La propuesta, que cumple su tercera edición como proyecto escolar, utiliza el universo de los videojuegos para plantearte una reflexión directa sobre el abuso de las pantallas, la dependencia de las consolas y la necesidad de recuperar el contacto con la realidad.
Bajo la dirección del profesor Bohdan Syroyid, la obra transforma el lenguaje visual y narrativo de los videojuegos en una experiencia escénica pensada para el público infantil. El montaje plantea un viaje desde el entorno digital hacia el mundo físico, con una idea central: la tecnología forma parte de la vida cotidiana, pero el juego presencial, compartido y “cara a cara” sigue siendo esencial para construir vínculos, valores y bienestar emocional.
El musical reúne a más de 40 alumnos sobre el escenario y combina teatro, interpretación musical, canto, orquesta y coro en directo. La parte teatral ha sido supervisada por Juan José Severo, profesor y director de teatro en la compañía abulense Nueva Escena, que ha acompañado el trabajo escénico de los estudiantes.
La historia enfrenta dos formas de entender el juego. Por un lado, aparece el mundo digital, representado por personajes reconocibles para cualquier niño, como Super Mario, Toad, Pacman, fantasmas, constructores de Minecraft y figuras del universo Pokémon, entre ellas entrenadores y criaturas como Squirtle y Charmander. Incluso el error informático cobra vida a través del personaje Glitch.
Frente a ese universo virtual, los personajes principales, Clara, interpretada por Sara Sanz, y Álex, interpretado por Miguel Castaño, conducen al público hacia una recuperación del juego tangible, colectivo y analógico. La obra plantea así el riesgo de quedar atrapado en mundos virtuales y defiende los juegos tradicionales como una herramienta de socialización, aprendizaje y salud emocional en la infancia.
La interpretación ha corrido a cargo de los estudiantes de la mención en Música, que participan con instrumentos y voces en directo. El montaje incluye fagotes, con Ismael Varas y Cristina Alonso; violines, con Nicolás Blázquez y Elena Marcos; piano, con Alicia Díez y Bohdan Syroyid; clarinete, con Paula Turrero; trompeta, con Alicia San Casto; guitarras, con Alberto Garrosa y María Teresa Aceña; y una sección de percusión integrada por Juan Garcés, al cajón flamenco, y Patricia García, al djembé.
Con esta tercera edición, el proyecto musical de la USAL en Ávila consolida una línea de trabajo que une formación docente, creación artística y educación en valores. ‘Juegomás’ no se limita a recrear el atractivo de los videojuegos: lo utiliza como punto de partida para invitar a mirar más allá de la pantalla y recordar que la realidad compartida también puede ser un espacio de aventura, imaginación y aprendizaje.
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