Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
Derecho a la libertad de expresión o delito
A pesar de la concesión de libertad, está claro que la sátira sigue estando penada en este país. En este país, en el que se dice que se defienden derechos y libertades. No es la primera ni la última detención que persigue a la clase obrera de este país.
Hablan de Constitución y de la importancia de ese proceso de supuesta construcción democrática. Sin embargo, cada día se van vulnerando nuestros derechos y nuestras libertades.
Tengan claro que esto lo vemos día a día. Con esas detenciones de tuiteros y tuiteras que osan usar las redes como vía de escarnio a esas figuras públicas, que la Constitución protege de manera especial, a pesar de la presunta igualdad ante la ley. Digo presunta, porque por mucha formalidad regulada, seguimos perdiendo a nivel de igualdad y "ganando" en los niveles de desigualdad en todos los campos (ya sea económico, social y político indudablemente).
También, es cierto que no soy ni he sido la única voz crítica que ha salido en defensa de estos artistas satíricos, que tanta falta hacen al panorama político y social español. Ya sea en algunos medios no convencionales, como en blogs de ideología comunista y o libertaria o bien, en algún que otro perfil de redes sociales que aplique algo de sentido común. Ese sentido común, que como diría mi abuelo materno, es el menos común de los sentidos. Por lo que a mí respecta, me sumo a esa crítica tan necesaria.
Pero no vamos a descuidar en seguir siendo nosotros mismos. En esa lucha diaria como lo es la denuncia, el compromiso por ese mundo mejor. Ese mundo que no merece ser silenciado. Ese rinconcito que se puede ir creando desde la burla, desde el buen humor, que corresponde a la verdadera intelectualidad. En ese continuo atrevimiento, debemos vencer a los prejuicios sociales y a las imposiciones, que desde luego no callarán ni con violencia manifiesta ni con persecución judicial. Están las simientes, nosotros las hemos de seguir labrando.
No obstante, también conviene echar un vistazo al otro frente. Sí, a ese frente que valora esta problemática de otra forma. Una forma tan diferente que llega a acusar y criminalizar a jóvenes de mi edad (o cercanos a ella), como así lo son Alfon, Ayax y Prok. En su caverna mediática, sin importar los improperios que emplean, se dirigen a esa juventud comprometida, definiéndola como asidua al hampa de este país. Esto es, los relacionan mediante datos con organizaciones criminales. O también, es recurrente, como ya sucedió con Julian Assange, que les imputen incluso delitos sexuales con el fin de denigrar su dignidad de cara a la opinión pública. Con ello, llenan horas y horas de radio y de televisión privada (y bueno, de todos es sabido, que pública también) y, páginas y páginas de medios escritos, en los que no dudan ser los dueños de esa opinión pública.
Frente a todo ello, como ya decía, estallan las redes sociales de nuevo. Y más, si sale de la cárcel el preso político más conocido de este país, Arnaldo Otegi. Gracias a este hecho, tienen motivos suficientes para seguir mareando la perdiz, para poner de telón de fondo otra vez el 'conflicto vasco', olvidándose de los verdaderos problemas de nuestro país, de nuestras calles. Somos y seguimos siendo el culo de Europa. Perdónenme por la expresión, pero eso es algo innegable. Quizá lo más revolucionario siga siendo continuar expectantes y no pasar por alto ninguna injusticia. Al menos, eso rezaba la Declaración Universal de los Derechos Humanos.




Uno | Martes, 15 de Marzo de 2016 a las 23:51:30 horas
Por fin alguien escribe cosas de sentido común en vez de propaganda ...FELICITACIONES
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