Del Viernes, 16 de Enero de 2026 al Miércoles, 21 de Enero de 2026
En un sector tan competitivo como el de la distribución de pescado, marisco y productos congelados, pocas empresas han logrado un crecimiento tan sostenido como Disabu. La compañía, con sede en Vicolozano (Ávila) y operativa en toda la provincia abulense, Segovia y el norte de la Comunidad de Madrid, se prepara para cumplir 12 años.
Y lo hace con una hoja de ruta clara: ampliar infraestructuras, reforzar flota y seguir elevando los estándares de calidad y servicio en el canal profesional y doméstico.
Disabu surgió como respuesta inmediata a un vacío en el sector de los congelados en Ávila y cumplirá 12 años en 2026. La compañía nació sin infraestructura propia, sin cámaras y únicamente con unos congeladores y la voluntad de mantener el servicio a los clientes que ellos mismos gestionaban en la empresa extinta. “Empezamos de un día para otro, sin tener ni cámara, ni teníamos nada… Íbamos a Mercamadrid, comprábamos, repartíamos y nada más”, recuerda su gerente, Jesús Manuel Pascual, que junto a su socio Juan Pablo Galán dirigen la compañía.
El crecimiento fue rápido y progresivo. Tras un año trabajando con una cámara alquilada, Disabu se trasladó a su actual sede en Vicolozano, donde opera con amplias instalaciones de frío que duplicará en 2026.
El catálogo de Disabu ha evolucionado al ritmo del mercado y las demandas del canal horeca. “Nosotros distribuimos todo tipo de pescado fresco y marisco. Todo tipo de congelados… Pescados, mariscos, precocinados, verduras, carnes congeladas. Luego trabajamos también ahumados, salmón, anchoa, boquerones en vinagre…”, según enumera su responsable.
La diversificación de referencias es, para el gerente, un elemento clave para dar servicio completo a los profesionales: “Hace 20 años había 200 referencias, pero hoy tenemos cerca de 350, y si vemos una referencia factible, la incorporamos al catálogo”.
Las últimas tendencias, especialmente la quinta gama, también han sido integradas, con “productos que ya vienen preparados, solo para meter al horno y que no dan trabajo, y que se están integrando bastante en el mercado”.
Fresco y congelado
El diferencial, insiste, está en ofrecer tanto fresco como congelado según la necesidad del cliente. “Hay empresas que venden congelado, igual que nosotros, pero nosotros además damos la opción de que si el cliente lo quiere en fresco, se lo damos. La lubina, la dorada, la merluza… todos los productos los tenemos en los dos tipos”, según destaca.
El grueso del negocio se articula alrededor de la restauración. “Un 10-15% son tiendas y colectividades; el 80% es todo restauración”, pero también existen ventas al público en sus instalaciones de Vicolozano, “pero además vendemos al público por boca a boca. ‘Tú mañana me llamas, oye, necesito tal, y te lo llevamos a casa’”. El trato directo y la preventa presencial son elementos estructurales del modelo de negocio, con comerciales que recorren a diario todas las rutas para garantizar un contacto constante para servir los pedidos enseguida.
Además, los servicios no se detienen en fin de semana. “Trabajamos sábados y domingos siempre, con un equipo de guardia. Si un cliente se queda sin género, siempre hay dos trabajadores que trabajan sábados y domingos”, lo que les diferencia de otras compañías. Incluso productos como el hielo para hostelería cuentan con atención específica: “Si hay establecimientos que tienen mucho jaleo, pues no les dejamos sin servir”.
Flota frigorífica renovada
El control de temperatura es un aspecto crítico en la distribución de pescado y congelados. Por ello, la compañía destina recursos constantes a renovar vehículos, actualizar equipos y reforzar la capacidad logística. “Todas nuestras furgonetas están equipadas con equipos de frío de -20 grados. Este año hemos incorporado dos vehículos nuevos y lo que hacemos es renovar la flota continuamente”, señala Pascual.
La inversión reciente en equipamiento ha sido notable. La empresa cuenta actualmente con hasta diez vehículos preparados para el transporte frigorífico, incluidos los coches de comerciales, que pueden transportar muestras en óptimas condiciones.
La hoja de ruta de la empresa se centra en ampliar instalaciones y duplicar la capacidad de frío en Vicolozano y doblar en metros cúbicos en frío. El objetivo: consolidar el crecimiento, responder a una demanda cada vez más diversificada y mantener los estándares de servicio que han hecho de Disabu una referencia en Ávila, Segovia y la zona norte de Madrid.
![[Img #165264]](https://avilared.com/upload/images/11_2025/2066_disabu2.jpg)





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.208