Del Viernes, 20 de Febrero de 2026 al Domingo, 22 de Febrero de 2026
Las asociaciones forestales de Ávila y Valladolid han comenzado a repartir cajas-nido entre propietarios forestales particulares con el objetivo de fomentar las poblaciones de aves insectívoras que ayuden a luchar contra la plaga de procesionaria.
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Estos colectivos aglutinan a más de 10.000 propietarios forestales particulares, entre los que se repartirán las cajas-nido para las aves.
Según las asociaciones, los suaves inviernos que se están viviendo en los últimos años, sin heladas fuertes, han provocado que la oruga de la procesionaria se extienda “de manera preocupante” por los pinares, hasta convertirse en una “plaga autóctona totalmente establecida” en la Península Ibérica a la que “es imposible, ni siquiera recomendable, erradicar por completo”.
Aunque la oruga “raramente mata a los pinos”, sí reduce el crecimiento de la masa forestal y la debilita, lo que la hace “más vulnerable” a otros patógenos, han advertido.
Para combatirla, una de las medidas es la lucha biológica, como fomentar la presencia de aves insectívoras –herrerillos y carboneros, principalmente- que se alimentan de esta oruga.
Así, las asociaciones forestales de Ávila y Valladolid han adquirido cajas-nido para propietarios asociados y se han instalado más de 500 cajas-nido durante los últimos meses.
También han lamentado que la Administración medioambiental “no apoye ni colabore” en el control de esta plaga forestal y que sea el propietario quien tenga que asumir los gastos de las medidas. Igualmente, han lamentado la prohibición de la Unión Europea de realizar tratamientos aéreos, lo que hace “muy difícil” controlar la procesionaria.
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Lena Pettersson | Lunes, 22 de Febrero de 2016 a las 11:20:11 horas
Me alegro de las dos buenas noticias recogidas en este artículo: que se promueva una medida positiva, utilzando la naturaleza como aliado, en lugar de como enemigo, y que este año se respete la legislación europea que prohibe las fumigaciones aereas. Otros años, a pesar de la normativa, sobre los pinares se ha pulverizado diflubenzurón, una insecticida no selectiva que afecta directamente a invertebrados y hongos e indirectamente a toda la fauna insectívora (aves, reptiles, pequeños mamíferos,etc. Estudios científicos también han mostrado que el difubenzuron es altamente tóxico para los organismos acuáticos (crustáceos, moluscos y peces) aparte de ser causante de cánceres, especialmente en bazo e hígado y disruptor endocrino (alterador hormonal), en mamíferos.
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