Del Viernes, 20 de Febrero de 2026 al Domingo, 22 de Febrero de 2026
La economía de la provincia de Ávila afronta 2026 en una posición de clara desventaja relativa frente a sus principales provincias limítrofes dentro de Castilla y León, según las previsiones incluidas en el informe ‘Previsiones Económicas de Castilla y León’ elaborado por Analistas Económicos de Andalucía para Unicaja.
En un contexto general de desaceleración, con un crecimiento regional previsto del 1,8%, las diferencias territoriales se acentúan y consolidan un mapa económico cada vez más asimétrico.
Mientras que provincias como Salamanca, Valladolid o Segovia mantienen un mayor dinamismo económico y laboral, Ávila aparece como uno de los territorios con menor capacidad de resistencia al enfriamiento del ciclo, tanto por su estructura productiva como por la fragilidad de su mercado de trabajo, según también destaca el informe económico.
Los datos del Indicador Sintético de Actividad muestran que, en el segundo trimestre de 2025, Ávila registró un crecimiento interanual del 2,2%, muy por debajo de la media de Castilla y León (3,1%).
La comparación con sus provincias limítrofes es especialmente reveladora, puesto que Salamanca lideró el crecimiento regional, con una tasa del 3,4%, apoyada en el dinamismo del sector servicios y el tirón universitario y sanitario; Valladolid creció un 3,3%, sustentada por su mayor peso industrial y logístico; y Segovia alcanzó un 3,2%, beneficiada por la proximidad al área metropolitana de Madrid y una mayor diversificación productiva. Mientras, Ávila, con un 2,2%, se situó en la parte baja del ranking autonómico.
Las previsiones para el conjunto de 2025 y, especialmente, para 2026, no anticipan un cambio de tendencia. La desaceleración prevista del crecimiento afectará a todas las provincias, pero lo hará con mayor intensidad en aquellas con menor base económica, como Ávila.
Empleo y paro
El contraste es aún más acusado en el mercado de trabajo. En el segundo trimestre de 2025, Ávila fue una de las pocas provincias donde descendió el número de ocupados en términos interanuales, una evolución vinculada principalmente al retroceso del empleo industrial.
La tasa de paro se situó en el 11,9%, la más elevada de Castilla y León. Frente a esta cifra Salamanca y Burgos se situaron ligeramente por encima de la media regional, pero lejos de los niveles de Ávila; Segovia y Palencia registraron las tasas de paro más bajas de la comunidad, por debajo del 6,5%; y Valladolid mostró un comportamiento más equilibrado, con creación de empleo tanto en servicios como en industria.
De cara a 2026, el informe prevé un crecimiento del empleo regional del 0,9%, acompañado de una reducción muy moderada del paro. En este contexto, Ávila parte con desventaja, ya que su mayor tasa de desempleo y su menor dinamismo sectorial limitan la capacidad de absorber empleo incluso en fases de crecimiento.
Estructura productiva
La comparación sectorial explica buena parte de estas divergencias. Valladolid cuenta con un mayor peso de la industria manufacturera y logística, lo que le permite sostener el crecimiento incluso en entornos de menor consumo. Salamanca, por su parte, se apoya en servicios avanzados, educación, sanidad y actividad administrativa, sectores con mayor estabilidad.
Segovia combina servicios, actividad residencial y una fuerte vinculación económica con Madrid, lo que refuerza su resiliencia. Ávila, en cambio, mantiene una elevada dependencia del sector servicios tradicional, una industria limitada y una actividad agraria expuesta a alta volatilidad, factores que restringen su potencial de crecimiento.
El informe no anticipa para 2026 cambios estructurales suficientes que permitan a Ávila reducir esta brecha respecto a sus provincias vecinas.
Las previsiones para 2026 dibujan un escenario de continuidad en las desigualdades territoriales. Todas las provincias crecerán a menor ritmo, pero no todas lo harán desde la misma posición de partida. Salamanca, Valladolid y Segovia afrontan la desaceleración con mayor margen de maniobra, mientras que Ávila lo hace desde una situación de mayor fragilidad económica y laboral.
El informe muestra que, sin un refuerzo estructural de su base productiva y del empleo, Ávila corre el riesgo de ampliar su distancia relativa respecto a sus provincias limítrofes, consolidando un patrón de crecimiento más débil dentro de Castilla y León.





Fernando | Jueves, 01 de Enero de 2026 a las 21:08:27 horas
Ávila no importa Nada, solo importa a los curas, politicuchos de turno y algo de turismo para sus intereses particulares, un cortijo de marqueses y señoritos.
La gente sobre todo jóvenes se tiene que ir a trabajar fuera porque aquí industria no hay, que futuro depara a esta ciudad cada vez más envejecida.
Infraestructuras cada día peores, trenes de otro siglo, una autopista que nos margina respecto a otras provincias, autovías que no se realizan.
Se quedará para los viejos e inmigrantes metidos a calzo para repoblar un lugar al que nadie importa.
Como abulense me da pena, decepción, tristeza, ver a mi tierra que en vez de avanzar retrocede, siempre nos dan las migajas para callarnos y ser unos borregos adormecidos.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder