Tribuna

Reflexiones de un ganadero tras un ataque de lobos

Tribuna Ver comentarios 5 Jueves, 15 de Noviembre de 2018 Tiempo de lectura:

Nada hacía pensar que el pasado sábado 10 de noviembre, aunque hubiera dado lo mismo cualquier otro día, lo digo porque el campo, y en especial la ganadería, no entiende de vacaciones, ni días de descanso…..Como les decía, nada presagiaba lo que iba a encontrarme en mi explotación.

[Img #91835]

 

La noche anterior había sido difícil, una ternera no conseguía alumbrar de manera natural a su cría, fue preciso recurrir al veterinario para que facilitara el trabajo de parto, que finalmente fue satisfactorio, y  gratificante para mí, ver cómo el trabajo de todo un año por fin tenía resultados, o eso creía yo...


Como les relataba al principio, lo primero que hice en mi jornada fue comprobar que todo iba correctamente, había dejado a la madre y la cría en un recinto vallado, con el fin de que la recuperación fuera lo más tranquila posible. Pero nada más lejos de la realidad, me estampé con un espectáculo que el ganadero que lo ha vivido sabe a lo que me refiero, no tenía horas de vida y había sido devorada por los lobos, ante la mirada supongo, del resto del ganado y de la madre.


Aún no me he presentado, mi nombre es Jesús Corredera , y vivo en el municipio de Mirueña de Los Infanzones, al sur de la provincia de Ávila, sacudido fuertemente por la despoblación, un problema común en los tiempos que vivimos, pero no es el único….


Vengo de una familia ganadera por tradición y, en mi caso, por vocación, y supongo que lo que en principio era una ocupación de agrado y gusto por mi parte, se está empezando a convertir en una pesadilla para todos los que amamos esta profesión, casi de riesgo, porque trabajar de sol a sol y defender lo tuyo para que sea el alimento de estos animales, que no digo yo que cumplirán su función, aunque aún no la he encontrado…


Bien sé de lo que hablo: llevo varios ataques de lobos, buitres y demás fauna salvaje, descontrolada y ajena a mi explotación, a la que tenemos que alimentar para que crezcan sus camadas, a costa de las nuestras…


Han pasado unos días desde el ataque y quiero comprender, pero no lo consigo, cómo las Administraciones con las competencias transferidas, y por tanto, la Junta de Castilla y León, responsable de establecer políticas y programas de compensación de daños ocasionados por la fauna silvestre, no utiliza todos los mecanismos para mitigar los ataques de lobos en la cabaña ganadera, que tienen aprobados y/o previstos ante esta plaga de lobos.


Hace un par de meses, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se lamentaba en Bruselas del incremento de este animal en los últimos meses, testigos de estas palabras la Dirección General de Medio Ambiente, de la Comisión Europea, y propuso el control y la toma de medidas para proteger la especie… del lobo, por supuesto… Y yo me pregunto, ¿quién protege a nuestro ganado y a nosotros, los ganaderos? Porque están desplazando a la actividad,  avocada a la intensificación de las cabañas, perdiendo la calidad y excelencia, esa de la que tanto nos gusta alardear como especie y raza autóctona. Les aseguro, que la actividad está en peligro.


Sé que lo tienen difícil señores, que la convivencia entre el lobo y ganadero está lejos de resolverse, pero sí podrían los agentes medioambientales autorizados, que lejos de imágenes polémicas de lobos atados a ruedas, puedan llevar a cabo sus funciones con mayor diligencia, que cuando el ganadero solicita sus servicios, como yo lo hice ese día en varias ocasiones, esté operativo y que sea capaz de acudir a “determinar” la causa de la muerte de mi ternero, viendo la foto que les adjunto no es muy difícil, pero sí es requisito imprescindible para solicitar la ayuda compensatoria, y tratar de dar caza a algún ejemplar…


Alguien me dijo “es año electoral, deberían hacer algo…” Seguro que tienen previstas partidas presupuestarias para compensaciones, que ya voy adelantando a quien corresponda, van a tener que ser muy grandes, justo el doble del ejercicio anterior, y además la Administración autonómica tendrá que acelerar el ritmo en los pagos y escuchar al ganadero. Sé que la búsqueda de un equilibrio de coexistencia no es fácil, pero la realidad es que atacan casi a diario, la población del lobo ibérico es cada vez mayor, y a su vez tras el ataque de estos cánidos, animan a otras especies,  a los buitres, a rematar la faena.


Desconozco cuál es la solución, habilitarles zonas protegidas o conservación protegida y controlada, pero desde luego tienen ustedes que dar alguna, ¡este año toca!

 

[Img #91836]

(5)
Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.218

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.