Día Domingo, 01 de Marzo de 2026
La crisis de la vivienda en España no admite ya diagnósticos simplistas ni respuestas a corto plazo, según el politólogo Pablo Simón ha explicado durante la conferencia titulada ‘La crisis de la vivienda en España: diagnóstico y soluciones’, pronunciada en el marco del ciclo ‘Los miércoles del Casino’.
Simón ha situado el debate en la existencia de múltiples instrumentos de política pública frente a una implementación tardía, y ha llamado a “discutir cómo se implementan medidas y con qué calendario” aunque “sea llegado tarde a discutir de este tema”.
Durante su intervención, el profesor de la Universidad Carlos III de Madrid ha insistido en que crisis de la vivienda trasciende el ámbito estrictamente económico. “Las soluciones son de medio plazo y, además, las competencias son compartidas entre tres niveles de gobierno distintos pero, en cualquier caso, hay que incidir tanto en la oferta como en la demanda porque es una crisis tremenda que tiene implicaciones desde el punto de vista económico, pero también social, de emancipación e incluso reproductivo”, ha manifestado.
En este sentido, Simón ha vinculado el acceso a la vivienda con la evolución demográfica del país. Y es que “no se puede entender por qué somos un país cada vez con menos niños si no entiende que la vivienda aquí juega un papel fundamental”.
Simón se ha referido a la reciente medida anunciada por el Gobierno para contener el precio del alquiler con bonificaciones fiscales a los propietarios, y ha cuestionado su eficacia. “La bonificación que ha propuesto el Gobierno de hasta el 100% del IRPF para los caseros parte de un signo de impotencia”, ha afirmado, recordando que en las zonas tensionadas definidas por la Ley de Vivienda ya existen incentivos fiscales vinculados a la limitación de las subidas del alquiler con una bonificación del IRPF, precisando que estas deducciones afectan al pequeño tenedor, con menos de diez viviendas.
Enésimo parche
A su juicio, las nuevas propuestas no alteran el fondo del problema, dado que el Gobierno “está intentando poner un enésimo parche” que “no va a funcionar”, aparte de que no cuenta con los apoyos parlamentarios. Según considera, no puede ser efectiva porque “la desgravación que pueda tener un casero siempre va a ser muy inferior a la subida que tiene que hacer con el nuevo contrato, que puede estar hasta en un 45%”. Con una desgravación pequeña en el IRPF “no compensa y muchos caseros van a preferir subir el contrato”.
El politólogo también ha establecido diferencias entre la situación actual y la burbuja inmobiliaria previa a la crisis financiera, porque entonces “junto a la construcción de muchísimos pisos había una burbuja de crédito”.
En el escenario actual, el foco se desplaza hacia la capacidad real de las familias para acceder a la vivienda: “No es cuánto suben los precios de los pisos y de los alquileres, que también, sino sobre todo la capacidad de financiación de las familias”, subrayando el desajuste entre salarios y precios. “Si tu salario sube de manera pareja a lo que se incrementa el precio de la vivienda o lo que sube el alquiler, eso no es un problema, problema es que los salarios han crecido muchísimo menos que el precio del alquiler y el precio de la compra en propiedad”, ha explicado.
Y es que, durante la burbuja ese desfase se compensaba con crédito barato, cuando “todo el mundo podía acceder fácilmente a un sobreendeudamiento que luego trajo el pinchazo de la burbuja inmobiliaria”.
Oferta insuficiente
Simón ha descrito la actual crisis como un problema simultáneo de oferta y demanda. No hay suficientes viviendas puestas en circulación y una distribución territorial desequilibrada. “Los sitios en los que tenemos vivienda vacía son muchos de estos lugares en los que la gente no quiere estar o de los que emigra”, frente a “muchísima presión sobre las grandes ciudades, áreas metropolitanas y capitales de provincia”.
En ese contexto, el politólogo ha defendido la necesidad de políticas de medio plazo para ampliar el parque de vivienda disponible y “cómo ponemos en circulación más vivienda con esa política de medio plazo”, ha indicado, apuntando también a la intervención directa del Estado, que “por ejemplo, podría recurrir a mecanismos para comprar viviendas en lugares estratégicos”, ya que “existen fórmulas jurídicas para hacerlo bien y que permitiese crecer mucho más rápido en el parque de vivienda de alquiler y de protección oficial”.
El diagnóstico se completa, según el politólogo, con la necesidad de mejorar las condiciones económicas de los hogares y “facilitar que la gente pueda tener acceso a mejores condiciones salariales y mejores condiciones para acceder a la vivienda, incluso si se quieren endeudar”, como instrumentos de aval público como los créditos ICO.





Surtietense | Jueves, 15 de Enero de 2026 a las 10:41:59 horas
En un país envejecido (en casi toda Europa tienen el mismo problema) donde crece la población de 200 a 300 mil personas al año (necesaria emigración) , 2do pais del mundo en turistas, casi 100 millones, (alquiler vacacional) donde familias monoparentales o personas que desean vivir solas terminarán siendo mayoría (antes vivían 5 - 8 personas con hijos y abuelos en muchos pisos), solo queda añadir la llegada de turistas y jubilados europeos a vivir de 250 a 300 días al sol para entender la actual situación. Si le unimos las exigencias en construcción actuales donde no vale hacer casas o edificios baratos, sin aislamiento, ascensor, servicios próximos o materiales de 2da. como antaño pues más. España tiene lugares (Islas y costa) donde apenas queda suelo edificable siendo este muy caro, promociones que necesitan de: agua, electricidad, calles, carreteras, etc asegurados. Una de las claves que no refiere el artículo es articular medidas de reducción fiscal a empresas por trasladarse a zonas sin presión y así evitar la gente se marche del 60? la España vacía y además atraer población, como se ha hecho con éxito en algunos países europeos. Lugares y comarcas donde no solo hay vivienda disponible sino suelo barato donde construir en ciudades pequeñas y pueblos aledaños desde donde llegar sin atascos. Esto restaría presión a las zonas tensionadas y salvaría muchos lugares de desaparecer. Es un despropósito ineficiente que haya ciudades donde se viva hacínados o se pague fortunas por vivir en zulos o pisos viejos deteriorados en ciudades masificadas al límite de movilidad mientras en bastos y bonitos territorios salubres espaciosas casas y casonas con huerta se caen a trozos y puede vivir una familia amplia dignamente con sueldos humildes por ser económico. Muchas veces no se tiene más que copiar lo que funciona en otros lugares... por dar ideas a quienes le compete. (CCAAs y Estado).
Accede para votar (0) (0) Accede para responder