Día Miércoles, 25 de Febrero de 2026
El candidato del PSOE a presidir la Junta de Castilla y León pide una “oportunidad” para acabar con 40 años del PP “dedicados a gestionar el declive”. Apuesta por comarcalizar servicios y oportunidades, tener voz propia en Bruselas y Madrid y un modelo diferente de financiación y organización territorial. Martínez habla de los problemas de la marca PSOE, del leonesismo y del papel de los medios de comunicación en una entrevista para el grupo Imediacyl en la sede de su partido en Valladolid.
P: Carlos Martínez Mínguez, candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León… ¿Una oportunidad política o una responsabilidad orgánica?
R: Los que me conocéis sabéis que no es algo que estuviera en mi horizonte político ni dentro de mi ambición personal, pero las circunstancias también mandan. Cuando tú estás permanentemente señalando que el ejecutivo autonómico no responde a lo que debe hacer una administración que gestiona educación, sanidad, vivienda, empleo, ordenación del territorio… No puedes estar todo el día cuestionándolo y luego, cuando llaman a tu puerta y te piden que asumas la responsabilidad, no hacerlo. Es una cuestión de coherencia que te lleva a asumir una responsabilidad que no es fácil. El reto es complejo, en un momento difícil para la marca partido y somos conscientes de ello, pero existe un compromiso con tu territorio y con tu gente que te obliga a dar este salto.
P: A menos de un mes de esa cita con las urnas, ¿qué sensaciones percibes? ¿Crees que hay ganas de cambio en la comunidad?
R: En la ciudadanía percibo 2 almas confrontándose permanentemente. Una de ellas, un contexto internacional perverso del que no te puedes abstraer porque Castilla y León ni es ni puede ser una burbuja. Y cuando estás viendo vientos populistas, extremistas que implantan, por ejemplo, la jornada laboral de 12 horas en Argentina, y que eso aquí se aplaude desde ciertos sectores… te genera una sensación de desazón, pero también un orgullo de saber que estoy en el lugar adecuado combatiendo todo eso, en un contexto difícil. Y luego, pisas el territorio y oye, te das cuenta de que la gente quiere cambio. La gente, incluso dentro de sectores ideológicamente de centro derecha, está planteando que no podemos seguir así. Y en esa petición de cambio es donde yo albergo una esperanza cierta de que nos presten su confianza y nos den una oportunidad.
Está en juego el más de lo mismo, el seguir 4 años más en este espacio físico y temporal al que nos ha sumergido el Partido Popular en los últimos 40 años. Una realidad en la que los problemas se hacen endémicos, perpetuos, como si esto fuera una tormenta que nos cae del cielo y no tuviéramos opciones de poder resolverlos, ¿Es la despoblación un mal que nos cae del cielo como una plaga más? No. Frente al más de lo mismo, nosotros queremos plantear otras alternativas, otros modelos, otras políticas públicas. Hay 15.000 millones de euros anuales (de presupuesto autonómico) para planificar y desarrollar infraestructuras, inversiones, derechos de ciudadanía… no podemos quedarnos de brazos cruzados en una permanente gestión del declive.
Es verdad que tenemos un contexto complicado; la derecha siempre se divide para ganar, Mañueco va a dar un cheque en blanco a Vox porque ya se lo dio hace 4 años, la ola internacional, una marca (la del PSOE) que está sufriendo y eso hay que reconocerlo… pero a mí me toca, y quiero, ver la botella medio llena y entiendo que tenemos un proyecto, una alternativa y una oportunidad que es absolutamente diferente a la de Extremadura o Aragón.
P: Hablando de esa marca desgastada, la del PSOE, por los casos de corrupción, la acción de gobierno, los pactos con los independentistas… ¿Le puede penalizar a usted todo lo que está pasando en la Moncloa y en Ferraz?
R: Digo lo mismo, no puedes abstraerte de una realidad que está ahí. Ya lo decía Rubalcaba, a veces la marca te da y otras te quita. Lógicamente en un Gobierno de 7 años existe un desgaste y no han sido 7 años fáciles, han pasado todas las plagas bíblicas. Luego está la presión en torno a los casos que han sucedido en el partido. No me preocupa tanto la corrupción económica, como la corrupción moral, que nos hace más daño. Pero nosotros tenemos que intentar generar un terreno de juego, con mucho esfuerzo, donde dejar claro que nos estamos jugando tener 40 años más 4 de los responsables únicos de la situación en la que estamos en esta comunidad autónoma y 7 años más 4 del peor presidente que ha tenido esta comunidad autónoma. Nos jugamos dar continuidad a un proyecto del cual ya sabemos el resultado o dar un giro y plantear cosas diferentes.
P: Hablando del escenario poselectoral, usted ha propuesto a Mañueco que gobierne la lista más votada. El PP no parece estar por la labor… ¿Llamaría usted para negociar una abstención y que el gobierno no dependa de Vox o eso es imposible hoy en día?
R: El cortafuegos hay que hacerlo a aquellos que quieren deteriorar la democracia y demoler las instituciones, y, por tanto, nuestro estado de derecho, nuestro estado de las autonomías, la propia Constitución y la Unión Europea. Y eso es lo que llevan algunos en su programa electoral y ahí es donde hay que hacer el cortafuego, de igual quién lo plantee.
Yo le he planteado a Mañueco, desde que asumí las riendas de la secretaría general, un pacto entre caballeros. A mí no me hace falta ir a la notaría para todo esto, con que sea público y los medios y la ciudadanía sean testigo, sobra. Se lo propuse en febrero del año pasado cuando, teóricamente, aspiraban a una mayoría absolutísima o una mayoría holgada. No es el caso de ahora, pero yo le propongo darnos la mano y que la lista más votada tenga la legitimidad para conformar un ejecutivo con grandes acuerdos, grandes consensos en los temas de con mayúsculas de comunidad, con son la sanidad, la educación, la protección social o la ordenación del territorio.
Ni en sus mejores momentos en las encuestas fueron capaces de asumirlo porque siempre han tenido el comodín de Vox. Siempre quiere jugar con ese comodín, con ese AS bajo la manga para que, en un momento de malos resultados, les sirva para seguir en la inestabilidad y el inmovilismo. Nuestra propuesta ha obtenido el silencio, el desprecio… Pues ya sabemos lo que hay. Va a haber un cheque en blanco, a lo que pida Vox, para seguir manteniendo el poder a toda costa. Ahora tenemos que mirar a Vox y a saber qué quiere ser de mayor y si va a seguir siendo la muleta permanente del PP o va a aspirar a sustituirlo. Eso tendrá que decidirlo el señor Abascal y el sector financiero que lo apoya.
P: Podría darse el caso de que el PSOE con los partidos de izquierdas y localistas sumase…
R: ¿En Castilla y León? No.
P: ¿No se contempla ese escenario?
R: Si somos todos realistas y no nos hacemos trampas al solitario, sabemos que en Castilla y León la izquierda es el Partido Socialista. Es verdad que los partidos localistas tuvieron un auge muy importante, hablamos fundamentalmente de UPL, Soria ¡Ya! y Por Ávila, pero con eso no se alcanza para obtener una mayoría. No podemos hacer un frente donde el PSOE sume por encima del PP y Vox y si planteo ese escenario os estaría engañando. Yo creo que es más honesto decirle a la ciudadanía cómo está el tablero y que la atomización y la diversidad parlamentaria va a ser similar a la de ahora con un Partido Popular más débil. Lo hemos visto en Aragón y Extremadura con un PP con mejores candidatos, por lo tanto…
P: Usted siempre habla de una Castilla y León sin proyecto, sin voz propia en Madrid o en Bruselas y sin identidad. ¿Cómo se cambia eso y para conseguir qué?
R: Se cambia empezando a hacer comunidad. La mayor virtud que ha tenido la derecha, y que se ha exacerbado al máximo con Mañueco, es que han ejercido una buena labor de guerra de guerrillas. Los sorianos nos creemos muy sorianos, los burgaleses muy burgaleses, los leoneses muy leoneses, las zamoranas muy zamoranas, las pucelanas muy pucelanas…. pero hacemos una guerra de uniprovincial, no tenemos un proyecto de comunidad.
Yo vengo de una provincia pequeña, pero con un tejido social vivo. A mi me ha sorprendido que hemos tenido verdaderos problemas para poder tener reuniones con colectivos sociales que tengan ámbito comunitario, que representen a todas las comunidades Más allá de los sindicatos y la patronal, ahora está el proyecto incipiente de la plataforma de la sanidad pública, pero nada más. Nada porque Mañueco no quiere tener interlocutores sociales con los que poder rendir cuentas y poder aceptar propuestas.
Aquí no hay estructura social y, por tanto, donde tenemos que empezar es a hacer comunidad, hacer comunidad y, después, hacer comunidad. Cambiar la perspectiva de la gestión. La perspectiva de la gestión hoy es gestionar el declive, resignarnos a que 1 de cada 3 castellano y leoneses tengan que salir. El dato es alarmante. Desde 1983 Castilla y León ha perdido 200.000 habitantes cuando una comunidad similar como es Castilla-La Mancha ha ganado 600.000 y solo hay una cosa diferente, un partido político con un proyecto diferente.
P: Hacer comunidad, eso, ¿cómo se logra?
R: Nosotros tenemos nuestro propio modelo; alzar la voz, reivindicar, tener un proyecto político y salir de la resignación en la que nos estamos anclando. Ese es el gran drama de nuestra comunidad autónoma, que no tenemos un proyecto político; tenemos la suma de proyectos políticos individuales que desarrollan una serie de inversiones sin ningún tipo de planificación estratégica. No se tiene posicionamiento ni en Madrid ni en Bruselas y voy a poner algún ejemplo. La política europea está cambiando por los nuevos retos a los que nos tenemos que enfrentar y hay que estar allí. ¿Qué hizo Mañueco? Regalar la voz de Castilla y León en el comité de las regiones a Vox. Estamos viviendo una tercera industrialización y ¿qué hizo Mañueco? Regalar la industria y la gestión de la industria en Castilla y León a Vox. ¿Qué hizo con la agricultura, uno de los pilares fundamentales de Castilla y León? Regalárselo a Vox.
La señora Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) está poniendo encima de la mesa inversiones milmillonarias en materia de defensa. ¿Qué hizo Mañueco? Decir que Castilla y León tiene las puertas abiertas. Tú no puedes hacer eso, tú tienes que ser proactivo. Nosotros, desde la oposición, llevamos meses trabajando con el Ministerio de Defensa, meses trabajando con operadores, meses trabajando con la industria armamentística… Y, humildemente, tenemos el centro de tecnología avanzada en Soria, un contrato de artillería con una empresa de Palencia, de 200 puestos de trabajo, Monte La Reina, impulsado con los fondos europeos en Zamora, dos proyectos, uno para elaborar drones y otro con la tecnología para que vuelen, que en León y en Valladolid tienen 200 puestos de trabajo cada uno… Eso es trabajar, no abrir las puertas. Tienes que ser proactivo, pero con absolutamente todo.
Por tanto, lo que tenemos que plantear es que no vale con gestionar la miseria. Tienes que ser proactivo intentando aprovechar las oportunidades, que son muchas, que tenemos. Pero claro, para eso debes tener una planificación territorial. Ser consciente de que tu comunidad es una comunidad de pequeñas y medianas ciudades, y que eso no tiene por qué ser de por sí negativo, sino ser consciente de tus debilidades y fortalezas. Planifica estratégicamente tu territorio, ordena los servicios garantizando los derechos, haz las inversiones más allá de las ciudades… Todo lo que la Junta invierte es en torno a las capitales de provincia y el resto es paisaje para Mañueco. Paisaje que no lo cuida y nos pasa lo del pasado verano con los incendios y su solución es ver si tenemos una primavera más seca. Mire, ni cruzar los dedos ni rezar a Santa Bárbara, aquí va de otra cosa. Va de trabajar, y de tener un modelo de comunidad autónoma muy diferente al que usted tiene.
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P: ¿Qué lleva en su programa el PSOE en materia de vivienda?
R: Analicemos de dónde venimos. En 1983, de cada 100 viviendas, 84 tenían algún tipo de protección pública. Ahora es una de cada 100. El problema de la vivienda es complejo y tiene que implicar a muchos actores que va desde la parte privada a todas las administraciones públicas y eso no es sencillo. Pero si hoy tenemos el problema de la vivienda es porque se ha entendido como un bien de mercado, en el que la intervención pública ha sido 0. Y, por tanto, ahí tenemos un problema grandísimo, que afecta a las grandes ciudades importantes, que salen los medios de comunicación, pero que afecta también los pequeños territorios. Muchos polos industriales de nuestra comunidad no crecen más precisamente por la ausencia de viviendas.
¿Qué proponemos como partido socialista? Primero, tener una herramienta que aglutine a todos los responsables y actores que tienen que ser parte de la solución. Yo soy alcalde de la ciudad de Soria desde hace 19 años y no he tenido jamás una reunión con la administración autonómica para abordar el tema de la vivienda, competencia exclusiva de la comunidad autónoma. Los ayuntamientos somos los tenedores y los planificadores urbanos y, en una comunidad autónoma tan dispersa como esta, con 2.248 municipios, en que solo 60 tienen más de 5000 habitantes, las diputaciones tienen que tener un papel clave.
Por tanto, constituyamos una herramienta, que es el consorcio de vivienda y suelo de Castilla y León, en el que participen los promotores inmobiliarios, pero fundamentalmente los tenedores del suelo. Y en torno a todo eso, hagamos 4 ejes de trabajo. Primero, el desarrollo de un parque público de viviendas, con adquisición de suelo y promoción de viviendas, que tiene que ser siempre de titularidad pública, para que no haya especulación con la vivienda de protección. En segundo lugar, rehabilitación de viviendas degradadas, que en los territorios rurales son clave. Tercero, vivienda vacía, que hay mucha, y que, por tanto, habrá que, de alguna forma, incentivar y garantizar a los propietarios ponerlas en el mercado del alquiler para abaratarlo. Y cuarto, algo que en derecho se conoce como derecho subjetivo de vivienda, que están practicando comunidades autónomas como el propio País Vasco, en el que tienes la obligación de generar una solución habitacional a una persona que se quiere emancipar, y, por tanto, la aplicación lineal de 350 euros de ayuda para aquellos que, en función de su renta, no puedan tener acceso a una vivienda mientras desarrollas ese parque público de vivienda, porque esto no se hace de la noche a la mañana.
P: Despoblación. Muchas veces se tiene la percepción de que es una realidad que no va a cambiar nunca… ¿lleva medidas concretas en su programa?
R: Aquí hay una hay una cuestión que es competencia exclusiva de las comunidades autónomas, que es la ordenación del territorio. Es algo básico. La despoblación es desigualdad y la despoblación no es un fenómeno meteorológico que te caiga del cielo. ¿Qué proponemos? En primer lugar, romper el mantra de que gobierno quien gobierne, porque aquí, en Castilla y León, no han gobernado otros. 40 años aplicando las mismas políticas, 40 años diciendo que la despoblación es un mal común. Y estamos viendo cómo en otros territorios, cuando hay un cambio de políticas públicas, se está corrigiendo. Pero cuando tú tienes un modelo en el que la concentración de la inversión, la concentración de la prestación de los derechos de ciudadanía (educación, sanidad, protección social, vivienda…), la concentración de todas las políticas públicas se hace en determinados entornos, que son las capitales y su alfoz, en el resto hay una degradación sistemática laminando los derechos de la gente que está allí, que ante la falta de oportunidades tiene que marcharse.
P: Ha mencionado en varias ocasiones la sanidad. Falta de profesionales, listas de espera, consultorios cerrados… ¿Cuál es la receta del PSOE?
R: En esta ordenación territorial, la primera labor es la organización y la cobertura de los derechos de ciudadanía básicos, que son sanidad, educación y protección social. Y ahí hay que dejar de culpabilizar a terceros. Cuando tú tienes a los profesionales sanitarios, como pueden ser los de enfermería que, gracias a su profesionalidad, están cogiendo su coche, sin seguro, atendiendo a comarcas completas. Un seguro que se retiró en la crisis del 2008, todavía en el 2026 no se le ha implementado. Eso es un modelo fallido. Cuando tu tardas 20 años en poner la primera máquina para construir un centro de salud, en Soria, en Cuéllar, en Villablino, en el Bierzo, en el valle del Tiétar… tú tienes un modelo fallido. Y estamos 25 años después desarrollando un plan de infraestructuras que data del 2002. Es que los ritmos que llevan son directamente proporcionales a la incapacidad que tienen de gestionar todo esto. Si yo hubiera estado de alcalde en Soria y me hubiera costado 25 años hacer una obra, que al final son 7M€, me hubieran echado. Y a este hombre, bueno, habrá que echarle.
P: Desde el PSOE se acusa a las comunidades del PP de hacer dumping fiscal, ¿significa eso que usted subirá los impuestos si es presidente de la Junta?
R: Pues mire, a mí no me gusta engañar a la ciudadanía. Yo soy de los que defienden que las administraciones deben tener músculo financiero para poder garantizar la igualdad de oportunidades. Nosotros necesitamos una administración pública fuerte para garantizar la igualdad de oportunidades, y esa igualdad de oportunidades en Castilla y León es más necesaria que nunca.
La patronal, la CEOE de Castilla y León, me pide la supresión del impuesto de patrimonio. Y es verdad que nos resta competitividad cuando comunidades ricas, como Madrid, lo dejan en la mínima expresión, pero nosotros tenemos que ser conscientes de que una administración débil genera pocos servicios y es incapaz de garantizar los derechos de uso de la empresa. El PP hace grandes anuncios, después de 40 años gobernando, diciendo impuestos 0 a las zonas rurales y, digo yo, ¿qué es zona rural? ¿Un municipio de 200 habitantes en el alfoz de Soria? Solo buscan el titular fácil y la perversión y el afianzamiento de un modelo que está abandonando a los territorios a su suerte.
Frente a eso, nosotros entendemos que la fiscalidad no puede ser idéntica en todos los sitios. Proponemos una fiscalidad progresiva y adaptada al territorio, para que el bar de un municipio de 20 habitantes no pague lo mismo que un bar de Valladolid o León, para que la empresa que genera 14 puestos de trabajo en materia forestal en una comarca tenga una fiscalidad diferente de la que se asienta en la capital de provincia. Y planteamos, como recoge nuestra propuesta de ley de despoblación, que la persona que reside en el entorno rural tenga una bonificación en el IRPF, no por residir ahí, sino porque tienen unos gastos a mayores de desplazamiento, de movilidad. Pero lo estamos razonando y explicando con propuestas concretas.
Los autónomos: Castilla y León es la comunidad que más autónomos pierde de toda España. ¿Por qué? ¿No será que la cuota fija de 80 euros que pagan de tributo autonómico somos los únicos que la pagamos? Madrid, Extremadura, Galicia, Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha… no la pagan y aquí 5 veces en las Cortes de Castilla y León han votado en contra de quitarla. Ahora anuncian 300 euros y un edredón, como los bancos. A lo mejor sería más fácil eximirles de esos 80 euros.
Por lo tanto, no es una cuestión de subir y bajar impuestos. Es una cuestión de entender que la administración tiene que tener recursos para poder garantizar igualdad de oportunidades y la garantía de los derechos. Si el impuesto de patrimonio, al final, lo que hace es beneficiar a 1.000 de 2,5 millones de habitantes y, con eso, dejar de ingresar en las cuentas autonómicas 250M€ de euros al año, yo le voy a decir, no, no voy a bajar. Ahora si se plantea un reconocimiento diferenciado a quienes apuestan por el territorio real, esos vana a contar con todo mi apoyo, pero dentro de un plan de movilidad que hay que pagar, una cobertura sanitaria que hay que pagar y una educación que hay que pagar.
P: ¿Cuál es el mensaje para ese agricultor o ganadero que está muy enfadado, que siente que el sistema, Bruselas, el bipartidismo, la administración, Mercosur… está contra él?
R: Yo creo que el sector agrícola y ganadero lo tiene muy claro, y yo se lo he dicho a ellos: necesitan generar alianzas para entender sus reivindicaciones. Dentro de la autocrítica que tenemos que hacer todos, hay que poner encima de la mesa la necesidad de alianzas en el sector agrícola y ganadero para que el resto de la población seamos conscientes de lo que significan para una comunidad como la nuestra y podamos defenderlos en la misma línea que podemos defender la educación y la sanidad.
Y dicho esto, medidas concretas. Mire, la mayor y la mejor medida que tenemos que plantearnos aquí, que no se está dando, es tener una voz fuerte en Bruselas. Contundente. El marco plurianual financiero que se ha puesto encima de la mesa habla de un recorte del 20% de los recursos. Un 20% de recorte en la PAC. Algunos quieren salirse de la Unión Europa, por tanto, sería el 100%. Pero quienes han puesto ese 20% encima de la mesa es el Partido Popular Europeo que juega con la hipocresía de decir una cosa y la contraria. Nosotros queremos ser un aliado de ellos y ser su voz. Luego está el exceso de burocracia, que a ellos les hace sufrir mucho, y parte de esa burocracia la implementa la comunidad autónoma. Y luego, está el asunto del desapego y ahí la única forma de corregirlo es dando respuesta desde el punto de vista de las políticas públicas para que no se sientan olvidados. Si tú estás pagando impuestos, si a ti te encargan de burocracia, pero no te están dando ni sanidad ni educación y tienes que llevar a tu hijo permanentemente al especialista en Burgos, al especialista en Valladolid, al especialista en León… es más fácil que sientas desapego.
P: 143.880 hectáreas se han quemado en Castilla y León en 2025. ¿Cuál es la propuesta socialista en materia de gestión forestal y extinción de incendios?
R: Tiene que haber un cambio de modelo de gestión forestal y de gestión del territorio. Lo que tiene que haber es un retorno económico para las gentes que habitan ese territorio y ese entorno forestal. Si de los montes no eres capaz de sacar un rédito económico, los montes van a ser abandonados a su suerte y pasto de los incendios. Estos días se habla del modelo de Pinares en Soria y Burgos como modelo de gestión eficaz de los montes, como modelo de gestión anclado en una milenaria historia de aprovechamiento forestal. Correcto, pero el problema es que la prevención y la extinción de incendios allí es igual que en todos los sitios. En esa región tuvimos la suerte este verano de tener tormentas húmedas y no tormentas secas. Si no, estaríamos igual que en León o que Zamora.
Por lo tanto, primero el modelo de gestión tiene que ser absolutamente diferente al que están planteando, incluyendo los montes privados, que están abandonados a su suerte porque no existe un retorno económico. Cuando tú generas una riqueza, esa riqueza genera interés y, además, si eres capaz de planificarla y gestionarla bien, evitas que los fondos de inversión especulativos nos utilicen mañana como espacios para llenarnos de molinos o placas, como decía Elon Musk. De eso tenemos que intentar huir, generando una planificación estratégica y una gestión diferente a la que tenemos. Prevención y extinción de incendios. Mira, si a alguien le tiene que perseguir el absurdo, es a Mañueco y a Quiñones. No podemos presumir de ser la primera masa forestal de España y no tener un servicio de extinción de incendios.
Lo que estamos haciendo con la absurda política del falso despilfarro es que aquello de lo que presumimos, que nos genera riqueza, comercio, el turismo, casas rurales, hostelería… resulta que no somos capaces de entender que tenerlo cuidado profesionalmente todo el año no es un despilfarro. ¿Incendios de tercera generación con bomberos del siglo XIX y voluntarios? No podemos volver a caer en el mismo error, después de Navalacruz, de la Culebra, de Gredos… después de votar en contra de todo el arco parlamentario, de las peticiones de los agentes medioambientales, de los bomberos forestales… De verdad, hay que mandarlos al banquillo porque no queda otra, son incapaces de corregir.
P: ¿Considera Carlos Martínez que León debería tener derecho a decidir y poder ser una comunidad independiente?
R: Lo he dicho en muchísimas ocasiones. Sentimiento de identidad, con respecto a una madrastra que te cuida tan poco, como la Junta de Castilla y León, no tenemos ninguna provincia.
P: Pero usted entiende que el malestar leonés tiene un fuerte componente identitario…
R: El de León tiene un componente histórico, identitario, mucho más exacerbado que en otros territorios. Yo siempre planteo que la solución a la problemática que tiene un vecino de León, de El Bierzo, de Laciana, del propio municipio de León, no es la dependencia de una autonomía. El problema lo tiene con una gestión de esa administración pública. Y, por tanto, ahí me van a encontrar. Yo puedo respetar absolutamente el sentimiento identitario histórico que tiene, y, además, aplaudirles, porque creo que es bueno tener una identidad cultural fuerte, propia, que se sientan orgullosos de su historia.
Por tanto, yo soy de los que no quiere, desde luego, bajo ningún concepto, que territorialmente esta comunidad se divida. Pero es que, ese mismo debate, yo insisto, sin ser tan exacerbado, ¿cuántas veces lo hemos escuchado en Soria? ¿Cómo nos iría con Aragón o con La Rioja? ¿Por qué nos sintamos riojanos? ¿aragoneses? No, porque nos sentimos olvidados por parte de la Junta de Castilla y León. Y ahí es donde yo quiero poner el foco y es ahí donde tenemos que intentar centrarlo. Porque algunos han vivido precisamente de eso, del abandono que genera falta de identidad y unos localismos que, para mi punto de vista, no es una solución.
P: Hablemos de la ley de publicidad institucional que está ya causando despidos en los medios de comunicación por esa aplicación del límite del 33%. ¿Por qué la apoyaron? ¿Se compromete a derogarla?
R: Derogarla no, aplicarla de una forma correcta. La perversión que ha aplicado el señor Mañueco de lo que se aprueba en el marco legislativo de las Cortes es muy diferente a cómo nosotros consideramos que la tenemos que aplicar. Mire, yo me reúno con Mañueco, la única vez que me ha recibido desde que soy secretario del PSOE, y pongo encima de la mesa el tema. Él me dijo una frase muy de Romanones; tu haz la ley que yo haré los reglamentos, me preocupa poco. El problema es que no ha hecho los reglamentos y que ha hecho una interpretación de la ley a su medida para responsabilizar al Partido Socialista. Lo que nosotros planteamos es la autonomía y la independencia de los medios de comunicación para que no haya medios de comunicación que estén a nómina exclusiva de la Junta de Castilla y León y, por tanto, se escriba al dictado del ejecutivo autonómico.
P: Pero los más perjudicados han sido los medios locales y los medios más pequeños…
R: La aplicación que tendrá que hacerse a partir del 15M será una aplicación lógica, que un tercio, podemos hablar si tiene que ser un 20% o un 40%, sea como máximo del gobierno de la comunidad autónoma. Pero tenemos que ser conscientes de que nosotros lo que intentamos preservar precisamente es la naturaleza de la propia democracia y de los propios medios de comunicación, que tenéis que tener vuestra propia autonomía ante la injerencia que estamos viendo por parte de los poderes económicos y tecnológicos. Estos se están apropiando de la comunicación con la ciudadanía y, por tanto, realizando una perversión electoral y de la propia democracia. Nosotros estamos abiertos a poderlo hablar. Hemos incluso presentado enmiendas que no han querido tramitar para achacarnos al partido socialista la responsabilidad, cuando el único culpable es la interpretación única, personal e interesada de la Junta de Castilla y León y del señor Alfonso Fernández Mañueco.
Por tanto, abiertos a matizarla, pero el objetivo último sí que es absolutamente irrenunciable para nosotros y no es otro que los medios de comunicación sean libres e independientes. Ojalá acertemos en esa ley, para no solamente que entendáis que no somos el enemigo, sino que somos todo lo contrario, que lo que intentamos es preservar la identidad y la riqueza democrática de un país que necesita de voces que se escuchen a través de los medios de comunicación, que son absolutamente fundamentales como pilares de la democracia.
P: Siempre presume de pedir, sobre todo a los suyos… Si es presidente de la comunidad, cuál sería la primera reivindicación que llevaría a la Moncloa?
R: Una ley de financiación justa, algo de lo que no se está hablando. Una ley de financiación que concuerde la música con la letra. Porque todo lo que estamos hablando significa financiación. Una administración fuerte necesita de ingresos, necesita recursos. Y es muy difícil mantener una comunidad con 2,5 millones de personas en 2248 municipios y 94.000 km2 sin recursos. Y, por tanto, más allá de las infraestructuras puntuales, en cada una de las provincias, en cada una de las comarcas, necesitamos garantizar la prestación de los derechos de ciudadanía de una forma contundente. Pero para eso tenemos que llevar debajo del brazo qué es lo que queremos, dónde lo queremos y cuánto cuesta.
Necesito garantizarle los derechos de ciudadanía, independientemente de dónde resida, y esto tiene este valor económico. Necesito conservar el patrimonio forestal, y, por tanto, necesito unos bomberos profesionales; igual que otros tienen la Ertzaintza, yo necesito esto y esto tiene este coste económico. Eso es lo que no se ha hecho y, por tanto, esa es la primera de las medidas. La ley de financiación es básica, hay que abordarla, porque estamos hoy por hoy en una situación compleja, pero tenemos que ir de cara, con las cartas encima de la mesa. Y tenemos que irnos a Bruselas e ir con el reconocomiendo de nuestro trabajo, de nuestras realidades y de cómo corregirlas en un marco plurianual donde nos estamos jugando la financiación de los próximos 10 años. De eso va a depender el dinero que tenga la administración para poder generar los recursos y prestar los servicios.
P: Cerremos los ojos y viajemos a 2036… ¿Cómo se imagina Castilla y León dentro de 10 años?
R: Me imagino que mi hijo haya tenido la oportunidad de estudiar aquí y de quedarse a trabajar aquí. Mi hijo tiene hoy 15 años. Y ojalá dentro de 10 años hayamos aplicado unas políticas públicas que, al menos, le den la oportunidad de poder quedarse si quiere quedarse. O de poder salir a estudiar fuera, si quiere estudiar fuera, y poder volver con un puesto de trabajo. Esa es la Castilla y León en la que tenemos que tener la esperanza. Ese es el único horizonte por el que tenemos que intentar trabajar.
Y ya para lo que nos toca, que haya más medios locales. Porque la democracia también se asienta en la información local. Y me han dicho también muchas veces que, cada vez que cierra la persiana un medio local de comunicación y nos meten en la crispación mediática, en los debates nacionales, nos hacemos más invisibles los territorios pequeños. Y, por tanto, ojalá dentro de 10 años, esta diversidad de medios de comunicación, esta oportunidad que se nos ha abierto las tecnologías, sea una realidad. Una fuente de información absolutamente veraz para que la democracia se afiance y dejemos de ser invisibles todos estos territorios en los que parece que nunca pasa nada, pero donde siguen viviendo muchas personas.





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