Del Viernes, 30 de Enero de 2026 al Domingo, 01 de Febrero de 2026
Ermita de La Lugareja, en Arévalo.La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha ratificado el fallo que emitió en julio de 2020 la Audiencia Provincial de Ávila, confirmando que la diócesis abulense es la propietaria de la ermita de la Asunción de Nuestra Señora de Gómez Román, conocido como La Lugareja, en Arévalo.
De esta forma, el Supremo da la razón a la Audiencia Provincial, que hace más de dos años revocó la sentencia emitida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Arévalo en enero de 2020, reconociendo la titularidad privada de este templo situado a las afueras de la capital de La Moraña.
Ese fallo hizo que quien reclamaba su propiedad, presentara recursos extraordinarios por infracción procesal y de casación ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, que esta última ha "inadmitido", tal y como ha informado el Obispado de Ávila.
El auto del Supremo declara la "firmeza" de la sentencia de la Audiencia Provincial de Ávila, "poniendo fin a un litigio iniciado hace años".
Así, la Justicia pone punto y final a un largo tiempo de litigio entre el Obispado abulense y un particular, que reclamaba su propiedad, al que la Audiencia Provincial le condenó a "pagar a la parte actora la totalidad de las costas causadas en la primera instancia".
Desamortización
Este litigio viene derivado del proceso de desamortización de las propiedades de la Iglesia, dejando al margen los edificios de las iglesias parroquiales, de manera que el hecho de que fuese desamortizada la finca en la que se asienta esta ermita (El Lugarejo), no implica que el templo fuera objeto de desamortización, ni de venta posterior.
Ahora, el Tribunal Supremo pone punto y final a este litigio, reconociendo la propiedad de La Lugareja a la Diócesis de Ávila.
La Lugareja, declarada monumento histórico-artístico el 4 de junio de 1931, fue construida en el siglo XII y la parte que aún se conserva corresponde a lo que en su día fue la cabecera de la iglesia del convento cisterciense de Santa María de Gómez Román. Dicho convento fue abandonado hacia 1240 por sus ocupantes y entregado a monjas de la orden del Císter.
Cuenta con un ábside triple decorado con una serie de arcos y sobre el crucero se encuentra un cimborrio montado en el interior a base de una cúpula sobre pechinas, decorado en la parte exterior por una serie de siete arcos de ladrillo en cada fachada.





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.58