Jesús Manuel Sánchez Cabrera, alcalde de Ávila, en rueda de prensa. Jesús Manuel Sánchez Cabrera, alcalde de Ávila, en rueda de prensa.

El alcalde evalúa los efectos

Entre el peligro y la calma, la mirada puesta en el deshielo de la Paramera y La Serrota

Andrea Pozo Ver comentarios 5 Lunes, 10 de Marzo de 2025 Tiempo de lectura:

Tras las inundaciones del fin de semana en Ávila por los desbordamientos de los ríos Adaja y Chico, el alcalde de la capital, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha advertido de las crecidas que puedan producirse en los próximos días por el deshielo en la Sierra de la Paramera y en La Serrota.

El alcalde de la ciudad, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha explicado la situación vivida durante el fin de semana debido a las intensas lluvias provocadas por la borrasca Jana, que ha dejado importantes inundaciones en la ciudad.

 

Según ha relatado el alcalde, hace tan solo unas semanas la preocupación principal era la sequía, con previsiones meteorológicas que anunciaban un invierno seco y embalses en niveles bajos similares a los de 2019. Sin embargo, la llegada de la borrasca Jana ha cambiado por completo el escenario, generando un aumento significativo de los caudales de los ríos Adaja y Chico.

 

“El sábado por la tarde-noche se desbordaron ambos ríos en el casco urbano, afectando a calles como Obispo Acuña, Mancebo de Arévalo y Maldonado, que se encuentran en zonas inundables, según la Confederación Hidrográfica del Duero”, explicó Sánchez Cabrera.

 

La situación fue crítica durante la madrugada del sábado al domingo, cuando el río Adaja alcanzó su nivel máximo, quedando a un palmo de desbordar el puente de Juan Pablo II, en la Nacional 403. Sin embargo, a media noche la tendencia cambió y el nivel del agua comenzó a descender.

 

El alcalde ha resaltado que, afortunadamente, la situación fue distinta a la vivida en Valencia o Albacete, ya que en Ávila la inundación se produjo por un aumento progresivo del nivel de los ríos y no por fuertes lluvias concentradas en poco tiempo.

 

Máximo nivel

Los trabajos de emergencia, en los que participaron Policía Local, Bomberos, Protección Civil, Guardia Civil y Policía Nacional, lograron estabilizar la situación durante la madrugada del domingo. Según el alcalde, el nivel máximo del río Adaja se alcanzó sobre las 0,30 horas de la madrugada del domingo y, a partir de ese momento, “comenzó a estabilizarse el caudal del río y luego poco a poco comenzó a descender”.

 

El alcalde ha resaltado la coordinación con la Confederación Hidrográfica del Duero, que permitió monitorizar en tiempo real la evolución de los ríos: “hemos hecho el seguimiento continuamente y ahora mismo estamos en torno a los dos metros de nivel de agua, algo aceptable”.


Asimismo, ha destacado el trabajo conjunto con la Junta de Castilla y León y la Subdelegación del Gobierno, asegurando que “trabajamos muy bien entre las administraciones, especialmente en situaciones de emergencia”.

 

Aunque la situación parece haberse estabilizado, el alcalde ha advertido que se mantiene la alerta debido al riesgo de un nuevo episodio de inundaciones si se produce un deshielo brusco en la Sierra Paramera y la Serrota. “Afortunadamente, las temperaturas son bajas, lo que nos ayuda a que el deshielo sea paulatino”, ha señalado.

 

Sin evacuaciones

A pesar de los esfuerzos, algunas zonas como la huerta del Tous y Las Sanguijuelas se vieron afectadas, aunque no fue necesario evacuar a nadie. Asimismo, el viento, con rachas de hasta 80 kilómetros por hora, provocó destrozos en edificios y árboles caídos, especialmente en la Escuela Oficial de Idiomas y en algunas instalaciones deportivas que tuvieron que ser clausuradas por seguridad.


Los bomberos se encontraron con dificultades para realizar trabajos en altura el sábado por la mañana debido a la peligrosidad de subir a la escala o al brazo articulado con esas condiciones. Finalmente, esas incidencias pudieron ser atendidas el domingo por la mañana, tras dedicarse previamente a tareas de achique de agua y seguridad ciudadana.

 

Además, se mantiene el nivel 1 del plan de inundaciones (Inuncyl) de la Junta de Castilla y León para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Por el momento, se trabaja en la limpieza de las zonas afectadas y en la vigilancia constante para evitar nuevos episodios de riesgo. 
 

Por otro lado, hubo federaciones deportivas que decidieron suspender los partidos de forma preventiva para evitar cualquier riesgo en las instalaciones deportivas.
 

Finalmente, Sánchez Cabrera ha defendido las medidas adoptadas para garantizar la seguridad de los ciudadanos, incluyendo la clausura de instalaciones deportivas, como la Cubierta Multiusos, en la que en este momento se encontraba gente  practicando deporte. “Mi responsabilidad como alcalde es garantizar la seguridad. Lo he hecho muchas veces y lo seguiré haciendo siempre que sea necesario. No voy a permitir nunca que haya una vida en peligro y mucho menos de menores de edad”, ha concluido.

(5)
Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.