemas que hasta que la afectación que producen no está muy avanzada no empiezan a dar síntomas, por eso la gente no es consciente de eso", ha advertido.
Hábitos de vida en jóvenes
Uno de los asuntos abordados en el encuentro fue la aparición cada vez más temprana de factores de riesgo cardiovascular. Perdiguero asegura que los profesionales sanitarios observan con frecuencia, “cada vez más”, casos en edades más jóvenes que hace apenas unas décadas. El cardiólogo relacionó esta tendencia con los cambios en los hábitos cotidianos, especialmente el aumento del sedentarismo y la reducción de la actividad física entre niños y adolescentes.
"Antes cuando éramos pequeños, pues casi siempre estábamos en la calle jugando y se favorecía la actividad deportiva pero a día de hoy existe el problema de las pantallas”, con lo que “los jóvenes cada vez son más sedentarios y salen menos, y consumen más alimentos procesados y más bebidas azucaradas", ha explicado. Esta situación favorece la aparición precoz de hipertensión, diabetes e hipercolesterolemia y contribuye a que infartos e ictus aparezcan a edades cada vez más tempranas.
El presidente de la Sociedad Castellano-Leonesa de Cardiología subraya que se trata de una tendencia común en los países desarrollados y recuerda que el fenómeno adquiere especial relevancia en territorios con una población envejecida como la provincia de Ávila.
Riesgo cardiovascular en la mujer
La jornada también ha abordado las diferencias en la presentación y el diagnóstico de las enfermedades cardiovasculares en mujeres, un ámbito que ha ido adquiriendo mayor relevancia en los últimos años. Perdiguero recuerda que las mujeres cuentan durante buena parte de su vida con una protección hormonal que reduce el riesgo cardiovascular, ya que “hasta que llegan a la época de la menopausia tienen una protección por sus hormonas que reduce el riesgo cardiovascular". Sin embargo, advirtió de que esta circunstancia ha contribuido históricamente a infravalorar determinados síntomas o situaciones clínicas.
Además, ha explicado, “la presentación de los síntomas de esta enfermedad en la mujer son más atípicos o no son los clásicos como sucede en el hombre". Asimismo, destaca que tras la menopausia "el riesgo cardiovascular prácticamente se iguala al del hombre", por lo que considera necesario mantener una vigilancia específica sobre este grupo de población.
Estrés y factores emergentes
Entre los contenidos analizados en el encuentro han figurado también los llamados factores emergentes de riesgo cardiovascular. Según explica el cardiólogo, la investigación está identificando cada vez más elementos relacionados con los procesos inflamatorios que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
"El colesterol alto, el tabaquismo y la obesidad producen en el cuerpo una cadena inflamatoria que favorece que todas las placas de colesterol que se forman en las arterias se inestabilicen y produzcan la enfermedad cardiovascular", ha indicado. A estos factores se suman otros como el estrés o la contaminación ambiental.
"El estrés también produce que esa inflamación inestabilice la situación de las placas de colesterol de las arterias y se produzcan más eventos cardiovasculares; la contaminación son factores que también hay que tener en cuenta", ha añadido.
Nuevos tratamientos
Otro de los asuntos tratados en la jornada fue la evolución de los tratamientos farmacológicos destinados a reducir el riesgo cardiovascular. En este ámbito, Perdiguero se ha referido a los medicamentos desarrollados inicialmente para el control del peso y que han demostrado beneficios adicionales sobre la salud cardiovascular.
"Son fármacos muy efectivos desde el punto de vista de reducción de riesgo cardiovascular", ha señalado, ya que los ensayos clínicos realizados en los últimos años han permitido confirmar tanto su eficacia como su seguridad. "Los últimos años estamos teniendo fármacos que no son solo efectivos, sino que son seguros en la reducción de eventos cardiovasculares", ha afirmado. Además, avanza que la investigación continúa desarrollando nuevas opciones terapéuticas con una mayor capacidad para reducir el peso corporal y disminuir el riesgo cardiovascular.
La insuficiencia cardiaca ha ocupado igualmente un espacio destacado en el programa científico. Los especialistas la consideran una de las patologías más estrechamente vinculadas al envejecimiento poblacional y a la supervivencia cada vez mayor de personas con otras enfermedades cardiovasculares. El especialista recuerda que el deterioro progresivo de la función cardiaca asociado a la edad limita la capacidad del corazón para suministrar sangre adecuadamente a los órganos.
"Cuando el corazón no lleva a cabo bien su trabajo, aparece la insuficiencia cardiaca", ha señalado. A su juicio, el incremento de la esperanza de vida y la acumulación de patologías crónicas en las personas mayores favorecen que esta enfermedad tenga una presencia creciente en la práctica clínica.
La V Jornada de Actualización en Cardiología ha concluido con el objetivo de reforzar el intercambio de conocimiento entre profesionales y trasladar a la práctica clínica los avances más recientes en prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, un ámbito que continúa concentrando una parte esencial de los retos sanitarios derivados del envejecimiento y de los cambios en los hábitos de vida de la población.





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