Del Viernes, 16 de Enero de 2026 al Miércoles, 21 de Enero de 2026
A pesar de que España sea uno de los países con mayor porcentaje de adultos que solo saben hablar un idioma, esta situación se está revirtiendo en el caso de los más pequeños.
La educación bilingüe sigue creciendo en nuestro país y queda reflejado, por ejemplo, en el colegio British Council School. Este instituto imparte la enseñanza del inglés a partir de los 2 años y tiene un 80 por ciento de las asignaturas en este idioma. Que los niños estén inmersos en una segunda lengua desde tan pequeños afecta positivamente en su desarrollo cognitivo. Además, les brinda más herramientas para alcanzar el mismo nivel que un nativo y, a futuro, convertirse en políglotas. Estos son los beneficios de crecer en el bilingüismo.
Promueve el pensamiento analítico
Los niños que aprenden un segundo idioma desde pequeños tienen un mayor entendimiento sobre la relación de una palabra con otra y los significados arbitrarios que estas adquieren. El aprendizaje de otra lengua incide en sus capacidades analíticas, por lo que desarrollan mejor el pensamiento abstracto. Además de aplicar estas habilidades en la comprensión del idioma, el niño aumenta su capacidad intelectualidad con una capacidad que podrá utilizar en muchos otros aspectos de su vida. Varios estudios comprueban que, al ser bilingües desde temprana edad, adquieren herramientas mucho más completas para estudiar otras asignaturas.
Mejora la pronunciación
Uno de los grandes problemas de los españoles en torno al aprendizaje del inglés es la pronunciación. Al aprender desde pequeños, los niños interiorizan más los sonidos del idioma, la entonación y el acento. Esto es más difícil de aprender con los años porque nuestra capacidad de interiorizar los sonidos no aumenta. Es por ello que los niños que son bilingües desde pequeños tienen más herramientas para alcanzar el nivel de un nativo.
Aumenta su capacidad de concentración
Los niños que estudian dos idiomas tienen una mayor capacidad de concentración. Esto se debe a que el aprendizaje de una segunda lengua requiere enfocar toda la atención en ello. Así, los niños entrenan esta habilidad para poder concentrarse también en otras actividades.
Potencia la creatividad
Aprender un idioma desde pequeño cambia las estructuras cerebrales. Esto quiere decir que los niños bilingües tienen dos formas de percibir el mundo que los rodea. La flexibilidad que adquiere el cerebro hace que se potencie la creatividad. Esto no solo se refiere a su capacidad artística, sino también al modo de solucionar problemas.
Desarrolla la sensibilidad y la tolerancia
Como pueden diferenciar el tipo de información que reciben, los niños bilingües tienen una mayor capacidad para ponerse en el lugar del otro. Esta habilidad en la comunicación es indispensable, ya que estos niños pueden explicar mejor las cosas y adquieren una mayor conciencia respecto de qué entendió la otra persona. Por otro lado, esto también desarrolla la tolerancia. Además de tener más paciencia al momento de dar una explicación, los niños están abiertos a otras perspectivas. Esto también se da en lo cultural, ya que la exposición al idioma los sumerge en la cotidianeidad de otras personas que viven y piensan diferente.





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