La Virgen de las Angustias es refugiada de la lluvia en la iglesia de San Ignacio. La Virgen de las Angustias es refugiada de la lluvia en la iglesia de San Ignacio.

Tras el retraso en la salida

“Si hubieran salido a las ocho esto no hubiera pasado”: la lluvia arruina la procesión del Viernes Santo

Carlos de Miguel Ver comentarios 14 Viernes, 18 de Abril de 2025 Tiempo de lectura:

Las estimaciones han fallado estrepitosamente: la procesión del Viernes Santo se ha retrasado por la posibilidad de lluvia, pero salir, ha salido, y cuando no había transcurrido media hora, ha empezado a llover y todo se ha venido al traste.

“Si hubieran salido a las ocho esto no hubiera pasado”, se ha escuchado decir a más de una persona que huía de la lluvia en la plaza del Teniente Arévalo.


La Procesión de la Pasión y Santo Entierro ha reunido a miles de personas en su recorrido. A las 20 horas, momento previsto de salida, se alternaba nubes y claros, pero la gente esperaba impaciente. Cuando han visto que no las puertas de la Catedral no se abrían y algunos capuchones se asomaban, han supuesto que había que esperar. La decisión ha sido esperar media hora, si bien en este tiempo el cielo se ha oscurecido, pero tampoco había amenaza de precipitaciones.


Y a las 20,25 ha comenzado a discurrir el desfile, si bien de los cinco pasos que parten de la catedral, dos se han quedado dentro, los considerados más delicados: El Prendimiento, representación del momento en que Jesús es arrestado, y La Caída, imagen de la dureza del camino hacia el calvario. Se han visto los de la Cruz Desnuda, el Santísimo Cristo de las Murallas y Nuestra Señora de las Angustias, acompañados de numerosos penitentes de todas las entidades, con lo que había una clara desproporción entre las escasas imágenes y los numerosos capuchones.


La comitiva ha avanzado hasta la iglesia de San Ignacio de Loyola, donde esperaban los penitentes del Real e Ilustre Patronato de Nuestra Señora de las Angustias y Santo Sepulcro, con su primera imagen, el Santo Sepulcro, que lleva delante un niño convertido en pequeño ángel, como es tradición.


Justo cuando iban a unirse a la cola del cortejo que había salido del templo catedralicio, ha comenzado a llover con ganas. Se han abierto los paraguas. Eran las 21 horas. El Santo Sepulcro, en la misma puerta, ha sido introducido en el templo. Y la imagen de las Angustias, la última de la comitiva, ha sido refugiada con prontitud en San Ignacio, ante la espantada del público que llenaba la plaza.


Mientras tanto, el resto de los pasos han sido trasladados hasta la catedral, después de intentar introducir al Cristo en San Juan, pero su altura no lo ha permitido. Así ha acabado el Viernes Santo de una Semana Santa en la que el mal tiempo ha deslucido ya numerosos desfiles.

(14)
Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.218

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.