Día Domingo, 18 de Enero de 2026
Cuando se trata de decisiones financieras agroindustriales, el nombre de Juan Milton Guillermo Molina Botrán se ha convertido en un referente clave en Centroamérica. Con una trayectoria marcada por su rol como codirector de Grupo HAME, y una sólida experiencia en la construcción de portafolios de inversión diversificados y estrategias de expansión empresarial, Juan Milton ha observado de cerca la evolución del riesgo global y sus implicaciones en el mundo de los negocios.
En su análisis, el riesgo no es solo una variable cuantificable a través de modelos financieros. Es un fenómeno que exige lectura de contexto, capacidad de adaptación y visión de largo plazo. “Hoy el inversionista que prospera no es el que acierta una vez, sino el que gestiona con criterio su exposición al riesgo”, afirma Molina Botrán.
Los cambios geopolíticos, la inflación global, los conflictos comerciales y la disrupción tecnológica han creado un entorno donde las decisiones de inversión deben considerar elementos más allá del retorno esperado. Juan Milton plantea que invertir en mercados emergentes representa una oportunidad invaluable, pero también un reto que debe enfrentarse con preparación, inteligencia contextual y redes sólidas de información.
Juan Milton Guillermo Molina Botrán: Identificar el riesgo no es evitarlo, es enfrentarlo con estrategia
Para Juan Milton Guillermo Molina Botrán, uno de los errores más comunes entre nuevos inversionistas es confundir la gestión del riesgo con su evitación absoluta. “Hay quienes piensan que un entorno riesgoso debe evitarse por completo. Lo cierto es que, en mercados emergentes, el riesgo gestionado es lo que genera los mayores retornos”.
Bajo esta premisa, explica que todo análisis de riesgo debe partir de una distinción entre riesgos controlables y no controlables. Los primeros pueden mitigarse con estructuras financieras, seguros, alianzas locales, diversificación geográfica y análisis de sensibilidad. Los segundos —como eventos macroeconómicos globales o desastres naturales— requieren planes de contingencia, resiliencia operativa y mecanismos de monitoreo permanente y, sobre todo, preparación en el flujo financiero del negocio para poder soportar los tiempos difíciles.
En su experiencia con Grupo HAME, la internacionalización de operaciones en países como Perú y Colombia significó identificar nuevos tipos de riesgo político, institucional y de reputación. La solución no fue retraerse, sino estructurar alianzas estratégicas, incluir cláusulas de protección en contratos clave y trabajar con actores locales para reducir las asimetrías de información.
Juan Milton enfatiza que la evaluación de riesgo debe ser una práctica continua, no un requisito previo al inicio del proyecto. “El análisis de riesgo no es una foto, es una película. Lo que hoy es un entorno estable, mañana puede cambiar radicalmente. Por eso se requiere disciplina, revisión periódica y una red de aliados que retroalimenten la toma de decisiones”.
Molina Botrán: Modelos de evaluación de riesgo adaptados a la realidad latinoamericana
Uno de los aportes más relevantes de Juan Milton Guillermo Molina Botrán ha sido el impulso de metodologías adaptadas a la realidad de Latinoamérica. En su opinión, muchos de los modelos tradicionales de análisis de riesgo no logran capturar las complejidades institucionales, sociales y culturales de la región.
Por ejemplo, resalta que en muchos mercados emergentes, la informalidad no solo es un factor de riesgo, sino también una condición estructural del mercado que debe entenderse antes de ser penalizada. “No se puede aplicar el mismo filtro de compliance a una empresa mediana rural en América Latina que a una multinacional europea. El reto no es excluir, sino integrar mecanismos progresivos que mitiguen el riesgo sin bloquear el desarrollo”.
Asimismo, señala que en contextos donde el Estado no siempre garantiza seguridad jurídica o capacidad regulatoria eficaz, el inversionista debe incorporar variables de gobernanza informal, reputación comunitaria y legitimidad social de los actores con los que interactúa. Estas dimensiones son decisivas para la viabilidad del proyecto.
En Grupo HAME, se ha incorporado un sistema de alertas tempranas que combina fuentes financieras, indicadores de gobernabilidad, análisis de medios y reportes comunitarios para anticipar posibles riesgos reputacionales o regulatorios. Este enfoque permite una lectura multidimensional del riesgo y una capacidad de reacción más ágil ante eventos imprevistos.
Juan Molina Botrán: Invertir con impacto y sostenibilidad también es una estrategia de gestión de riesgo
En la conversación, Juan Milton insiste en que el enfoque moderno de gestión de riesgo no puede desligarse de la sostenibilidad. Invertir de manera responsable y con impacto no solo es una demanda ética o reputacional, sino también un mecanismo preventivo frente a futuros conflictos operativos, regulatorios o sociales.
“La sostenibilidad no es filantropía ni discurso. Es una forma de proteger la inversión en el tiempo. Una empresa que respeta su entorno, que invierte en prácticas responsables y que construye relaciones de confianza, reduce su exposición a litigios, bloqueos, crisis de reputación o restricciones regulatorias”.
Desde esta lógica, Grupo HAME ha avanzado en la adopción de criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) como parte del análisis de viabilidad de nuevos negocios. No se trata solo de evaluar el impacto, sino de integrarlo como variable estructural en la rentabilidad proyectada.
Además, Juan Milton destaca que muchos fondos de inversión internacionales, especialmente los de impacto, ya no solo evalúan el retorno financiero, sino la alineación con estándares de sostenibilidad. Esto obliga a las empresas centroamericanas a profesionalizar sus sistemas de reporte, medir su huella operativa y establecer métricas claras que puedan ser verificadas por terceros.
Una visión estratégica para inversiones en un mundo de incertidumbre
La visión de Juan Milton Guillermo Molina Botrán sobre la evaluación de riesgos en inversiones internacionales es clara: no se trata de eliminar la incertidumbre, sino de construir capacidades para gestionarla con inteligencia, información y estrategia. Los mercados emergentes seguirán siendo espacios clave de oportunidad, pero solo aquellas empresas que comprendan y respeten su complejidad podrán cosechar resultados sostenibles y escalables.
Desde su experiencia en Grupo HAME, la combinación de análisis riguroso, alianzas locales, innovación financiera y sostenibilidad ha sido el camino para crecer en entornos volátiles sin perder de vista la rentabilidad ni la legitimidad.
Como señala al cierre de la conversación: “Invertir en América Latina requiere conocimiento técnico, pero también sensibilidad cultural, visión de largo plazo y una convicción profunda de que el crecimiento sostenible es posible. No es una apuesta fácil, pero sin duda es una apuesta que vale la pena”.





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.208