Día Domingo, 18 de Enero de 2026
La Audiencia Provincial de Ávila ha condenado a Francisco Javier H.O. Quico, a 18 años y 9 meses de prisión como autor criminalmente responsable de un delito de asesinato.
La condena también incluye que, cuando salga de la cárcel, no pueda volver a Las Navas del Marqués o donde vivan los padres y la hermana de la víctima, durante siete años y seis meses. También debe pagar a los padres de Sergio Martín Peña 105.500 euros y 19.172 a la hermana.
La sentencia se ha conocido después de que el jurado declarase culpable al acusado el 1 de diciembre por la noche, horas después de que quedase visto para sentencia el juicio, cuya vista oral comenzó el 24 de noviembre.
La pena impuesta es más de un año superior a los 17 años y siete meses que pidió el fiscal, frente a la máxima pena, entre 20 y 25 años, que solicitó la acusación particular, en representación de la familia y el Ayuntamiento de Las Navas del Marqués.
En el transcurso del juicio se conoció que el asesino había actuado contra la víctima por celos, ya que había iniciado una relación con la joven que había sido su novia durante dos años.
El jurado determinó que fue un asesinato con las agravantes solicitadas por el fiscal de prevalimiento (por el lugar aislado y conocido del condenado) y de alevosía (porque el ataque fue súbito e inesperado), pero no aceptó la agravante de ensañamiento que pidió la acusación particular.
Hechos probados
Los hechos probados que detalla la sentencia son los siguientes:
"En la tarde del día 17 de Marzo de 2015, Francisco Javier G.O., Quico, mayor de edad, sin antecedentes penales, estuvo buscando a Sergio Martín Peña, apodado Flapys, por la localidad de Las Navas del Marqués, porque estaba molesto con él, dado que éste estaba iniciando una relación sentimental con Flor, que hasta dos meses antes había sido novia de Francisco Javier.
Anteriormente, Francisco (Quico) y Sergio (Flapys) mantuvieron una conversación de whatsapp, en la que el segundo realizó distintos comentarios hirientes sobre Flor, lo que, unido al resentimiento anterior, hizo nacer en Francisco el propósito de acabar con la vida de Sergio.
A las 19 horas del día 17 de Marzo, Francisco y Sergio se encontraron en las inmediaciones del centro de salud y del polideportivo de Las Navas del Marqués, estando ambos en unión de diversas personas, invitando el primero al segundo a subir a su vehículo, marca Seat, modelo León, bajo el pretexto de hablar, accediendo Sergio plenamente confiado, llegando a manifestar a un amigo, Cristian, que volvía en 10 minutos y que le cuidara dos perros de su propiedad que los acompañaban.
Sobre las 19,13 horas, ambos partieron en el vehículo citado, conducido por Francisco Javier, hacia la carretera de Peguerinos, dirigiéndose Francisco Javier hasta el cebadero o explotación ganadera que tiene su familia en el paraje conocido como El Tejo, que pertenece al término municipal de Peguerinos, con la excusa de mostrar a Sergio unos perros, conocedor de la afición de éste a dichos animales. La citada explotación se encuentra a una distancia de 8,7 km de la localidad de Las Navas del Marqués, alejada de cualquier núcleo de población, carente de iluminación de cualquier tipo y era perfectamente conocida por Francisco Javier, pues la había frecuentado desde pequeño.
Acabar con su vida
El verdadero propósito de Francisco Javier al llevar a Sergio a dicho lugar era acabar con su vida, aprovechando su conocimiento del paraje y su aislamiento para facilitar la ejecución del hecho y favorecer su impunidad.
A tal lugar llegaron sobre las 19,30 horas, por tanto de anochecida, careciendo el lugar de iluminación artificial de cualquier tipo.
En un momento dado, Francisco Javier procedió a coger un objeto contundente, que no ha sido hallado, atacando con él a Sergio con ánimo de matarle, golpeándole sucesivas veces en la espalda, cabeza, rostro y tronco. Como consecuencia de estos golpes, Sergio sufrió varias lesiones equimóticas y contusiones en cara anterior del tronco, así como una impronta romboidal en zona lumbar con infiltrados hemorrágicos en planos musculares de ambas zonas escapulares y zona dorso lumbar y varias heridas contusas y cefalohematomas en cuero cabelludo, así como contusión frontal izquierda, contusión en hemicara derecha, tumefacción en ambos párpados, herida contusa y excoriación a nivel nasal y excoriación peribucal, todo lo cual le causó hemorragias en colgajos músculo-cutáneos, aponeurosis de la bóveda craneal y hemorragia subaracnoidea.
El ataque se produjo de forma sorpresiva, impidiendo que Sergio pudiera aprestarse a repeler el ataque.
A continuación, aprovechando que Sergio, producto de los golpes, había caído al suelo, Francisco Javier procedió a ejercer una fuerte presión mantenida sobre la cara antero-izquierda del cuello de la víctima, con un objeto de unos dos centímetros de ancho, produciéndole la muerte por asfixia.
Tras matar a Sergio, en dos momentos distintos, el primero inmediatamente después de la muerte, y el segundo a partir de las 5,43 horas del día 18 de marzo, Francisco Javier trató de ocultar el cuerpo, para lo cual ató el cadáver por los tobillos con una cuerda y lo arrastró, hasta un lugar de difícil acceso, donde lo soltó sobre un arbusto. Posteriormente, decidió trasladarlo aún más lejos, hasta un prado distante unos 530 metros de la explotación. Entre ambos momentos, Francisco Javier regresó a la localidad de Las Navas del Marqués, donde se encontró con varias personas, con las que mostró una total normalidad.
Cavó una fosa
Una vez tuvo el cuerpo en el prado referido, Francisco Javier cavó una fosa de aproximadamente 1,85 metros de largo, por 55 centímetros de ancho y 25 centímetros de profundidad en la que colocó el cadáver, boca abajo, enterrando igualmente unos guantes, procediendo a continuación a rociar el cuerpo con gasolina y a prenderle fuego para impedir su identificación. Seguidamente, cubrió el cuerpo con tierra, hierba y hojas, lo que apagó el fuego, así mismo, como quiera que un talón de la víctima sobresalía de la tierra, procedió a colocar una piedra sobre el mismo, con el propósito de ocultarlo.
También encendió una hoguera, próxima al enterramiento, donde quemó la cazadora que portaba la víctima y algún otro objeto no identificado, con la finalidad de eliminar cualquier evidencia que pudiera descubrirle.
La tarde del día 17 de marzo, Francisco Javier había quedado con su madre en ir a buscarla con el coche a la salida de trabajo, llegando a proponer a Alejandro que le acompañara.
Es habitual entre los jóvenes de Las Navas del Marqués de la edad del acusado dar vueltas con los coches a modo de pasatiempo.
El día 14 de marzo Francisco no discutió con Sergio ni le amenazó de muerte, como tampoco lo había hecho nunca.
El día 17 de marzo fue la primera vez que Sergio Martín Peña acompañó a Flor al polideportivo a fin de que ésta asistiese a clase de spinning.
Sergio, además de las lesiones descritas anteriormente, también presentaba rotura del metacarpiano de la mano derecha.
De madrugada, en torno a las 5,40 horas del día 18 de marzo Francisco regresó al cebadero, encontrando a Sergio muerto y, valiéndose de una cuerda atada a los tobillos de éste, arrastró el cuerpo hasta un lugar distante unos 500 metros, donde cavó una fosa de escasa profundidad para enterrar el cadáver.
En el acto del juicio, Francisco se reconoció autor de la muerte de Sergio".





juan | Sábado, 31 de Diciembre de 2016 a las 17:58:41 horas
cadena perpetua mejor para siempre ahora la cárcel es como un hotel
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