Día Martes, 31 de Marzo de 2026
Lo que iba a ser el último Encuentro más breve, ha devenido en una decepción para las cientos de personas que han acudido en la noche del Lunes Santo a la plaza de la Catedral para ver la reunión de la madre con el hijo en uno de los momentos más llamativos de la Semana Santa de Ávila.
El Santísimo Cristo de la Ilusión ha llegado a la plaza de la Catedral, pero se ha situado en el sitio contrario a lo habitual, cerca del edificio de Los Velada, y allí ha esperado a Nuestra Señora de la Esperanza. Las diez y media era la hora prevista. Ha llegado desde la calle Alemania (otros años lo hacía desde Tomás Luis de Victoria) y ha alcanzado la puerta de la catedral.
La asamblea general extraordinaria de la Hermandad de la Esperanza aprobó en octubre no volver a celebrar El Encuentro y romper una tradición de tres décadas pero, a instancias del obispo, Jesús Rico, aceptaron que este año fuera el último, con la condición de que se cambien los estatutos de la Junta de Cofradía de la Semana Santa de Ávila para que dos procesiones puedan estar al mismo tiempo en las calles de la ciudad, lo que ahora no es posible, salvo cuando como ahora se produce El Encuentro. Eso sí, en la Esperanza dijeron que sería un encuentro “ágil y breve”.
Muchos se preguntaban cómo iba a desarrollarse la tradicional y emotiva estampa. Cuando la Virgen de la Esperanza ha girado ante la puerta de la catedral y se ha colocado en la misma línea que la imagen del Cristo de la Ilusión, ha comenzado a avanzar, para hacerlo poco después la imagen del Ilustre del Patronato de las Vacas. Por un momento, parecía que el acercamiento entre madre e hijo se iba a producir de manera similar al de todos los años.
Lo tradicional es que ambos tronos se acerquen y se toquen, y que Nuestra Señora de la Esperanza se inclinase y se hiciera una reverencia en señal de respeto a su hijo, el crucificado Cristo de la Ilusión, a la vez que se bailaban ligeramente los pasos.
Pero no, no ha habido acercamiento y se han quedado a más de diez metros de distancia. Entonces la Esperanza ha dado marcha atrás y se ha dirigido a la calle de la Cruz Vieja. Allí han llegado los rostros de decepción de los espectadores.
Y de pronto han aparecido ovaciones al Cristo de la Ilusión. Durante unos diez minutos se han sucedido varios aplausos al Cristo. Los anderos han agradecido el gesto girando la imagen sobre sí misma e incluso se han oído voces de “viva el Cristo de la Ilusión”. Entre los devotos se oían críticas y gestos de desaprobación y decepción. “Y para esto estamos nosotros aquí, es una vergüenza”, se ha escuchado a un andero, que recordaba la tradición de El Encuentro.





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