Del Sábado, 17 de Enero de 2026 al Martes, 20 de Enero de 2026
La recuperación integral del convento de Las Gordillas y de su manzana, para alojar en él una residencia de estudiantes y una facultad gastronómica, es el objetivo de un proyecto de fin de carrera de alumno de Arquitectura.
![[Img #43430]](upload/img/periodico/img_43430.jpg)
El arquitecto Ramón Borja Castillo. que diseñó la marca del restaurante Toixos para el chef Iván Hernández, ha pensado que las ruinas podrían ser el "hotel del futuro", y ha presentado esta idea como proyecto de fin de estudios en la Universidad Alfonso X el Sabio, en el que, bajo el nombre de ‘El hotel del futuro’, debía plantear un uso complementario al propio hotel.
Para ello, Castillo se fijó en las ruinas del convento e iglesia de Santa María, Las Gordillas, donde la Junta ha comenzado a intervenir tras décadas abandonadas y la falta de respuesta de sus propietarios, a pesar que en 2007 se presentó un proyecto, apoyado por el Ayuntamiento de Ávila, de levantar un hotel, viviendas y un aparcamiento público elaborado por el arquitecto Gustavo Adolfo Vázquez Sánchez, a partir de cuyos planos ha trabajado el estudiante.
Facultad gastronómica
El proyecto debía centrarse en la creación de un hotel y buscarle un uso complementario que diera sentido a la propuesta, para lo que el arquitecto ha ideado una facultad gastronómica, que se complemente con un restaurante de cuatro tenedores que dé a la ciudad un espacio gastronómico “de calidad”.
El alojamiento para este uso docente debe de ser el de una residencia universitaria para los estudiantes que se formen en ella, por lo que dota al edificio, en la zona sur del complejo, de once habitaciones donde los residentes puedan vivir y compartir todas sus experiencias.
El complejo, que Castillo (@rb.architec en Instagram) ha denominado ‘Toixos’, igual que el restaurante del mismo nombre en la ciudad, elimina los elementos que “ya no tienen capacidad portante”, lo que implica la desaparición de los restos de la cubierta original, ante su “deplorable” estado, que sería sustituida por otra con acabado metálico en zinc, mediante pórticos de madera laminada.
En el claustro del convento, por su parte, se instalaría el comedor, cubierto con un sistema de dobles cerchas metálicas, provistas de lucernarios de vidrio y con el mantenimiento de la fuente central para crear un pequeño jardín interior.
Espacio verde
El complejo elimina todas las barreras existentes, como son la tapia de piedra que rodea el edificio y encierra la antigua huerta, que se recuperaría, para dotar a la escuela y a la ciudad de un espacio verde donde proveer a la facultad de alimentos para abastecer a la cocina de la escuela.
El proyecto se completa con cafetería, biblioteca, restaurante, auditorio, espacios para la docencia, cocinas, laboratorio gastronómico, sala de catas, bodega y residencia para 22 personas, mientras que, desde el punto de vista urbanístico, se crean nuevos espacios de jardines, plazas y un aparcamiento, como los de la plaza Virreina María Dávila.
![[Img #43432]](upload/img/periodico/img_43432.jpg)
![[Img #43431]](upload/img/periodico/img_43431.jpg)





Abulense | Lunes, 28 de Septiembre de 2015 a las 08:51:28 horas
Pero no había un proyecto de esto ya? Yo tenía entendido que si!
Accede para votar (0) (0) Accede para responder