La presencia de un ejemplar de corzo sorprendió a una lectora de Avilared (@neereeaamg en Instagram) que, además, tuvo tiempo para grabarle, a pesar de que es una especie especialmente esquiva y poco habitual en entornos urbanos. El animal fue localizado cerca de la Escuela Oficial de Idiomas, en un espacio del barrio de la Universidad con abundante vegetación herbácea y arbustos.
El corzo, conocido popularmente como “el duende del bosque” por su capacidad para ocultarse y pasar desapercibido, encontró refugio en una de las áreas verdes surgidas tras las intensas lluvias registradas durante los últimos meses. La sucesión de precipitaciones abundantes antes de la primavera ha favorecido el crecimiento de vegetación que, en este caso, ha creado espacios con cobertura natural capaces de albergar fauna salvaje.
El hecho de que el corzo, una especie cada vez más abundante tanto en la Península Ibérica como en la provincia abulense, se adentrara en una zona urbana llama especialmente la atención por tratarse de un cérvido de hábitos discretos y forestales. Los expertos consideran inusual que ejemplares de esta especie penetren tan profundamente en áreas urbanizadas, aunque el aumento de sus poblaciones y la expansión de su hábitat hacen cada vez más frecuentes los encuentros en zonas periurbanas.
El cérvido más pequeño
El corzo (Capreolus capreolus) es el cérvido más pequeño de Europa. Los ejemplares adultos alcanzan aproximadamente 1,20 metros de altura y suelen pesar alrededor de 20 kilos, aunque algunos machos pueden llegar a los 30. Las hembras carecen de cuernas, una característica exclusiva de los machos, que pierden la cuerna entre noviembre y diciembre para iniciar posteriormente un nuevo ciclo de crecimiento.
La especie mantiene una importante expansión en la Península Ibérica y también en la provincia de Ávila, donde su presencia es cada vez más habitual tanto en entornos naturales como en áreas próximas a núcleos urbanos.
La irrupción del corzo en pleno casco urbano recuerda otros episodios registrados durante la pandemia, cuando jabalíes y zorros llegaron a ser vistos en parques y calles por la escasa actividad humana. Sin embargo, la aparición de un corzo en una zona densamente urbanizada sigue considerándose excepcional debido al comportamiento reservado de esta especie y a su tendencia a evitar espacios con elevada presencia humana y tráfico rodado.
Terrible | Miércoles, 27 de Mayo de 2026 a las 17:09:36 horas
Que pena de comentarios, esos de ese señor o ente cebolleta que solo le falta mentar al apocalipsis de forma sencilla. Por favor que solo es un corzo sorprendido y apurado.
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