Día Lunes, 23 de Febrero de 2026
Máximo Velayos García, el cantero de Cardeñosa que se hizo escultor a sí mismo en comunión con la piedra granítica de su pueblo, falleció el sábado 21 de febrero a los 82 años.
Y es que se talló como un autorretrato pétreo en una figura en la que quiso “representar a un cantero trabajando en un claro homenaje a los canteros de Cardeñosa vivos y no vivos”. La pieza, que es un automodelado de su figura, preside la plaza que se abre al final de la calle del Santo por el antiguo camino real de Castilla.
En 2017, con motivo de la inauguración de obras de remodelación de la plaza, se erigió el monumento al cantero, y Maxi declaró emocionado: “Después de toda la vida trabajando la piedra, ni que decir tiene que para mí es una gran satisfacción que este trabajo sirva para transmitir la cultura y la historia de Cardeñosa", historia de la que el ya forma parte, igual que cientos de canteros que le precedieron en este noble oficio que convirtió en artesanía artística. Para saber más entonces sobre la historia de la cantería en Cardeñosa es imprescindible el libro ‘Cardeñosa, tierra de cantos y de canteros’ (2013), de Teodosio Sánchez Sáez (1960-2017), el ‘cronista’ de la localidad.
Máximo (Maxi) Velayos nació en 1943 en Cardeñosa, pueblo de canteros, y como no podía ser menos, desde niño se familiarizó con las piedras y la cantería, infancia en la que decía “pronto se despertó su vocación de escultor”, vocación artística que fue labrando a fuerza de picar piedra, sin otra escuela que la cantera. Su padre, Tomás Velayos Encinar, tras la guerra civil, se hace contratista de piedra, negocio que comercializa en las provincias cercanas de Madrid, Valladolid y Salamanca.
Paso por León
En los años 1958 a 1960, los tres hermanos (Félix, Tomás y Máximo) se emplearon en la explotación de la cantera de piedra caliza de Boñar (León), piedra utilizada en monumentos como la Catedral de León y el convento de San Marcos, siendo reconocida su belleza, durabilidad y versatilidad. Allí trabajan con la empresa Mármoles Aldeiturriaga y colaboran en la construcción del Banco Santander de León, y Tomás (‘Tomique’) y Maxi tallan dos escudos de grandes dimensiones con granito de Cardeñosa, para la entrada y salida del túnel en Villafranca del Bierzo.
![[Img #168432]](https://avilared.com/upload/images/02_2026/2786_2017-escultura-dde-m-velayos-en-homenaje-a-los-canteros-de-cardenosa-002.jpg)
En Boñar, Maxi se dedicó a trabajos diferentes de tallado en piedra con gran predominio de la técnica, a la vez que fue haciendo algunas esculturas, pero tuvieron que pasar bastantes años para darse a conocer al público en exposiciones colectivas.
De vuelta a Cardeñosa, los hermanos Velayos García se dedican a la extracción de bloques en las canteras del municipio, los cuales eran muy apreciados en el mercado, principalmente en el centro y norte de España. También se dedican a la cantería artística e incluso a la docencia en Escuelas Taller, y todo resistiéndose para no tener que emigrar, declaró Maxi a la revista Temas de Castilla y León (ed. Oficina del portavoz de CyL, 1985):
“Nos cuesta dejar nuestra tierra y la piedra, aunque el trabajo está en crisis es realmente bonito. Y la piedra es casi gratis. Me aferro a la veta buena para vivir de esto, quiero sacarle al granito algo más artístico que bordillos y losas. El trabajo diario lo necesito para ir tirando, pero la piedra de alguna forma va a darme de comer”.
Carrera de artesano
A partir de 1985, la carrera de artesano de la piedra de Maxi empieza a darse a conocer en los concursos que convoca la Diputación de Ávila, donde recibió los Premios de Artesanía en los años 1996, 1997 y 1999. Ello le permitió comercializar cientos de reproducciones de pequeños verracos de granito a pequeña escala que se repartían como regalo en numerosos eventos y también en tiendas de recuerdos, los cuales hoy día siguen todavía en el mercado.
![[Img #168437]](https://avilared.com/upload/images/02_2026/6382_img_71709.jpg)
En 1990, Maxi expone por primera vez de forma individual en el Palacio Provincial de Ávila, como bien reseñó Teodosio Sánchez Sáez. Desde entonces su obra fue seleccionada para numerosos concursos y exposiciones. La mayor parte de su producción escultórica es de granito de Cardeñosa, donde elige con acierto el bloque de trabajo, sorprendiéndonos con diferentes tonos y grano, a la vez que saca buen partido de los gabarros.
Entre sus obras escultóricas destacan: escudo autonómico en la sede central de la Junta de Castilla y León en Valladolid (1986), el monumento a las infantas doña Elena y doña Cristina de Borbón en Ávila (1987), monumento al V Centenario en Madrigal de las Altas Torres (1997), monumento homenaje a Santa Teresa de Jesús en El Barraco (2004).
En 1982, participa en la I Feria Iberoamericana con una demostración de talla en directo, por lo que recibió un especial reconocimiento por el Consejo General de Castilla y León. A partir de esta fecha sus trabajos se exhiben en diferentes ferias y concursos: Valladolid (1983); Valencia (1985), en el concurso al Monumento a la libertad de expresión; Ferias de Artesanía de Ávila (1985,1986, etc.); Feria Internacional de Turismo (FITUR) en Madrid (1986, 1987, 1988, 1989 y 1990); y XIV Certamen Nacional de Escultura Caja Madrid en Madrid (1990).
Entre las exposiciones en las que participa, esta tiene lugar en el Torreón de los Guzmanes (Ávila, 1990), el Salón Internacional de la Piedra Natural (Sevilla, 1990), Burgohondo (1990), Poyales del Hoyo (1992), Madrigal de las Altas Torres (2000), Arévalo (2002), Cardeñosa (2002), Escuela Universitaria de Ávila (2003), Biblioteca Pública de Ávila (2004 y 2015) y exposición de escultura ciudad de Ávila (2005).
Bustos de la familia
En declaraciones a Teodosio Sánchez, Maxi contó que la obra artística que más le gusta es “la de los bustos de su familia”, aunque tenga otras más difíciles. Pero es en ellas donde he puesto más sentimiento y sensibilidad artística”. A ellas, dijo, ha dedicado mucho tiempo retocando, revisando, he puesto mayor delicadeza y esmero.
En cuanto al estilo empleado, señala que es “muy variado, pero preferentemente busco el expresionismo y el realismo. Entre otras, la Virgen del Carmen y el torso femenino, que supe aprovechar el gabarro que salió en ambas piedras”. Cuando esculpe, dice: “Es como si me encontrara en otra parte y como si no transcurriera el tiempo. Creo que a todos los artistas les debe ocurrir lo mismo”. Y al mismo tiempo, añade que “lo más original de mis obras son las combinaciones que consigo hacer con los gabarros que me encuentro cuando estoy esculpiendo piedra y, lejos de enfadarme, le saco buen partido a ello, pero es necesaria mucha imaginación”.
Con la muerte de Maxi, se ha ido un hombre bueno, gran persona, afable, dicharachero, buen amigo y un testimonio ejemplar del oficio de cantero que devino en escultor, quien nos dejó los siguientes versos de su verdadera vocación encontrada en las canteras de su pueblo: “Las piedras marcaron los tiempos, / las piedras sellaron caminos, / camino de piedra sembrado / que con la niebla y el frío se pierden en el río. / Anduvo el cantero despacio pensando, cansado. / Al fin pudo acabar el camino. /Y en la noche de los tiempos / encontró su destino. / Las piedras marcaron los tiempos, / las piedras sellaron caminos”.
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eduardo | Lunes, 23 de Febrero de 2026 a las 13:46:10 horas
D.E.P. buen amigo.
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