Del Viernes, 06 de Febrero de 2026 al Martes, 10 de Febrero de 2026
Las intensas lluvias de las últimas semanas aseguran las reservas de los embalses de cara a los próximos meses. Sin embargo, esto contrasta con un impacto muy negativo en el campo, donde el exceso de agua está causando graves daños en cultivos de secano y regadío, comprometiendo tanto la campaña actual como la de 2026, según Asaja.
Desde la organización agraria advierten de que el escenario es especialmente preocupante en los cultivos herbáceos de secano, fundamentalmente cereales, donde numerosas parcelas, sobre todo en zonas bajas, se encuentran encharcadas o completamente anegadas.
En muchas explotaciones, la acumulación prolongada de agua ya está provocando asfixia radicular y pudrición de raíces, una situación que, según la organización agraria, hará que “hay superficies que previsiblemente se perderán total o parcialmente”. La falta de oxígeno en el suelo está comprometiendo el desarrollo normal de las plantas y amenaza con reducir de forma significativa la producción, según advierte la organización
A este problema se suma la imposibilidad de realizar en plazo las labores agrícolas propias de esta época del año. El exceso de humedad impide el acceso de la maquinaria a las parcelas, retrasando trabajos esenciales como el abonado, la fertilización o la aplicación de herbicidas, todos ellos determinantes para el correcto desarrollo de los cultivos.
Desde Asaja subrayan que la dificultad no se limita a las precipitaciones ya caídas o a las que se prevén en los próximos días, ya que el verdadero cuello de botella será el tiempo necesario para que los terrenos oreen y vuelvan a ser practicables, un proceso que podría prolongarse varias semanas y agravar aún más el retraso en las labores agrícolas.
Regadío
La situación es igualmente grave en los cultivos de regadío, donde el impacto alcanza tanto a la campaña actual como a la anterior. En la provincia todavía existen parcelas de patata sin recolectar de la campaña pasada. Las adversas condiciones climatológicas y de mercado del invierno, unidas ahora a la imposibilidad de acceder a las fincas por el exceso de agua, han dejado las patatas en tierra, “con el consiguiente riesgo de pérdida”.
Un escenario similar se vive en la remolacha, donde incluso la cooperativa ACOR se ha visto obligada a cerrar temporalmente. Las lluvias han hecho imposible el acceso a las parcelas que aún permanecen sin recolectar, impidiendo sacar la raíz y agravando una situación que ya era muy complicada para los productores.
La campaña de 2026, amenazada por el retraso acumulado
Asaja advierte que, de cara a la próxima campaña, las dificultades pueden intensificarse aún más. En estas fechas ya deberían haberse iniciado las labores de preparación del terreno para la siembra de remolacha y cebolla, y más adelante la patata. Sin embargo, el exceso de humedad impide cualquier actuación, con el riesgo de que se solapen dos campañas: cultivos sin recolectar del año anterior y siembras que no pueden arrancar en la actual.
Este escenario se ve agravado porque la campaña pasada ya fue anómala. El exceso de lluvias en primavera obligó a sembrar tarde los cultivos de regadío, reduciendo rendimientos y retrasando cosechas, lo que explica que ahora muchos cultivos hayan quedado atrapados por las lluvias y no hayan podido recogerse.
Costes altos y precios bajos
Todo ello ocurre en un contexto especialmente delicado para el sector agrario, marcado por elevados costes de producción, precios bajos en origen y una creciente presión económica sobre las explotaciones. Esta combinación hace que la situación actual sea crítica tanto para agricultores como para ganaderos de la provincia.
Ante este panorama, desde Asaja reclaman “una flexibilización máxima de la Política Agraria Común (PAC)”, especialmente en el cumplimiento de los ecorregímenes, la diversificación de cultivos y el resto de compromisos exigidos, con el objetivo de evitar penalizaciones injustas y garantizar que los agricultores puedan percibir íntegramente las ayudas.
Asimismo, insisten en la necesidad de actuaciones de limpieza y mantenimiento de cauces y ríos, una reivindicación histórica del sector. Según la organización, la falta de estas labores incrementa el riesgo de inundaciones y multiplica los daños en las zonas agrícolas colindantes.
Desde la organización agraria también solicitan a la Junta y al Ministerio de Agricultura que estudien la puesta en marcha de medidas de apoyo y ayudas específicas para paliar las pérdidas derivadas de esta situación excepcional, que está agravando aún más la delicada situación del sector en Ávila.
Asaja valora positivamente la recuperación de los recursos hídricos, pero advierte que “el campo no puede ser el gran perjudicado de episodios meteorológicos extremos cada vez más frecuentes”, y reclama sensibilidad, soluciones ágiles y respuestas concretas ante una realidad que amenaza la viabilidad de muchas explotaciones agrarias en la provincia.




Sigo como Dios | Martes, 10 de Febrero de 2026 a las 22:47:37 horas
Esto lo arreglan mejor los comunistas, esos que dicen haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga.
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