Del Viernes, 09 de Enero de 2026 al Domingo, 11 de Enero de 2026
La Fundación Santa María la Real ha elaborado un informe sobre el impacto de los incendios en el paisaje cultural a partir de los efectos del gran incendio forestal ocurrido en la Sierra de la Paramera en 2021.
El informe, financiado por el Programa Investigo, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, pone de manifiesto que, “aunque los incendios forestales son comúnmente asociados con la devastación del patrimonio natural, también afectan al patrimonio cultural, especialmente a los paisajes culturales”, según Gumersindo Bueno, coordinador del proyecto.
En este sentido, apunta que “el fuego puede tener diferentes efectos en función de su intensidad y duración”, por lo que “para poder prevenir es necesario conocer no solo el comportamiento de las llamas, sino las condiciones previas de la zona que queremos proteger”.
Además, advierte que el cambio climático “está aumentando el riesgo de sufrir incendios forestales extremos, dado que los paisajes están expuestos al incremento de las temperaturas y a sequías prologadas”, con lo que el fuego puede afectar a los paisajes culturales y a su patrimonio, “especialmente a los yacimientos arqueológicos, que suelen ubicarse en zonas forestales o rodeadas de vegetación”.
Puente de Muñico
En el caso del fuego de la Sierra de la Paramera, que comenzó en Navalacruz, “afectó a 22.000 hectáreas, incluidos elementos arqueológicos como el castro de Ulaca”, donde “la mayor parte del patrimonio sufrió daños leves”. “Sin embargo, en algunos elementos, como el puente de Muñico, en Riatas, el daño fue mayor, dado que colapsó por los efectos del fuego sobre su estructura”, ha destacado.
Entre las principales conclusiones del informe está “la falta de medidas de protección que presenta el patrimonio cultural ubicado en terrenos forestales”. Por ello, se recogen una serie de recomendaciones y pautas que permitan mejorar esta situación, entre ellas “la necesidad de concienciación y divulgación en una doble dirección”. Por un lado, “concienciar a la sociedad y a los gestores de bienes culturales de los riesgos y peligros que entraña un incendio” y, por otro, “formar e informar a las brigadas de extinción para que tengan identificados y ubicados los bienes culturales y sepan cómo actuar sobre ellos”.
Otra de las acciones necesarias es el diseño y redacción de planes específicos de prevención de incendios para cada bien, con “pautas que deberán ser consensuadas entre expertos en patrimonio cultural y en extinción de incendios forestales”, según el informe.
Junto a estas recomendaciones generales, el estudio recoge otras concretas, como el uso de nuevas tecnologías y, especialmente, drones, para reconocer y detectar incendios, evitando que se propaguen. La creación de paisajes mixtos o el desbroce de las zonas cercanas a bienes culturales son otras de las acciones de prevención.
“La supervivencia de los bienes culturales que se encuentran en entornos naturales corre un grave peligro, si no se establecen medidas de protección adecuadas para cada elemento”, señala el coordinador del proyecto.





Surtietense | Miércoles, 15 de Enero de 2025 a las 01:39:20 horas
Si un incendio del motor de un vehículo en la cuneta provocó, un día de alerta roja, pese a que los ocupantes avisaron inmediatamente un incendio de 22000 Hectáreas... ninguna comarca estaba y está a salvo. Hace varios lustros que la política forestal del siglo XX no vale, pero aquello se tapó y dudo se haya cambiado nada. En los lugares desérticos pocos fuegos son peligrosos porque no hay casi nada que arda, hacia eso vamos.
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