Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
Adobe de oro
Coincidiendo con el equinoccio de otoño, cuando el sol se acuesta poco después de asomarse en un suspiro por los rosetones de antiguas iglesias románicas y templos góticos iluminando durante un instante artísticos retablos, como en el monasterio de Santo Tomás de Ávila, llegamos a Gotarrendura, parada de peregrinos que se adentran en la llanura castellana, a modo de andariegos como su paisana Teresa de Jesús.
Los campos todavía lucen restos del traje dorado que deja el verano en estas tierras de pan llevar. Entre el caserío todavía quedan numerosos testimonios de la arquitectura del barro, una tradición que se manifiesta en casas y dependencias agrícolas cuyo elemento básico el adobe y uno de cuyos mejores ejemplos se observa en el palomar teresiano.
Siguiendo técnicas milenarias, la naturaleza se hace especialmente presente en la elaboración de los adobes, pues en ello la tierra se sirve del agua, de la paja que deja el campo agostado, del fuego del sol lo seca y el aire que lo aviva.
Y un material tan rústico heredado de la antigüedad para morada del hombre se ha hecho de oro en Gotarrendura de la mano y el arte del pintor Eugenio López Berrón, quien lo ha recuperado para la construcción de una casa singular que adopta forma de un cuadro ilustrado con una representación pictórica y un adobe dorado como rúbrica.
El adobe de oro de López Berrón se fabrica en un viejo caserón rehabilitado como museo de arte y etnografía. Aquí se conservan todos los utensilios y aperos de una casa de labranza y de la vida cotidiana de los hombres que vivían y sufrían en el medio rural (www.museolopezberronarte.org)
Entre trillos, yugos, cribas, mesas de matanza, un carro de mulas, cántaros y pucheros, un horno de pan, los pupitres de una vieja escuela, entre otros útiles de las viejas casonas, se celebra cada año desde hace siete un entrañable acto de entrega de esos selectivos premios adobe de oro.
El adobe de oro, como piedra angular de la arquitectura popular, es el reconocimiento generoso de los fundadores del peculiar museo a trayectorias profesionales relacionadas con el servicio público, la comunicación, la investigación y el estudio de profundas raíces de la tierra abulense con vocación universal, siguiendo aquí la estela del Hogar de Ávila en Madrid, pero en este caso desde las entrañas del medio rural.
![[Img #4494]](upload/img/periodico/img_4494.jpg)
Son casi vísperas de San Miguel, fiesta local y festividad relevante en el calendario agrícola y campesino, fecha de ferias, contratación de pastores y tiempo de vendimia. Y a estas efemérides septembrinas se han unido los adobes de oro, un premio de cultura y sociedad a paisanos contemporáneos atraídos por los valores de un peculiar museo de viejas tradiciones y arte moderno. Y todo, en un histórico pueblo castellano, que es un poco cualquiera de nuestros pueblos.
A la convocatoria festiva acompañando a los premiados acuden los lugareños, alcaldes de los pueblos vecinos, representantes institucionales, galardonados en otras ediciones, y los amigos del museo, además de estudiosos, periodistas y otros ilustrados que son recibidos por los anfitriones a las puertas del museo al son de la música de la dulzaina y el tamboril, sin olvidar la cordial bienvenida que siempre dispensa el alcalde de Gotarrendura, Fernando Martín.
El arte y la cultura son el exponente de estos premios, dice su promotor Eugenio López Berrón, quien añade: “el Adobe de Oro, es como nuestra querida tierra de la Moraña, de paja y barro, con un corazón fuerte, noble, luchador, que bien merece su baño en oro”.
En esta ocasión, los galardonados fueron la consejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, la abulense Alicia García, las expertas y estudiosas de Santa Teresa, Belén Yuste y Sonia Rivas, y el periodista Emilio Javier Gómez.
Acudieron también a recoger sus premios los premiados de ediciones anteriores que no pudieron hacerlo entonces: el periodista Faustino Hernández ‘Nino’ y el director de la Clínica Menorca, Ángel Martín.
Finalmente, a los premiados les acompañaron otros que lo fueron en ediciones anteriores como el alcalde de Ávila Miguel Ángel García Nieto, el presidente de la Diputación Agustín González, el periodista David Casillas y el historiador Francisco Vázquez.
De los premiados se reseñan sus méritos y ellos contestan agradecidos y emocionados por el reconocimiento testimoniando los valores culturales que nos unen, impactando empatía en un auditorio entregado que se reconoce parte de su identidad.
Es un ritual que dura dos horas, donde siempre está presente Santa Teresa, que no deja indiferente a un público entusiasta que llena las antiguas cuadras y corrales musealizados y habilitado ahora en un confortable salón de actos.
Las palabras que flotan en el aire se mezclan con sentimientos de paisanaje en un ambiente decorado con elementos de la cultura material de nuestros ancestros y su recreación artística hecha por Eugenio López Berrón.
Al finalizar el acto se vuelven a escuchar los sonidos tradicionales de la dulzaina y todos los invitados y asistentes son obsequiados con un ‘vino español’. con el que los anfitriones comparten y contagian su amor por el arte y la cultura popular, como también pretendemos ahora.




Mar | Jueves, 04 de Octubre de 2012 a las 13:30:08 horas
Muchas gracias. Es muy agradable leer articulos donde se entrelazan hilos de historia, cultura, tradición y se palpa el espíritu de nuestra tierra.
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