Gracias a la colaboración con el Ayuntamiento de Ávila, para el que trabajan desde hace 25 años, tres personas con discapacidad de continuo y dos en apoyos semanales, se encargan de los jardines de la Encarnación y el Pradillo (La Cacharra, Prado Sancho, ermita del Resucitado, avenida Inmaculada, San Andrés, Santa María de la Cabeza, San Martín, San Andrés, La Marina la Encarnación).
Con la Junta de Castilla y León trabajan en el campus de la Universidad de Salamanca y en los centros de día, en el sector privado con numerosos particulares a los que hacen el mantenimiento de sus jardines, y para grandes clientes como el Parador.
“Las personas con discapacidad (23 en el 2023) no solo son dependientes del Estado, sino que contribuyen a él, siendo en algunos casos los sustentadores de sus familias, parejas y padres”, se destaca desde Fundabem.
Para ello consideran “fundamental” que la colaboración con la Administración Pública “se mantenga, para que las personas con discapacidad intelectual sigan siendo independientes, que crezcan a nivel emocional, personal, humano y laboral”.
En esa labor, Fundabem destaca el “doble objetivo” que logran: que “el trabajo tenga menos costes a la administración, puesto que al ser centro especial de empleo el coste es del 50% más barato que empresa privada y un 100% más barato que si fuera la propia Administración la que lo llevará a cabo”, además de que “las personas con discapacidad intelectual, de muy difícil inserción, consiguen un puesto de trabajo estable”.
Abulense | Miércoles, 17 de Enero de 2024 a las 17:41:05 horas
Me parece perfecto, tendrían que contratar a más gente así y seguirlos dando trabajo. Da gusto ver como dejan las zonas que mantienen y con que detalle trabajan. Mejor que los jardineros propios del ayuntamiento cien mil veces.
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