Los hechos se produjeron el 10 de enero, cuando la Guardia Civil supo que un gato de una colonia felina de Cebreros había recibido un disparo por el que tuvo que ser trasladado a un centro veterinario, donde fue intervenido quirúrgicamente para extraerle de una pata un perdigón compatible con los utilizados en escopetas de aire comprimido.
Ante esta situación, los guardias civiles iniciaron las correspondientes investigaciones y gestiones que condujeron a un vecino de la comarca como posible responsable de los hechos.
Una vez identificado, se descubrió que este hombre tenía en su poder una carabina de aire comprimido, al tiempo que reconoció haber disparado al gato. Por ello, los agentes procedieron a ponerle a disposición judicial en calidad de investigado, como presunto autor de un delito de maltrato animal.
Asimismo, los agentes le decomisaron el arma utilizada, una carabina de aire comprimido con mira telescópica incorporada, que cuenta con un dispositivo que permite aumentar su potencia, por lo que ha sido remitida al Servicio de Criminalística para determinar su potencia cinética total y características técnicas.
Además, la Intervención de Armas de la Guardia Civil de Cebreros procederá a la revocación definitiva del permiso de armas del investigado.
Wuili | Martes, 03 de Febrero de 2026 a las 01:42:33 horas
Hay que ser un malnacido para disparar a un animal indefenso.
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