Día Lunes, 02 de Febrero de 2026
En una casa hay problemas que son muy visibles, como las humedades, pero existen otros que no se perciben y que son mucho más peligrosos, como es la presencia del gas radón.
Este es un gas radiactivo que no huele ni tiene color. Lo produce el suelo de manera natural y se puede colar en las viviendas, pudiendo provocar problemas de salud graves.
¿Qué es el gas radón y por qué es peligroso?
El radón es un gas radiactivo que se origina a partir de la desintegración natural del uranio presente en suelos y rocas. Al ser más pesado que el aire, tiende a acumularse en espacios cerrados y poco ventilados, como sótanos y plantas bajas.
La exposición prolongada a niveles elevados de radón aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Ahora mismo, es la segunda causa más común de esta enfermedad después del tabaquismo.
Existen zonas de España en las que tenemos una presencia mayor de este gas. Por ejemplo, lo vemos en varios lugares del centro peninsular, donde hay suelos de granito. Estos suelos son muy ricos en radón porque el granito contiene grandes cantidades de uranio.
¿Cómo entra este gas en las viviendas?
Al igual que ocurre con cualquier tipo de gas, el radón se va a filtrar por las grietas que encuentre. Fisuras en las paredes, grietas en los cimientos, juntas de la construcción o incluso por medio del agua de los pozos, el gas se meterá dentro de las viviendas.
Mediciones para saber si hay gas radón en casa
Ya sabemos que el gas es peligroso y de dónde viene, así que ahora tenemos que averiguar si está presente en nuestra casa. Para ello, lo mejor es contratar a una empresa especializada y esta hará mediciones a corto y a largo plazo.
Las primeras duran menos de 90 días y sirven para ver si hay radón en casa. Si la concentración es preocupante, se harán mediciones a largo plazo. Estas son de más de tres meses y ofrecen medidas muy fiables.
Se sabe que a partir de 300 becquerelios por metro cúbico (Bq/m³) ya hay un riesgo alto para la salud, aunque la OMS recomienda tomar medidas mucho antes, justo cuando se superan los 100 Bq/m³.
No es necesario abandonar la casa si tiene radón
Es normal asustarse si tras una medición la cantidad de radón es alta, pero eso no implica que haya que dejar la vivienda. De hecho, hay muchas medidas que se pueden tomar.
Una de ellas, y la más económica, es ventilar la casa a menudo. Solo con ese gesto los niveles se reducen bastante.
Otra medida consiste en sellar las grietas y las fisuras de los cimientos y las paredes, por lo que se impide que se cuele en el interior. Si no es suficiente, ya es posible colocar un sistema que extrae el gas del subsuelo antes de que pase al inmueble.
Por último, se puede presurizar el sótano. Se aumenta la presión del aire en esa zona, de forma que se impide que el gas suba a la casa.





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