Del Sábado, 15 de Noviembre de 2025 al Domingo, 30 de Noviembre de 2025
Ovejas y cabras. Prevención de incendios
El papel del Estado siempre ha estado enfocado a cubrir aquellas necesidades que tiene el conjunto de nuestra sociedad. Es verdad que el Estado nunca debe sustituir a la iniciativa personal, sino suplir aquello donde la iniciativa privada no puede llegar puesto que ese negocio es deficitario.
Jesús Manuel Sánchez Cabrera
En los últimos años todos jugamos a ser grandes ecologistas, los que mejor reciclamos, los que cuidamos de nuestro medo ambiente, los que mejor legislamos conforme a las buenas prácticas medioambientales... Hemos convertido los espacios más bonitos de nuestra península en grandes reservas naturales, parques nacionales, regionales, reservas de la biosfera, zonas de especial protección de las aves, etcétera… Qué maravilla pasear por ellos.
Hoy nadie quiere trabajar en el campo. Ningún niño dice que quiere ser de mayor ganadero o agricultor, y si a alguno “se le escapa”, pronto su padre le tapa la boca y le dice que va a ser médico o abogado. El campo ya no es la “esperanzada mina de oro” que pudiera haber sido años atrás. Las subvenciones se huelen su fin, y conseguir que la actividad agrícola-ganadera sea rentable para mantener a una familia, con las comodidades y lujos que a todos nos gusta en el siglo XXI, se torna sumamente complicado. El sector agrícola y ganadero es uno de los pilares económicos de nuestro país, y está a punto de desmoronarse.
Siempre hemos oído que “es mejor prevenir que curar”. Que sabio refrán. Cada vez queda menos gente en nuestros campos, menos agricultores y ganaderos, menos ecologistas de los de verdad. Y digo “ecologistas de verdad”, puesto que son ellos los que mejor conocen nuestro campo, nuestras tierras, nuestros montes... La gente que vive de la tierra es la que mejor cuida de ella. ¿Y cuando ellos falten?
Año tras año, vemos tristemente como nuestros montes arden en incendios descomunales. Cada vez son mayor en número y más grandes. Esto se debe principalmente a que nuestros montes están menos aprovechados que nunca, porque cada vez hay menos ganado en el campo y porque cada vez hay más trabas legislativas y administrativas para que los ganaderos puedan aprovechar nuestros campos. El exceso de proteccionismo nunca es bueno. Como en todo, tiene que haber una entente entre las partes. Siempre en su justa medida.
Volviendo al inicio, pensamos de nuevo en el papel del Estado. Todos queremos cuidar nuestros montes, por lo que en pocos años, algo que ya se está haciendo en otros países, también se tendrá que hacer en España. La Administración tendrá que suplir la actividad diaria que el ganado venía realizando en nuestros campos: tareas de prevención. Tendrá que comprar rebaños de ovejas y cabras, y contratar pastores, para que recorran nuestros montes y riberas limpiándolos de pastos, matorrales, zarzales y ramos.
Tenemos una última oportunidad. Nuestro campo lanza un S.O.S. Yo apuesto porque se lo pongamos más fácil a la gente del campo antes que reclamar la presencia del “estado cabrero”. Aunque quizás ya sea demasiado tarde.





merherja@jcyl.es | Viernes, 29 de Noviembre de 2013 a las 09:08:53 horas
Este hombre dice lo mismo que tú, que habrá que tener cabras y ovejas "funcionarias" para limpiar los montes
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