Día Jueves, 26 de Marzo de 2026
La plaza Adolfo Suárez de Ávila ha servido este jueves para reivindicar la importancia de las trabajadoras del hogar. Un colectivo mayoritariamente femenino, migrante y con presencia destacada en las zonas rurales, cuya labor resulta esencial para la vida diaria en miles de hogares.
Un acto que se ha desarrollado con motivo del Día de las Trabajadoras del Hogar que se conmemorará el próximo día 30 de marzo, organizado por Cáritas. El acto ha consistido en la lectura de un manifiesto y la colocación de guantes hinchados y colocados en un panel en el que los asistentes han podido escribir sus reivindicaciones, entre los que se ha podido leer “Tenemos derechos, falta respeto”, “Seguridad social plena, sin excepciones” o “Igualdad de derechos con el resto de trabajadores”.
Y es que tal como ha asegurado Jesús Gil Martín, coordinador de empleo de Cáritas Ávila: “si no existieran las personas, o si no estuvieran las personas que están trabajando en nuestros hogares, tendríamos muchas dificultades para poder realizar nuestra vida diaria”. En este sentido, Gil Martín ha recordado que su trabajo abarca tanto la atención a personas dependientes como las tareas domésticas, lo que permite que muchas familias puedan conciliar su vida laboral y personal.
Un sector feminizado y con alta presencia migrante
Las trabajadoras del hogar constituyen un colectivo altamente feminizado: en torno al 90% son mujeres, con edades comprendidas entre los 35 y 60 años, y aproximadamente un 50-60% son migrantes. En muchos casos, desempeñan su labor como internas, lo que implica largas jornadas y escasas oportunidades de socialización, especialmente en el medio rural, donde la despoblación limita recursos y apoyo.
En los últimos años se han registrado progresos significativos. Las trabajadoras del hogar actualmente tienen derecho a prestación por desempleo y se ha eliminado la figura del desistimiento, que permitía extinguir la relación laboral de forma inmediata.
Sin embargo, la regularización sigue siendo un desafío: “Seguimos teniendo muchas personas que no tienen contrato, con lo cual estamos haciendo una irregularidad y una ilegalidad, y eso es muy importante que lo tengamos claro”, ha advertido Gil.
Profesionalización
La profesionalización del sector es uno de los retos más urgentes, “porque el cuidado de las personas necesita un cuidado con cariño, con cercanía, profesionalizado y con conocimientos porque a veces se cuidan a personas en sus últimos momentos de la vida”, ha apuntado Gil Martín.
Sin embargo, continúan existiendo problemas con las trabajadoras internas: la ley contempla su presencia en la vivienda hasta 22 horas diarias de lunes a viernes, un régimen difícilmente sostenible y que desdibuja los límites de la jornada laboral, según ha indicado el coordinador de empleo de Cáritas.
Aunque no hay datos exactos sobre diferencias salariales entre hombres y mujeres en el empleo doméstico, Gil Martín estima que los hombres suelen desempeñar funciones relacionados con el mantenimiento o la jardinería, mientras que las mujeres se concentran en el cuidado de personas.
Fotografía
A nivel nacional, se estima que entre 700.000 y 800.000 personas trabajan en el hogar, principalmente como internas y sin contrato en un 30-35% de los casos según estimaciones del coordinador de Cáritas. Su labor se desarrolla tanto en ciudades como en pueblos, con fuerte impacto en el entorno rural, donde las oportunidades de relación social son limitadas.
El lema del acto, ‘Tu hogar, su profesión’, resume la reivindicación central del manifiesto leído en Ávila: reconocer el trabajo doméstico como una profesión con derechos plenos y avanzar hacia su plena profesionalización y regularización.





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.48