Del Viernes, 16 de Enero de 2026 al Miércoles, 21 de Enero de 2026
Sin las tradiciones de los pañuelos y de los deseos, y sin ni siquiera ermita, la festividad de San Segundo ha resultado más que deslucida.
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La falta de previsión de la Junta ha dejado la ermita del patrón en obras para el 2 de mayo, a pesar de que la consejera de Cultura prometiera hace un año -en plena precampaña electoral- que los trabajos iban a estar terminados para este día.
Esta circunstancia ha provocado que en esta ocasión se echaran de menos las multitudinarias colas que se forman en San Segundo el día de la fiesta y las jornadas previas.
Debido a los cambios obligados por las obras sin terminar, la procesión ha llegado a la ermita de San Esteban tras una comitiva con menos gente fuera de la procesión que dentro, una situación favorecida sin duda porque la fiesta ha caído en un lunes en el que se esfumaron los madrileños que visitaron la ciudad el fin de semana a pesar de ser festivo en la Comunidad de Madrid.
En el momento que la ermita de San Esteban ha reunido más gente ha sido cuando ha llegado la comitiva con el santo vecino, momento en que los miembros de la Cofradía de San Segundo repartieron limonada y pastas mientras los integrantes del grupo Urdimbre daban sonido y color a la fiesta en forma de jotas.
Bailes en la procesión
Esos bailes acompañaron a toda la procesión desde la Catedral, desde donde salió poco después del mediodía, cuando terminó la misa oficiada por el obispo, Jesús García Burillo.
La procesión, que cerraba la Banda de Música Ciudad de Ávila, ha contado con la presencia de buen número de miembros de la Corporación municipal, con el alcalde, José Luis Rivas, al frente, y la concejala socialista, Noelia Jiménez, como abanderada.
El bullicio de los puestos de almendras de garrapiñadas y obleas, y de atracciones infantiles, también se echó en falta al haberse decidido que el entorno de San Esteban no era adecuado para su instalación. Por faltar, tampoco hubo cabezudos, que no acompañaron a los gigantones, como suele ser habitual.
Por la tarde ha tenido lugar la tradicional subasta, también con escaso público en un lunes festivo de calles vacías en la capital abulense pero con buen número de establecimientos comerciales abiertos.
Los que ha regresado a la fiesta del patrón de la ciudad fueron los fuegos artificiales, ausentes del programa los últimos años, estrenando la zona del Molino de la Losa y dejando ver inéditas panorámicas de la ciudad.
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otro | Miércoles, 04 de Mayo de 2016 a las 11:33:55 horas
Pues a mi me parece que el deslucimiento no tiene que ver con las obras... Esta fiesta no es sentida por los abulenses. Además si un años sin la ermita significa que va a quedar arreglada para un tiempo... pues merece la pena. Lo entiendo así, no creo que sea para echar culpas a nadie. Como no fuiste no te explicaron el por qué de la ampliación de plazos...
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