Romance para conjurar poetas ‘zen’

Luis Miguel Gómez Garrido

Asístanme los pies de este romance/
en propinar patadas, coces, tainas/
a tantos versos de sutil hondura/
y penetrados de ternura ingrávida.

Acunadas por éxtasis de sombra,
se estremecen, idólatras, sus almas;
las energías bullen y se agitan
en la mueca burlona de su karma.

Poemas hueros, templos del vacío,
los de razón etérea y undivaga:
dignos sois de pender como trofeos
de las orejas de un orondo lama.

¿Y qué decir del malogrado haiku,
tan mentado por mentes inspiradas
que transmutan el hálito poético
en síncopa de ocasos y alboradas?

Lejos quiero de mí tantos orates
que reducen a suspiros las palabras
y con crepúsculos, temblor de luz,
sus éticas poéticas apañan.

Quédense con sus versos esqueléticos,
sintéticos, trasunto de fantasma,
con sus vagos espíritus nipones
que acarician al pez de la mañana.

Quiero más adobar unas coplillas
al calor de la lumbre de mi casa;
que en sentencia, gracejo y concisión,
la copla es pura esencia de mi alma.

        Castellanos de Moriscos (Salamanca), 14-II-2014

(3)
Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.101

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.